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Un año sin Javier Lambán

El presidente de Aragón y exsecretario general del PSOE murió como consecuencia del cáncer que padecía. Su visión política y esa fama de verso suelto en su partido le acompañó hasta el final de su carrera

El secretario general del PSOE en Aragón, Javier Lambán, en la sede del partido antes de una entrevista.

El secretario general del PSOE en Aragón, Javier Lambán, en la sede del partido antes de una entrevista. / Miguel Ángel Gracia

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Laura Carnicero

Laura Carnicero

Zaragoza

Hace un año que se apagó la voz de Javier Lambán. La enfermedad la había hecho más tenue, más rasgada, en los últimos meses, pero no menos firme. El verso suelto del PSOE que fue presidente de Aragón durante dos legislaturas y mantuvo sus posicionamientos políticos alejados del liderazgo de su secretario general, Pedro Sánchez, se fue un 15 de agosto. Javier Lambán Montañés (Ejea de los Caballeros, 1957- Ejea de los Caballeros, 2025) nunca dejó su localidad natal y a ella volvió para que los suyos le despidieran en una ceremonia íntima. No hubo capilla ardiente para decirle adiós a uno de los presidentes de Aragón que más ha estado en el cargo. Por su expreso deseo y el de su familia, el último adiós se celebró en Ejea, localidad de la que fue alcalde, y este título casi es el que más orgullo le provocaba.

La enfermedad llevaba varios años haciendo mella. No le impidió seguir al frente del Gobierno de Aragón durante la pandemia de coronavirus, uno de los grandes retos que asumió como dirigente de la comunidad autónoma. Los tratamientos de quimioterapia no le alejaron del ejercicio de sus funciones como presidente de Aragón. Lo anunció en una rueda de prensa y lo cumplió. Pero cuando perdió las elecciones en mayo de 2023, superado por el popular Jorge Azcón, anunció a medias que se retiraba. Dio un paso al lado.

Y en ese camino de despedida todavía le dio tiempo para ser senador del PSOE por designación autonómica. Antes, además de alcalde de su ciudad, había sido el presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza y una de las voces de su tiempo que, sin salir de Aragón, no dejaba de escucharse en la política nacional.

Foto de familia del cuatripartito, con José Luis Soro (CHA), Mayte Pérez (PSOE), ArturoAliaga (PAR) yMaru Díaz (Podemos).

Foto de familia del cuatripartito, con José Luis Soro (CHA), Mayte Pérez (PSOE), ArturoAliaga (PAR) yMaru Díaz (Podemos). / Jaime Galindo

«Siempre le preguntaba y siempre me daba respuestas serenas. Lo echo en falta cada día, esa conversación de alguien muy ponderado. Me decía: ‘ni grandes alegrías, ni grandes tristezas’. Al margen de lo personal, el contexto político hace inevitable pensar en él casi cada día, y tratar de adivinar qué opinaría sobre cada cosa que pasa».

Habla en conversación telefónica Mayte Pérez, la política turolense que fue su mano derecha durante sus dos gobiernos en el Pignatelli. Quien fuera secretaria general del PSOE de Teruel, ahora no tiene ningún cargo orgánico tras salir del Senado por decisión del partido y que ha reingresado, 23 años después, en su plaza del Ayuntamiento de Teruel. «Los incendios, la gestión de las políticas de inmigración, la ética en la gestión de lo público... La actualidad interpela a ese político ejemplar que dejó huella porque fue una persona íntegra», resume Pérez.

Lambanista hasta la médula, ella ya no está en el proyecto socialista de quien ha sucedido a Javier Lambán al frente del PSOEAragón, Pilar Alegría. En este 15 de agosto tan marcado en el calendario, ni el partido ni el ayuntamiento de su ciudad tienen previsto un acto de recuerdo.

En Ejea de los Caballeros lo harán dentro de unos meses. Así lo confirma su alcaldesa, Teresa Ladrero, la actual secretaria general del PSOE en Zaragoza. El Museo de Arte Contemporáneo de Ejea, que Lambán impulsó en su etapa en la DPZ, llevará su nombre. «Ese museo le costó mucho sacarlo adelante, tenía un significado especial para él y le pondremos su nombre para final de año», explica la alcaldesa, que reconoce que sí que le hubiera gustado poderlo hacer para este 15 de agosto, pero no dio tiempo de prepararlo todo.

Javier Lambán junto a Pedro Sánchez durante un mitin.

Javier Lambán junto a Pedro Sánchez durante un mitin. / Jaime Galindo

«La prioridad de Javier era el municipalismo, empezando por Ejea. Transformó Ejea y luego se comprometió con todos los municipios como presidente de la diputación. Después lideró el Gobierno de Aragón en una etapa muy difícil políticamente y le aportó estabilidad a los aragoneses», recuerda Ladrero. «El municipalismo y el socialismo democrático fueron sus guías. Fue un hombre inteligente, capaz, un gran político. Y lo tenemos presente cada día», asegura la líder del PSOE en Zaragoza, que un día fue considerada la hija política del mismo Lambán y que, hasta ahora, va siguiendo sus pasos, aunque de la mano de Alegría.

Lambán escribió en su estancia en el Pignatelli el Aragón que le gustaba. El Aragón que tenía en la cabeza. Más allá de siglas, más allá de modas. Tenía claro qué quería para su tierra. A unos les gustaba más, a otros menos. No logró grandes mayorías en las urnas nunca, pero ejerció por la vía de los hechos ese dicho de que esta es una tierra de pactos. Quería un Aragón «verde, social y digital», con «voz propia», «que no fuera más que nadie ni menos que nadie» y a ello destinó sus esfuerzos.

Marcó distancias con el independentismo catalán, tiró de alfombra roja para las grandes empresas y para la instalación de proyectos de energías renovables que ahora quedan (algunos) en entredicho. Apostó por los servicios públicos tras los dramáticos recortes de la crisis. Y clamó por una financiación autonómica que tuviera en cuenta las necesidades de los despoblados, tejiendo pactos con los presidentes autonómicos de las regiones que afrontan los mismos retos, fueran del partido que fueran. Aquí también la historia se cuenta sola.

Javier Lambán baja las escaleras de Pignatelli con su segunda consejera de Sanidad, Sira Repollés, en plena pandemia de covid.

Javier Lambán baja las escaleras de Pignatelli con su segunda consejera de Sanidad, Sira Repollés, en plena pandemia de covid. / EL PERIÓDICO

Los actuales presidentes autonómicos de las comunidades más despobladas no se han reunido ni una sola vez desde 2023. Y ya no hay un frente común que haga contrapeso a las todopoderosas (en votos) Cataluña, Andalucía o Comunidad Valenciana.

Ha sido un año sin Javier Lambán en la que el proyecto del PSOE a nivel nacional ha sufrido un golpe tras otro. Casos de corrupción y malos resultados electorales se suceden. A la vuelta de la esquina, en Aragón, se juega otra partida. Las que serán las primeras elecciones municipales sin el expresidente ejeano y en las que el partido buscará reponerse del revés de 2023.

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