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Un fenómeno astronómico histórico

Maryline y Roland, dos franceses dispuestos a disfrutar del eclipse desde su caravana en Aragón: "Iremos a Nuévalos porque nos encanta"

Estos dos profesores jubilados recorren casi mil kilómetros con sus amigos para vivir "un momento único"

Roland y Maryline Grelet, junto a su autocaravana, preparados con las gafas para disfrutar del eclipse en Aragón.

Roland y Maryline Grelet, junto a su autocaravana, preparados con las gafas para disfrutar del eclipse en Aragón. / El Periódico

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Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

La historia de Maryline y Roland Grelet es la de muchos franceses que, para el próximo 12 de agosto, optarán por Aragón para disfrutar el espectáculo del eclipse total de Sol que podrá verse desde la península Ibérica. Estos profesores jubilados, procedentes de la zona de Nantes, hace meses que decidieron que pasarían la semana del eclipse en Aragón para vivir un "momento único" desde su caravana y rodeados de amigos.

"En 1999 ya vivimos un eclipse solar con nuestros hijos en Maine y Loira (región francesa cuya capital es Angers, cerca de Nantes) y lo disfrutamos muchísimo. Ahora, tenemos unos amigos que son unos apasionados de la astronomía, y nos hablaron hace ya tiempo del eclipse del 12 de agosto de 2026, así que nos dijimos que teníamos que repetir la experiencia", cuenta Maryline de camino hacia España.

Para esta pareja, amante de la naturaleza y de los viajes en caravana y aficionados a la bicicleta, que ha recorrido en múltiples ocasiones desde los años 80 distintas localidades aragonesas y de otras comunidades españolas, la oportunidad merecía prepararse con tiempo y elegir bien el lugar de observación del eclipse. Además, con la tranquilidad de moverse "con la casa a cuestas", lo que les permite en esta ocasión ahorrarse un elevado monto de dinero por los elevados precios de los alojamientos en las mejores zonas de observación para el eclipse.

"El plan era perfecto porque el eclipse total de Sol se verá en su totalidad en España, que es nuestro destino favorito de vacaciones", añade Maryline.

La previsión que tienen, aún sin haber reservado ningún alojamiento ni aparcamiento, es poder ubicarse "en un lago cercano a Nuévalos, al lado de Calatayud", explica Roland. "Es un lugar que nos encanta, ya hemos ido en anteriores ocasiones y, además, y más importante, es que en ese lugar sabemos que podremos ver el eclipse en su totalidad. Estaremos en el epicentro del eclipse", añade este francés, que destaca el "paisaje espectacular y la tranquilidad" de un entorno besado por el río Piedra y rodeado del embalse de la Tranquera.

Roland y Maryline, preparados con sus gafas y la caravana lista para partir hacia Nuévalos desde Francia.

Roland y Maryline, preparados con sus gafas y la caravana lista para partir hacia Nuévalos desde Francia. / El Periódico

Casi 1.000 kilómetros para vivir el eclipse en Aragón

Roland y Maryline van a recorrer los casi 1.000 kilómetros que separan su ciudad (Ancenis) de Nuévalos y llevan todo preparado. "Para vivir la experiencia toda la seguridad, hemos comprado gafas homologadas especiales para poder mirar el eclipse siguiendo las recomendaciones. Las hemos comprado en España y las vamos a utilizar porque sino es muy peligroso mirar este fenómeno", reconoce Maryline, que compró las gafas en una farmacia en un viaje previo. En estas semanas anteriores al eclipse, se han informado para intentar disfrutar de esta experiencia al máximo, y evitar riesgos.

Roland tiene intención de llegar a su lugar elegido "con el tiempo suficiente". "Vamos en caravana y vamos a aparcar cerca del lago (embalse), donde veamos que tenemos una mejor visibilidad para el momento del eclipse", explica. "Estaremos ahí antes de las 18 horas para disfrutar de todo el proceso del eclipse hasta que se haga de noche", añade.

En estos días previos, casi cuentan las horas para poder disfrutar de una experiencia que recuerdan con muy buenas sensaciones de 1999, cuando la vivieron en su tierra natal. Este domingo se reúnen en Zaragoza con otra pareja de amigos, con quienes compartirán este espectáculo astronómico. "Comeremos en el Tubo y concretaremos los detalles", explican.

Y no ocultan su preocupación porque una nube de última hora les chafe los planes. "Sería una pena, pero confiamos en poder verlo", señalan. Si se nubla y final el espectáculo del cielo no es el esperado, recalcan que igualmente habrá merecido la pena. "Esta experiencia nos permitirá volver a visitar un lugar que nos parece magnífico. Ya conocemos Aragón y hemos visitado muchas de sus localidades, como Alquézar, y seguramente haremos un alto en Zaragoza, que también nos encanta", concluyen.

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