VERANO NEGRO
La clave soriana para evitar fuegos: los ingenieros de montes en Aragón defienden la gestión forestal como herramienta de prevención
El Colegio de Ingenieros de Montes de Aragón alerta de la infrautilización de los recursos forestales, aprovechando solo el 7,6% del crecimiento anual de la madera

Una zona boscosa en medio de los montes quemados de las Cinco Villas, este verano. / Pablo Ibáñez

Aragón afronta uno de los peores veranos en cuanto a hectáreas de bosque quemadas. Una realidad que exige tomar medidas, especialmente en el ámbito del aprovechamiento de la madera y la gestión de los ecosistemas forestales. Así lo indica el ingeniero de montes Ignacio Pérez-Soba, también decano del Colegio de Ingenieros de Montes de Aragón. Los expertos defienden que generar «un ecosistema económico sólido» alrededor de este recurso es un eficaz cortafuego que además impulsa la creación de puestos de trabajo con la explotación de la madera.
El colegio alerta de la infrautilización de los recursos. Los últimos datos disponibles indican que los montes aragoneses produjeron un crecimiento anual estimado de 2,76 millones de metros cúbicos de madera, mientras que las cortas se limitaron a unos 211.000 metros cúbicos. Por tanto, únicamente se aprovechó el 7,6% del crecimiento. La consecuencia es una importante acumulación de madera en los bosques, los famosos bosques sucios que se han instalado en el inconsciente colectivo.
Esta falta de aprovechamiento tiene consecuencias directas con los incendios forestales que se sufrieron en el inicio del verano, pero también económicas y sociales, manifiesta Pérez-Soba. Entre ellas se encuentran la pérdida de ingresos para los propietarios forestales, muchos de los cuales son ayuntamientos, la reducción del empleo en el medio rural, el abandono de profesiones vinculadas al monte, la desaparición de industrias de transformación de la madera y el desplazamiento de la demanda hacia mercados extranjeros. El aprovechamiento forestal se plantea, por ello, como una actividad capaz de generar riqueza, servicios e industrias en territorios afectados por la despoblación.
El ejemplo en el que piden fijarse está en la provincia de Soria, un territorio limítrofe en el que casi no se producen incendios forestales. De hecho, con más de 620.000 hectáreas de superficie forestal que supone un 60% del territorio en los últimos 15 años apenas han ardido 2.600 hectáreas. Las facilidades para la explotación de la materia prima, combinada con la unión de propietarios y la existencia de varias empresas de biomasa, permiten un aprovechamiento de los recursos del bosque que ronda el 60% frente a la media de 12% del resto de España y de menos del 8% en Aragón.
Cortar madera
Uno de los aspectos sobre los que los expertos llaman a reflexionar es sobre si cortar madera puede considerarse una actividad ecológica. «El problema que nos encontramos no está en la relación de la sociedad con el paisaje, sino con la forma en la que entendemos que evoluciona el monte», explica el decano del colegio. Por eso argumentan que las cortas forestales planificadas pueden desempeñar una función semejante a la de las perturbaciones naturales «siempre que no resulten traumáticas ni pongan en riesgo la persistencia de la masa forestal».
El decano de los ingenieros de montes insiste en la necesidad de seguir el ejemplo de Soria. Desde este punto de vista, señala que pretender mantener una «foto fija» del paisaje sería irreal, porque los ecosistemas evolucionan «incluso cuando el ser humano no interviene y porque prácticamente todos los paisajes españoles han sido transformados a lo largo del tiempo por actividades humanas como la ganadería, las cortas de leña o el aprovechamiento agrícola».
En la provincia que queda al otro lado del Moncayo están pendientes de avanzar en la concentración parcelaria. En Aragón se avanzó en esta dirección en 2015 con la aprobación de unos pliegos autonómicos de ordenación de los bosques. En 2021, la superficie de montes ordenados o en proceso de ordenación ascendía a 483.646 hectáreas. Esta cifra representaba el 39,78 % de la superficie gestionada por el Gobierno de Aragón, aunque solamente equivalía al 18,5% de la superficie forestal total de la comunidad. «Estos planes generan ingresos para los propietarios de los montes, que sobre todo son los ayuntamientos. También favorecen puestos de trabajo, industrias, servicios. Son una herramienta muy poderosa de desarrollo rural de la España despoblada», defienden sobre la urgencia de implantar el modelo.
Esta vieja pretensión de los ingenieros forestales cobra una especial significación en el actual contexto de incendios forestales. El trabajo de prevención no solo es el que realizan los agentes forestales, las cuadrillas de Sarga o los bomberos, afirman al constatar el cambio en la provincia de Soria. «Se invierte poco en gestión forestal, mucho en extinción y aún menos en la restauración de las zonas quemadas», advierte reiteradamente Pérez-Soba. La ausencia de gestión puede dificultar, además, la regeneración de masas envejecidas y reducir la diversidad estructural del bosque.
El responsable del colegio pide desterrar expresiones como «limpiar el monte» al considerar que el proceso debe ser parte de una estrategia ambiciosa, sostenida durante años y en grandes superficies.
Esto requiere el desarrollo paralelo de una industria vinculada a la selvicultura que puede adaptar las masas forestales al cambio climático. En Soria existen decenas de empresas y entidades dedicadas al sector de la madera y a la explotación forestal, un modelo abandonado en Aragón. «La intervención humana, cuando está científicamente planificada y se realiza de forma sostenible, puede resultar beneficiosa tanto para la sociedad como para los propios ecosistemas», concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- La tragedia de Bulbuente golpea a YMCA: los fallecidos regresaban a Zaragoza de un campamento de verano en Soria
- Un bombero de la Diputación de Zaragoza y un trabajador mueren en un aparatoso incendio en un taller mecánico de Calatorao
- Así ha quedado el monasterio viejo de San Juan de la Peña tras el paso de las llamas
- El pueblo del Pirineo que renació como centro de vacaciones gracias a un grupo de sindicalistas: a solo 20 kilómetros de Ordesa y a los pies del embalse de Mediano
- La quiebra de la empresa de seguridad del Ibercaja Estadio obliga a lanzar un nuevo contrato
- El juez sitúa al joven de 28 años detenido 'en el punto exacto' donde se originó el incendio de Las Peñas de Riglos
- El incendio de Riglos calcina 17.000 hectáreas y avanza descontrolado hacia Jaca
- La Generación Z abre el debate sobre el gasto en pensiones: cree que se destinan demasiados recursos