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EL DESEMBARCO DE LOS GIGANTES TECNOLÓGICOS

ACS y Benbros soterrarán 13 kilómetros de línea eléctrica para alimentar su centro de datos de La Puebla de Alfindén

La infraestructura eléctrica se encarece hasta los 66 millones de euros para abastecer el complejo tecnológico desde una subestación de Red Eléctrica en Villamayor de Gállego

Subestación eléctrica de Peñaflor, donde se tiene que .

Subestación eléctrica de Peñaflor, donde se tiene que . / JAIME GALINDO

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Zaragoza

La multinacional ACS y su socio energético Benbros Energy deberán construir una línea de transporte de electricidad de 13,4 kilómetros para alimentar su centro de datos en La Puebla de Alfindén y salvar así la larga distancia que separa el emplazamiento elegido para el proyecto tecnológico de la subestación de la que tomará el suministro de luz. Para minimizar las afecciones ambientales, las promotoras soterrarán la infraestructura, algo que encarece el coste de la iniciativa en 42 millones de euros, lo que, sumado a la construcción de una subestación privada que hará de enlace y otra línea de enlace, elevan el desembolso hasta los 66 millones de euros.

Una de las claves reside en que Benbros se hizo con un permiso de conexión al sistema de Red Eléctrica como gran consumidor para 150 megavatios (MW), lo que soluciona el mayor cuello de botella para las inversiones tecnológicas en la comunidad. El problema es que se hicieron con un enchufe en la subestación Peñaflor 400, ubicada en el término municipal de Villamayor de Gállego. ¿Por qué se elige entonces un emplazamiento tan alejado para construir el centro de datos? La razón principal es que los terrenos elegidos en La Puebla de Alfindén están a los pies de la autovía A-2, debajo de la cual circulan los cables de fibra óptica que llegan desde Estados Unidos y se conectan con Europa, sirviendo como una autopista para los datos y la computación.

Esa es una cuestión clave en la industria de los centros de datos, dado que a mayor cercanía con esa red de fibra, mejor latencia y mejores servicios se pueden ofrecer a las grandes multinacionales que utilizan los servicios de los centros de datos. Y como ACS construye el complejo tecnológico para poner alquiler los servicios de los racks (los equipos informáticos), cuanto más eficaz, mejor para el negocio.

Así las cosas, los promotores del proyecto han solicitado una modificación del Plan de Interés General de Aragón para incluir las tres infraestructuras eléctricas y sus estudios de impacto ambiental que no habían sido incluidas hasta ahora en la documentación.

Hasta ahora, ACS y Benbros habían dado a conocer la primera parte del proyecto energético, correspondiente a la subestación remota y a la línea de alta tensión de 431 metros de longitud que iban a soterrar para conectarse con el nudo Peñaflor 400, ubicado entre Villamayor de Gállego y Perdiguera. Red Eléctrica adjudicó al socio energético del proyecto en 2024 un acceso para grandes consumidores con capacidad para 150 megavatios (MW), para lo que requerían las dos citadas infraestructuras, cuya obra cuenta con un presupuesto de ejecución de 18,6 millones de euros para la construcción de la subestación remota, mientras que la línea eléctrica costará 1,47 millones.

ACS y Benbros invertirán 1.254 millones de euros en su centro de datos en La Puebla de Alfindén. La compañía está concluyendo la fase preparatoria a través de la declaración administrativa de la iniciativa como Plan de Interés General de Aragón (PIGA) para empezar la fase de operación en el año 2028, alcanzando los 540 empleos fijos cuando funcione a pleno rendimiento.

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