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El refugio de Georgina Rodríguez en Aragón: el pueblo donde trabajó y el producto del que está "enamorada"

La modelo pasó diez meses en esta localidad oscense antes de poner rumbo a Madrid y cambiar para siempre su vida

El refugio de Georgina en Aragón

El refugio de Georgina en Aragón / El Periódico

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Zaragoza

Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo se han casado. Tras varios rumores sobre cuándo se iba a celebrar la boda, finalmente, la ceremonia se ha llevado a cabo con discreción y secretismo. El enlace lo han confirmado ambos a través de sus redes sociales. En la imagen que han compartido se pueden ver las manos de la pareja con sus respectivas alianzas, así como el valioso anillo de pedida que luce la modelo desde hace un año. Ninguno de los dos ha dado más detalles sobre este importante acontecimiento para la pareja.

Georgina Rodríguez guarda una importante relación con Aragón. En concreto, con dos municipios de la provincia de Huesca. El primero y el más conocido es Jaca, lugar donde la modelo pasó gran parte de su infancia y adolescencia, desde los tres años hasta los diecisiete. Por tanto, la capital de La Jacetania es donde ella creció, estudió y desarrolló sus hobbies.

El vínculo de Georgina con Graus

La otra localidad es Graus. En este pueblo la hispano-argentina trabajó en un hotel antes de irse a Madrid, donde finalmente conocería a Cristiano Ronaldo. Así, lo explicaba en uno de los capítulos de su docureality 'Soy Georgina'. En él, vuelve al Hotel Lleida y se reencuentra con su propietaria.

Otra muestra del arraigo que siente por este municipio está relacionada con uno de los productos estrella de Graus: la longaniza. En el mismo episodio, la celebrity relata que era cliente asidua de Embutidos Aventín y recordó que le dieron allí un pequeño curso para distinguir cada embutido. Además, confesó que tanto ella como sus hijos son grandes enamorados de los productos cárnicos ibéricos como la longaniza. El vínculo de Georgina con Graus sirve también para poner el foco en uno de los municipios con más atractivo turístico de la Ribagorza.

Georgina Rodríguez junto a una de las dependientas probando la secallona

Georgina Rodríguez junto a una de las dependientas probando la secallona / Netflix

Qué ver en Graus

Graus es la capital de la comarca de la Ribagorza, cuenta con un casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico y un entorno privilegiado para descubrir el Pirineo aragonés, haciendo excursiones de senderismo, practicando deportes de aventura y esquí en la temporada de invierno.

En el propio pueblo, uno de los lugares imprescindibles es la Plaza Mayor, conocida por el colorido de sus fachadas. Destacan concretamente la Casa Heredia y Casa del Barón, decoradas con hermosas pinturas alegóricas neoclásicas, así como en el imponente edificio del Ayuntamiento, una joya del renacimiento aragonés con su característico ladrillo caravista y su galería de arcos.

La Plaza mayor de Graus

La Plaza mayor de Graus / Tripadvisor

Otros atractivos de Graus son pasear por el barrio de Barrichós con sus antiguas murallas y sus casas solariegas, visitar la basílica de Nuestra Señora de la Peña, acercarse al Puente de Abajo y ver la casa del político Joaquín Costa.

Visitar los alrededores de Graus

Además, como ya se ha mencionado, está cerca del Pirineo Aragonés, por lo que es un muy buen punto de partida para acceder a cumbres míticas como el Aneto o el Posets, glaciares, lagos de alta montaña y bosques, así como a las sierras de Cotiella y Turbón. En sus alrededores, también se puede visitar el embalse de Barasona, perfecto para refrescarse en verano; el templo budista de Panillo (conocido como Dag Shang Kagyu) o el municipio con el título de pueblo más pequeño con catedral, Roda de Isábena.

La entrada al templo budista de Panillo

La entrada al templo budista de Panillo / Turismo Aragón

Después de esos diez meses en Graus, Georgina puso rumbo a Madrid. Fue allí donde, en 2016, mientras trabajaba como dependienta, conoció a Cristiano Ronaldo. La pareja comenzó entonces una relación que, diez años después, ha culminado con su boda.

De hecho, antes de la boda circuló el rumor de que Graus podía estar presente en la celebración a través de uno de sus productos más conocidos: la longaniza. Sin embargo, la celebración se ha llevado a cabo con gran discreción y, por el momento, no se sabe si algún embutido de la localidad ha formado parte del menú.

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