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INVERSIONES ESTRATÉGICAS EN ARAGÓN

Los trabajadores chinos de Figueruelas vivirán en un complejo residencial dentro de la gigafactoría

El Gobierno de Aragón y la joint venture de CATL y Stellantis culminan la tramitación de la inversión como un Plan de Interés General de Aragón (PIGA), un paso definitivo para el desarrollo de las obras

Estado de las obras de la gigafactoría en Stellantis.

Pablo Ibáñez

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Zaragoza

Los trabajadores chinos de CATL que pondrán en marcha la gigafactoría de Figueruelas, impulsada al 50% por el fabricante de baterías asiático y Stellantis, vivirán en un complejo residencial dentro de los terrenos de la planta industrial que ahora está en construcción. La respuesta habitacional se concretará durante los próximos meses para albergar al contingente de técnicos de China que requiere el lanzamiento del proyecto, cuyo pico de trabajadores asiáticos alcanzará las 1.700 personas, por encima del censo de Figueruelas, lo que generó una de las grandes incógnitas que rodeaban al desembarco de una inversión capital para la economía aragonesa.

Así lo ha afirmado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, este lunes en una rueda de prensa junto a responsables de Contemporary Star Energy (la joint venture entre CATL y Stellantis) en la que se ha anunciado la culminación de los trámites del proyecto Toro como un Plan de Interés General de Aragón (PIGA), lo que habilita todos los permisos pendientes para la construcción de una que supondrá una inversión de 4.100 millones de euros.

El presidente aragonés, Jorge Azcón, saluda a Andy Wu, director general de CSE, este lunes en el Pignatelli.

El presidente aragonés, Jorge Azcón, saluda a Andy Wu, director general de CSE, este lunes en el Pignatelli. / Gobierno de Aragón

Los pisos modulares y sus servicios asociados se ubicarán dentro de las 89 hectáreas sobre las que se instalará la gigafactoría, situada junto a la fábrica de automóviles en los términos municipales de Figueruelas y Pedrola. La tramitación de esta iniciativa urbanística, ha señalado Azcón, dependerá del Ayuntamiento de Figueruelas. "Podremos dar más detalles en unos meses", ha avanzado el jefe del Ejecutivo aragonés, en respuesta a los medios de comunicación.

A día de hoy, en la construcción de la planta, donde ya es visible el esqueleto de la planta de producción de baterías, trabajan 172 empleados chinos, una cifra que se elevará a entre 800 y 1.000 de media cuando el desarrollo de la planta adquiera velocidad de crucero. Sin embargo, el pico de trabajadores chinos alcanzará los 1.700, razón por lo que se ha recurrido a la construcción de un complejo residencial dentro de los terrenos de la gigafactoría, que contará, según ha dicho Azcón, con su propia cobertura de servicios.

Paso definitivo para el desarrollo de las obras

Mientras tanto, las obras de la gigafactoría marchan viento en popa y este lunes han recibido un espaldarazo con la aprobación definitiva del PIGA de la iniciativa, una figura legal que permite recortar los plazos administrativos a la mitad y que el Ejecutivo aragonés ha utilizado para poner una alfombra roja a las inversiones extranjeras. "La aprobación de este PIGA reafirma el carácter estratégico de una inversión que sitúa a Aragón en el centro del nuevo mapa europeo de la automoción", ha asegurado Azcón. El proyecto Toro, como se ha denominado a la iniciativa, comporta una inversión de 4.100 millones de euros por parte de CATL y Stellantis, además de la creación de 4.000 empleos directos.

Según ha expresado el presidente aragonés, la gigafactoría podrá empezar a producir celdas de baterías en el primer trimestre de 2027, por lo que se esperan unos meses de alta intensidad en las obras de Figueruelas. Para alcanzar la velocidad de crucero, el proyecto requería la aprobación definitiva del PIGA, lo que culmina la tramitación urbanística del proyecto, habilita la ejecución integral de la fábrica y de todas las infraestructuras estratégicas asociadas.

El director general de CSE, Andy Wu, ha destacado que la aprobación del PIGA "es mucho más que un hito administrativo: es un reconocimiento a la importancia estratégica y a la visión compartida que hemos construido con las instituciones de Aragón desde el inicio de este proyecto". El directivo de la joint venture ha subrayado que la iniciativa es "mucho más que una inversión industrial", ya que "contribuirá a crear un ecosistema que generará un impacto duradero para las futuras generaciones de Aragón". "Cada paso que damos es la demostración de que Aragón fue una decisión correcta", ha concluido Andy Wu, quien ha reconocido la "sólida" trayectoria industrial de la comunidad.

La gigafactoría representa una inversión de 4.100 millones de euros, ocupará una superficie de 89 hectáreas y contará con una capacidad de producción de 50 GWh anuales, equivalente aproximadamente a las baterías necesarias para un millón de Opel Corsa eléctricos al año cuando alcance su plena capacidad.

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