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Cinco refugios en Aragón aspiran a ser el 'Pueblo de agosto' de una famosa revista de viajes: de una "arquitectura popular" a un "conjunto histórico único"

Dos municipios de Huesca, dos de Teruel y uno de Zaragoza son los finalistas del particular ranking de esta prestigiosa publicación especializada

Valderrobres, uno de los finalistas del ranking

Valderrobres, uno de los finalistas del ranking / Istock / Orietta Gaspari

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Viajar por Aragón está de moda. La prestigiosa revista National Geographic está a un paso de elegir a su pueblo más bonito del mes de agosto entre cinco finalistas y, pase lo que pase, la comunidad aragonesa ya ha ganado.

Dos municipios de Huesca, otros tantos de Teruel y uno de Zaragoza son los aspirantes a conseguir ese título simbólico que goce del espaldarazo de la publicación para animar a sus lectores a que lo visiten. Entre las virtudes y encantos de estos pueblos, destaca National Geographic, están "el rojo mineral de algunos de sus pueblos", los "entramados sinuosos de algunas calles" las plazas "aún con suelo de tierra".

Albarracín

El primero de los candidatos es un viejo conocido de la revista, que en 2023 lo incluyó en su lista como uno de los pueblos más bonito de España. Se trata de Albarracín, Teruel, una localidad de apenas 1.000 habitantes que cada año atrae a miles de turistas hasta el punto de convertirla en la segunda población española con mayor masificación del país. Por eso, uno de los retos que se le presentan desde hace año es conseguir atraer vecinos que se asienten de forma permanente.

"Lo que hace único a este pueblo de Aragón no es ni el castillo, ni la imponente muralla que trepa por la montaña, sino su arquitectura popular. Pero, sobre todo, más allá de esta arquitectura vernácula, tan llena de piedra y madera, por lo que destaca Albarracín es por su cromatismo", destaca la publicación. El yeso rojizo de sus casas, procedentes de una roca arenisca con alto contenido de óxido de hierro, revisten a Albarracín de una belleza inusitada que sorprende a los curiosos.

Panorámica de la localidad turolense de Albarracín

Panorámica de la localidad turolense de Albarracín / El Periódico

Además, otro de sus puntos fuertes es su oferta gastronómica, especializada en quesos, migas y gachas, entre otros; su muralla fortificada del siglo XI o edificios característicos como la Casa Azul o el Rincón del abanico.

Valderrobres

Otro de los destinos que en los últimos años está ganando terreno. Valderrobres se encuentra atravesado por el río Matarraña, que da nombre a esta comarca turolense. Una de sus imágenes más icónicas es la del acceso a la parte histórica y monumental del municipio, desde el puente de piedra, con el Arco de San Roque presidiendo una de las siete puertas de entrada que posee el pueblo.

Casco antiguo de Valderrobres.

Casco antiguo de Valderrobres. / Istock / Orietta Gaspari

Adentrarse en Valderrobres es “entrar en una cápsula del tiempo”, afirman desde el ayuntamiento. La unión de los estilos barroco, gótico y renacentista muy bien conservados, sumado al color de su piedra de un tono similar a la miel, lo convierten no sólo en “un pueblo acogedor y dulce”.

Alquézar

Hablar de pueblos bonitos y con encanto es sinónimo de hacerlo de Alquézar (Huesca). Y no podía pasar desapercibido, tampoco en esta ocasión para una revista del calibre de National Geographic.

Enclavado en un entrono privilegiado, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañores de Guara, posee un pasado medieval que esconde una pugna entre el dominio musulmán y el avance cristiano durante el corazón del periodo conocido como la Reconquista.

Alquézar, el pueblo más bonito de Huesca

Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Huesca / spain.es

La impresionante colegiata de Santa María la Mayor, sobre una ladera, es quizás uno de los rasgos más reconocibles de este pueblo de Huesca, aunque compite directamente el impresionante paisaje de calizas, modelado por el río Vero, como principal atractivo turístico. Por su famosa ruta de pasarelas pasan cada año miles de turistas llegados de todo Aragón, España e incluso más allá de nuestras fronteras.

Aínsa

"En la confluencia de los ríos Cinca y Ara, en pleno Pirineo, Aínsa (Huesca) fue la capital del antiguo Condado de Sobrarbe. Hoy su consistente belleza rural, lo eleva al podio de escapadas rurales de Aragón", destaca la publicación.

Sus calles estrechas sobre el trazado medieval, con la piedra como gran protagonista, se une al atractivo de su entorno, un verdadero tesoro natural marcado por dos grandes joyas: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y el embalse de Mediano, conocido por la torre de su antigua iglesia, solo visible cuando desciende el nivel del agua,

Plaza Mayor de Aínsa

Plaza Mayor de Aínsa / VILLA DE AÍNSA

Son solo algunas pinceladas que lo convierten en uno de los candidatos firmes para lograr ser el pueblo más bonito de agosto.

Sos del Rey Católico

"Al igual que otras fortalezas aragonesas, nació como una atalaya fronteriza clave entre los reinos de Aragón y Navarra. Hoy, lo que hace único a este pueblo es su excepcional conjunto histórico, en el que se puede sentir todo el peso de la historia que en él ha ido aconteciendo. Su vertiginosa topografía está abrazada por un imponente recinto amurallado del que sobreviven siete puertas, una para cada día de la semana. Atravesar la más singular de todas, el Torreón de la Reina, supone un verdadero viaje en el tiempo", rescata a revista.

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