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Una 'granja' de perros, el único desalojo por el incendio de La Cerollera: "Lo material puede explotar, nos da igual, pero la vida de los animales no"

Las únicas dos vecinas evacuadas por el incendio en el Bajo Aragón relatan el angustioso rescate de sus 35 perros

Dos vecinas de La Cerollera y sus hijos son desalojados de su granja de perros por el incendio.

Dos vecinas de La Cerollera y sus hijos son desalojados de su granja de perros por el incendio. / Pablo Ibáñez

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Teruel

Están preocupadas. También nerviosas, aunque cada vez un poco menos. Mar Hurtado y Rosario Pérez son vecinas de La Cerollera desde hace cuatro años y viven en su criadero de perros junto a sus hijos y maridos. Es allí donde estaban este jueves por la tarde cuando se declaró un incendio en la comarca del Bajo Aragón, en Teruel, muy próximo a ellas. Enseguida acudieron distintos operativos, que las desalojaron y reubicaron en un hotel del pueblo. “Cogimos todos los perros que pudimos mientras nos gritaban que nos teníamos que ir”, cuenta Rosario, a la que conocen por Charo. Son las únicas evacuadas por este fuego que ahora se trata de perimetrar y que por ahora ha quemado 82 hectáreas.

Yo conté seis veces un helicóptero, y le dije al hijo de Charo, mira a ver qué pasa porque esto es raro, porque debe haber un incendio aquí al lado”, recuerda Mar. El menor gritó “fuego” y las nueve personas que viven en esta granja se pusieron en movimiento. Mientras ellas rescataban a algunos de sus 35 perros e hijos, sus maridos acudieron a la granja vecina, en la que hay tocinos y que estaba cercada por el fuego. En un principio, ninguno de los animales se ha visto afectado por las llamas, y tampoco hay personas heridas. Los porcinos, eso sí, están rodeados por una masa forestal que se ha teñido de negro carbón.

“Los maridos estuvieron ayudando a sofocar el fuego hasta que llegaron las autoridades y los echaron de ahí”, indica Charo, que agradece el trato que ha recibido por la mayoría de la gente. “Todo el mundo ha sido muy amable”, coincide Mar.

Una granja de perros, el único desalojo por el incendio de La Cerollera.

Una granja de perros, el único desalojo por el incendio de La Cerollera. / Pablo Ibáñez

Ambas dos y los niños fueron realojados en el hotel de La Cerollera, en el que han pasado la noche. “Yo llegué muy nerviosa, llorando, suplicando estar con mis perros, todo el mundo me ofrecía tilas”, comparte Charo. Explica que algunos de sus perros se han quedado en la granja del hermano del alcalde, al que también agradecen su amabilidad.

Con Mar, Charo y los menores fueron en torno a 15 perros. Otros 20 se quedaron en las instalaciones. Esta mañana, ambas se han acercado al Puesto de Mando Avanzado (PMA) y han rogado que les dejaran acceder de nuevo. Agentes de la Guardia Civil las han acompañado y han podido traer consigo dos animales más. Según cuentan, tienen también cinco cabras en la granja.

Después de la visita, confirman que las instalaciones y los animales “están bien” y que por ahora no hay ninguna afección, aunque temen que los perros se queden sin agua. “Ha sido traumático”, expresan.

Mar y Charo todavía no saben cuándo podrán volver a su granja. En un principio, el incendio evoluciona favorablemente, aunque los operativos están pendientes de las condiciones meteorológicas, sobre todo del viento.

“Para nosotras los perros lo son todo. La granja nos da igual, se puede explotar, pero la vida de los animales, esa no nos la pueden devolver… Si a la granja le pasa algo, pongo una manta en el suelo y poco a poco, porque todo lo que es material se recupera, pero la vida de los animales…”, expresa Charo. Están preocupadas. Para ellas, eso lo vale todo.

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