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Los estudiantes disparan la demanda de pisos un 30% en las zonas universitarias

La escasez generalizada de la oferta en Zaragoza, sumada a la intensa búsqueda durante el verano tensionan un mercado al alza n Los universitarios optan por compartir pisos y los gastos mensuales

Jóvenes universitarios accediendo a su facultad.

Jóvenes universitarios accediendo a su facultad. / El Periódico

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Zaragoza

La crisis de la vivienda afecta de manera directa a los más jóvenes, que ven cómo el ansiado deseo de independizarse resulta cada vez más costoso. En el caso de los estudiantes universitarios, la situación no dista mucho y cada vez tienen más dificultades para encontrar un alquiler relativamente asequible.

Según el último informe de la consultora Gesvalt, en Zaragoza, el coste por metro cuadrado se sitúa en los 11,30 euros, un 9,4% más que hace tan solo un año. En el caso de la capital oscense, tras experimentar un aumento del 9%, el metro cuadrado ya alcanza los 11,16 euros. En cambio, Teruel, con menos universitarios, es una de las capitales más económicas para alquilar, y el precio del metro cuadrado se sitúa en 6,49 euros, un 5% más que hace un año.

Al elevado coste de arrendar una vivienda se suma el momento elegido para buscar piso: el verano, cuando se dispara la demanda en un mercado tensionado y con escasa oferta. De hecho, el sector calcula que el interés aumenta hasta un 30% durante los meses estivales, cuando los estudiantes activan toda la maquinaria para alquilar un piso compartido. Una tarea cada vez más complicada.

Con una demanda muy superior a la oferta disponible, los precios en las zonas universitarias se han disparado en un mercado marcado por la «escasez de pisos completos, amueblados o habitables que se ponen en el mercado» cerca de los campus universitarios de Zaragoza. «Todo el entorno de la plaza de San Francisco, la zona de la plaza del Paraíso o la Escuela de Ingeniería están muy demandados por los estudiantes, sobre todo en estas fechas», asegura Fernando Baena, presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Aragón y Soria (APIS). «La demanda de los pisos es continua durante todo el año, pero en las zonas cercanas a las facultades se experimenta un incremento de casi un 30%, sobre todo a finales de verano, que es cuando ya entran a vivir», confirma Baena.

Búsquedas desde mayo

En su mayoría, los jóvenes universitarios comienzan la búsqueda a finales de mayo o principios de junio, con la idea de realizar la mudanza a finales de agosto y tenerlo todo listo para el inicio de las clases, en el mes de septiembre.

La tónica general pasa por compartir vivienda, de manera que el alquiler de las habitaciones ronda entre los 500 y los 800 euros, aunque, para conseguir un piso en buen estado, el precio asciende a 1.100 euros en adelante.

Para facilitar el acceso de los estudiantes a un alojamiento, tanto la Universidad de Zaragoza como la sociedad municipal Zaragoza Vivienda gestionan, de manera gratuita, bolsas de pisos o habitaciones de alquiler, además de programas específicos. De esta manera, ponen en contacto a los estudiantes con los propietarios de los pisos o con otros estudiantes que van a abandonarlos y que les ceden el relevo.

Como alternativa, están las residencias de estudiantes o los colegios mayores, opciones que, en principio, se consideran más asequibles, ya que cuentan con media pensión o pensión completa, pero que, debido a su coste, no están al alcance de todos. Con la subida de los precios del alquiler, el coste de vivir en una residencia también se ha disparado, hasta alcanzar los 800 euros por una habitación de entre 12 y 14 m².

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