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AGRICULTURA

Los regantes de Vinaceite licitan las obras del nuevo regadío tras 20 años de espera

La comunidad de San Isidro invertirá 22,8 millones de euros (más de la mitad financiados por la DGA) para tecnificar 1.390 hectáreas con las que se beneficiará a 72 explotaciones agrícolas en la zona

Sistema de riegos tradicional junto a una explotación modernizada.

Sistema de riegos tradicional junto a una explotación modernizada. / El Periódico de Aragón

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Zaragoza

Los agricultores de la comunidad de regantes San Isidro de Vinaceite están a punto de ver la luz al importante proyecto de transformación al regadío después de 20 años reivindicando un futuro agrícuola para una de las zonas más deprimidas de Aragón. La entidad acaba de sacar a licitación las obras para tecnificar los cultivos de 1.390 hectáreas agrícolas en el entorno del río Aguaviva con una inversión de 22,8 millones de euros que favorecerán a 72 explotaciones que podrán mejorar la productividad de sus cosechas.

El regadío social permitirá evitar la dependencia de los pozos que hoy abastecen las fincas cultivadas en secano, lo que provoca una dependencia extrema de la disponibilidad de agua en una zona especialmente afectada por las sequías. El sistema contempla la captación de agua del río Ebro en el término municipal de Sástago y una red de conductos que la distribuirán por las fincas agrícolas repartidas por los municipios de Azaila, Castelnou y Vinaceite (en la provincia de Teruel), y de Almochuel y Belchite, en la provincia de Zaragoza.

"No tiramos nunca la toalla"

"Mucha gente pensaba que el agua no llegaría nunca a Vinaceite. Han visto que en otros sitios se denegaba, que era imposible conseguir las subvenciones, pero no tiramos la toalla y ahora estamos a punto de conseguirlo", señala Francisco Ezquerra, el presidente de la comunidad de regantes San Isidro. "El secano en esta tierra es fatal, nos martiriza día sí y día también. Cuando viene una tormenta, como el año pasado (la dana que arrasó con el entorno de Azuara), se lleva todo por delante, para que en los dos años siguientes no corra una gota de agua por el río y los pozos se queden secos", lamenta el agricultor.

El Gobierno de Aragón ha financiado el proyecto con una ayuda directa de 12,2 millones de euros, repartida en fondos anuales comprendidos entre 2022 y 2046. Los regantes prevén adjudicar las obras antes de que finalice el año para que la tecnificación de los riegos entre en servicio antes de 2029. "Llevamos mucho tiempo esperando y nos gustaría que entrase en funcionamiento lo antes posible. "Los olivos que hoy tenemos producen 10.000 kilos la hectárea, con esa producción se puede vivir mejor de lo que se vive con el secano. Hay años que se coge menos de nada y el seguro apenas nos cubre", lamenta el presidente de la comunidad de regantes.", apunta Ezquerra.

Ahora mismo, la explotación agrícola de la zona se cimenta en el cultivo de cereales de invierno, como el trigo, la cebada y la avena, que ocupan más de 1.300 hectáreas de la comunidad, a las que se suman pequeñas explotaciones de olivos y viñedos. Con el paso del secano al regadío, la comunidad plantea un incremento considerable de la superficie destinada a leñosos, como olivares, viñedos, almendros, pistachos, aunque también se contempla el cultivo de pimiento, melón o tomate, lo que permitirá diversificar la producción y conseguir productos más rentables.

La larga lucha de los agricultores por convertir en regadío sus explotaciones se remonta al año 2006, cuando se empezó a promover el proyecto. La dotación de agua, cuestión capital, quedó incluida en el tercer ciclo del Plan Hidrológico Nacional del Ebro, que abarca las actuaciones en la cuenca hidrográfica entre 2021 y 2027, por lo que deberá volver a incluirse en la nueva planificación que entrará en vigor al término del próximo curso.

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