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Infraestructuras

Las obras de la A-132 que "no salen en el mapa" y no volverán hasta el final del verano

Turistas sorprendidos y empresarios molestos celebran el paso atrás del Gobierno de Aragón en una reforma pospuesta un mes, pero que permitirá gozar a la zona de los Mallos de Riglos de sus mejores semanas para el turismo estival

Obras en la carretera.

Obras en la carretera. / Pablo Ibáñez

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Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Ayerbe / Zaragoza

Suben y bajan camiones de obra por la A-132. Bajan, fastidiados, coches con barcas individuales y remos. Lamentan los empresarios del turismo de aventura y de la hostelería que la carretera tenga dos finales abruptos en el apogeo de la temporada estival. Celebran todos, horas después, que el Gobierno de Aragón ha cedido, paralizará las obras y se esperará a que los turismos llegados de Francia y de otras comunidades autónomas vuelvan a su hogar, después de haber disfrutado de los Mallos de Riglos y de sus alrededores. Presión empresarial y municipal para frenar la obra.

La reforma de la A-132 en "las mejores semans del año para el turismo de la zona" fue un jarro de agua fría para localidades como Bailo, Las Peñas de Riglos, Murillo de Gállego, Ayerbe, Santa Eulalia de Gállego y Agüero. "Mucha gente pasa por esta carretera y 'pica': para en algunos comercios, reserva mesa para comer y aprovecha para visitar el pueblo. Si cortas la carretera, no hay nada de esto", comentan varios vecinos en Ayerbe en una mesa al ser consultados por los efectos del corte. Todos coinciden que los más damnificados son "los hosteleros y los empresarios de la aventura". Se suceden las firmas dedicadas al descenso del Gállego, los recorridos por las vías ferratas e incluso el puenting. Salvarán el mejor momento del año con la decisión de la DGA de que las obras no vuelvan a la carretera hasta la última semana de agosto y los primeros días de septiembre, antes de que las quejas pasen del sector servicios a los padres, madres y conductores de autobús que hacen la ruta escolar.

"Nos decían que se podía dar toda la vuelta, pero con el turismo de aquí no pega", cuenta un alcalde de la zona en conversación telefónica: "Estos días hacíamos una broma con el tema: en casa tenemos puerta y ventana y, a menos que haya un incendio, ninguno salimos por la ventana".

"Es el 70% de la facturación anual"

Con menos ironía y más datos habla José María Sopeña, presidente de la asociación Reino de los Mallos y gerente de una de esas empresas de turismo activo que no dejan de organizar salidas por la naturaleza en estos meses de verano. "Si se corta ahora, es la pérdida de la oportunidad de un cliente que no atraviesa el Reino de los Mallos y busca otro lugar para evitar el corte", resume Sopeña, que insiste que hoy los viajes "se deciden con el mapa en internet, mirando cuánto se tarda y buscando otra actividad para no tener que dar tanta vuelta".

DEPORTE DE AVENTURA KAYAK PIRAGUISMO RIO GALLEGO MALLOS DE RIGLOS JULIO 2026

DEPORTE DE AVENTURA KAYAK PIRAGUISMO RIO GALLEGO MALLOS DE RIGLOS JULIO 2026 / Pablo Ibáñez / EPA

El final de julio y el comienzo de agosto está marcado en rojo en el calendario de todas las empresas turísticas de la zona. "Es una de las semanas más potentes del año", insiste Sopeña, que asegura que "la facturación en julio y agosto supone el 70% de la facturación anual". Reconoce el empresario que el sector padece de "una estacionalidad que la gente no se imagina", pero que la faena no cesa nunca: "Trabajamos el resto del año para que el verano sea perfecto en el Reino de los Mallos". El presidente de la asociación utiliza como símil a todos esos agricultores que apuran en Aragón los últimos días de la cosecha del cereal: "No les puedes quitar julio, pero es que el resto del año trabajan para cosechar en verano".

"No son solo dos meses, es el fruto del trabajo de todo el año", asegura Sopeña por teléfono, que analiza que en los últimos años "todo se está retrasando un poco más" y que el turista extranjero, más habitual en julio, también deja "para las primeras semanas de agosto" sus viajes a Aragón. Con la victoria en el bolsillo, con el corte postergado hasta el próximo mes, aún hay reclamaciones, ya que "las afecciones económicas a las empresas no están contempladas en el proyecto". Pensando en el futuro, en intervenciones en infraestructuras que puedan tener un impacto similar al de su zona, Sopeña hace una llamada a "hacer un estudio sobre las fechas de mayor afluencia", tanto de tráfico como de turismo.

"Estas obras no salen en el mapa"

El operario que se protege del sol con un paraguas y protege la señala de STOP que marca el corte de la A-132 cerca de Santa María de la Peña, entre Bailo y el embalse con el mismo nombre. Habla con un turista. Pacientemente, le explica la situación a unos metros en la misma carretera y le señala el camino hacia Ayerbe como indicación patrimonial en la zona. "Es que no sale ni en las aplicaciones de mapas", admite el trabajador, oculto tras unas gafas de sol. "No sé por qué no sale, porque hace días que se avisó del tema", detalla, recordando la protesta de unas horas antes y la difusión en los medios de comunicación de las quejas de los municipios y de los empresarios.

Obras en la carretera.

Corte de la A-123, cerca de Santa María de la Peña. / Pablo Ibáñez

"La mayoría quieren ir a las pozas que hay justo detrás", señala el operario detrás de unos contenedores de obra, en una zona en la que entran coches y camiones listos para intervenir sobre el firme. "Pero es que esa zona es imposible, porque encima es un paso de camiones y no puedes dejar pasar a nadie", remata el operario, ya pendiente de otros coches que reciben golpes en el volante al ver la ruta hacia su refrescante destino cortada.

Gaël es un joven francés que se ha entendido, "a medias", con los trabajadores de las obras. "Ahora llegan mis amigos por detrás", dice desde su turismo segundos antes de que una furgoneta azul frene a unos metros. Baja y les explica la situación: "Está cortado y no nos dejan pasar". En francés, repasan sus aplicaciones móviles en busca de un nuevo lugar, de un nuevo tramo de río o de otras pozas, en las que pasar la mañana. "Vaya fastidio", admite antes de arrancar y coger también la dirección de Ayerbe.

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