Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Calatayud, Gallocanta, Huesca, Épila, Biscarrués... el eclipse total de sol emociona en todo Aragón: "No me imaginaba que se vería así"

Miles de visitantes se han sumado al acontecimiento histórico a los vecinos de cada pueblo de Aragón. La franja de totalidad cubría buena parte de la comunidad, que ha tenido en el eclipse uno de sus mejores escaparates

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

"Yo no había visto tantos turistas extranjeros en mi pueblo jamás". Lo comentaba Sergio, vecino de Gallocanta, apenas una hora antes del inicio del evento astronómico del año. Esta pequeña localidad de la comarca Campo de Daroca, bañada por la laguna del mismo nombre, era un enclave idílico para presenciar el eclipse total de sol y ver un atardecer de película.

Así lo pensaron cientos de vecinos y visitantes, que aparcaron furgonetas y caravanas en el entorno del centro de interpretación de la Laguna de Gallocanta y cerca de la cooperativa, otro de los enclaves habilitados por el ayuntamiento."Hemos visto matrículas de Holanda, Italia, Eslovenia, Bélgica, Andorra, Suiza... y sobre todo de Francia. ¡Esto es una pasada! Ni siquiera en la época de grullas hay tanta gente", añadía. Y después el eclipse lo eclipsó todo: "Ha sido impresionante".

Multitud de vehículos, en el entorno de la Laguna de Gallocanta, esperando para ver el eclipse.

Multitud de vehículos, en el entorno de la Laguna de Gallocanta, esperando para ver el eclipse. / Servicio Especial

La imagen se repitió en muchos pueblos de Aragón. Las localidades de las provincias de Zaragoza y Teruel donde se pudo disfrutar de la totalidad del eclipse se volcaron con el fenómeno. Prácticamente todos los ayuntamientos recomendaron espacios para poder disfrutar del eclipse con total seguridad, y respetando las restricciones impuestas ante el elevado riesgo de incendios.

Henri Chené, con sus amigos, en la explanada frente al castillo de Ayud, en Calatayud.

Henri Chené, con sus amigos, en la explanada frente al castillo de Ayud, en Calatayud. / Servicio Especial

En Calatayud, la magia del eclipse se mezcló con las fiestas en honor a San Roque. Y el ayuntamiento optó por habilitar dos espacios específicos para disfrutar de la oscuridad, en dos enclaves privilegiados, como la explanada frente al circuito de Motocross en la zona del castillo, o en la explanada de San Roque.

La Ripas de Alcolea de Cinca acogieron a un millar de asistentes llegados de todo el Cinca Medio y otras zonas.

La Ripas de Alcolea de Cinca acogieron a un millar de asistentes llegados de todo el Cinca Medio y otras zonas. / El Periódico de Aragón

"Teníamos pensado ver el eclipse desde otro punto cercano a Calatayud, pero al conocer las restricciones de acceso al monte con motivo del eclipse y del riesgo de incendios, optamos por venir aquí", explica Henri Chené, francés de la zona de Nantes que lleva meses planificando este momento.

Apasionado de la astronomía desde niño, tiene varios telescopios en casa y en el móvil siempre le acompaña una 'app' que muestra en tiempo real la situación del firmamento. "Ha sido impresionante. No me imaginaba que lo íbamos a ver tan bien", reconocía después.

El monte de San Macario, en Andorra, lleno de turistas y vecinos para ver el eclipse.

El monte de San Macario, en Andorra, lleno de turistas y vecinos para ver el eclipse. / Servicio Especial

Él se considera casi un "cazador de eclipses". Este no es el primero que ve y no será el último. "En 1999 recorrí casi mil kilómetros para ver desde Alsacia el eclipse total de sol. Y ahora he recorrido otros mil para venir aquí, a Calatayud", manifiesta. De hecho, ya está planificando su viaje para el próximo año, previsiblemente a Andalucía.

En Calatorao el punto de encuentro ha sido el campo de fútbol, desde donde hay una panorámica perfecta para ver el eclipse.

En Calatorao el punto de encuentro ha sido el campo de fútbol, desde donde hay una panorámica perfecta para ver el eclipse. / F. C.

Los relatos se repiten en cada rincón de Aragón. Son historias únicas unidas por un mismo momento irrepetible. En Huesca, en el Planetario, se vivieron momentos mágicos. En Biscarrués y Larrés, el espectáculo sobrecogía aún más por la cercanía del incendio. Litago, Alcolea de Cinca, Mediana de Aragón, Mas de las Matas, Andorra, Calatorao... Cada rincón de Aragón se llenó de suspiros. Un 12 de agosto de 2026 que no será fácil de olvidar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents