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El pueblo del 'Yeti' está en Aragón: una iglesia con torre fortificada, una antigua cárcel y una impresionante cascada

Broto, en Huesca, es uno de los pueblos del Pirineo aragonés donde la tradición popular sitúa al Bosnerau, una criatura legendaria considerada el particular ‘Yeti’ de los Pirineos

El municipio con la leyenda del Yeti aragonés

El municipio con la leyenda del Yeti aragonés / Así es Aragón

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Zaragoza

Las localidades de Aragón cuentan con un patrimonio más que interesante, pero además, muchas de ellas cuentan con diferentes leyendas que le dan un mayor misticismo y atractivo a los municipios de la comunidad. Es el caso de Broto (Huesca), un pueblo pirenaico de más de 500 habitantes ubicado en la comarca del Sobrarbe a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Si hay una leyenda con recorrido y con calado en la cultura popular en lo que concierne a lugares montañosos es la del Yeti. El conocido como abominable hombre de las nieves es una criatura legendaria con apariencia de simio gigante que se dice que habita en las zonas montañosas del Himalaya. Sin embargo, esta historia mítica no se limita a la cordillera asiática. En los Pirineos aragoneses tenemos nuestro Yeti particular, especialmente en los valles de Ansó, Tena y Broto.

El valle de Broto en Aragón

El valle de Broto en Aragón / Turismo Aragón

La leyenda de Bosnerau

En el pueblo que nos concierne (Broto), este ser recibe el nombre de Bosnerau. Nombrado, según la leyenda, como el señor de los bosques y protector de los ganados, habitaba la zona de los Pirineos antes de que llegaran los humanos. El Yeti aragonés, según la tradición popular, inventó la agricultura y la ganadería, conociendo todos los secretos de ambas actividades. El mito pirenaico lo describe como una figura con una altura desmedida, una fuerza colosal y el cuerpo repleto de pelo.

Contrario a lo que pueda parecer, Bosnerau no era ni agresivo ni peligroso. Más bien, era amable y bondadoso. Se dedicaba a cuidar los rebaños que pastaban por los Pirineos e incluso los pastores le dejaban comida en las entradas de los bosques.

Qué ver en Broto

Sin embargo, Broto es mucho más que la leyenda de un gigante barbudo y con el cuerpo lleno de pelo. El municipio es un destino ideal para los amantes de la naturaleza y el turismo activo. Por un lado, porque es la puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, lo que supone un punto de partida para numerosas rutas de senderismo.

Por otro, porque en el propio pueblo se pueden encontrar diferentes construcciones interesantes. Una de ellas es la iglesia de San Pedro Apóstol, un templo del siglo XVI terminado en 1578. Destaca por su diseño de iglesia-fortaleza con una torre almenada y aspilleras defensivas. Su estilo gótico tardío se combina con elementos del renacimiento.

Iglesia de San Pedro apóstol en Broto

Iglesia de San Pedro apóstol en Broto / SIPCA

Otros lugares que ver en Broto

Otro edificio con atractivo es la Casa del Valle. Esta cuenta con una torre defensiva del siglo XVI que sirvió de cárcel durante varios siglos. De hecho, en sus paredes aún se conservan grabados de los presos. También destaca la ermita de San Blas, templo católico de origen medieval.

Una de las rutas más destacadas de la zona es llegar hasta la cascada de Sorrosal, un salto de agua doble de casi 100 metros de altura. En este entorno, también se puede hacer una vía ferrata.

La cascada de Sorrosal cerca de Broto

La cascada de Sorrosal cerca de Broto / Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Broto combina naturaleza, patrimonio y leyendas en un mismo destino, con el Bosnerau como uno de los relatos más singulares vinculados a los Pirineos aragoneses. Una visita al municipio permite descubrir esta curiosa historia y, al mismo tiempo, disfrutar de algunos de los paisajes y enclaves más destacados del entorno de Ordesa y Monte Perdido.

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