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Las obras en la calle Pedro Cerbuna hunden el verano de los hosteleros: "Hemos perdido un 80% de la clientela"

Los establecimientos de la zona universitaria de Zaragoza sufren una caída de ingresos de casi el 70% ante la imposibilidad de instalar sus terrazas en la calle y la dificultad de acceso a los locales

Obras de la calle Pedro Cerbuna

Rubén Ruiz

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Zaragoza

Las obras de la calle Pedro Cerbuna de Zaragoza están complicando especialmente el verano de los establecimientos de la zona, que ya parten de unos meses de menor actividad por la ausencia de estudiantes y de trabajadores de la Universidad de Zaragoza. La intervención ha supuesto, además, la pérdida de terrazas, dificultades de acceso y molestias por el ruido, factores que los propietarios aseguran que están provocando una caída de ingresos mucho mayor de la habitual para estas fechas.

En Bocatart, su propietario, Miguel Ángel Bellés, explica que estos meses están resultando especialmente complicados: "Están siendo bastante duros, sobre todo porque son malas fechas y se le han sumado las obras". El verano suele traer consigo una reducción de la clientela cuando termina la actividad universitaria, pero este año el descenso se ha visto agravado por la imposibilidad de disponer de terraza. "Normalmente en julio y agosto notamos una bajada cuando dejan de venir los estudiantes o trabajadores de la universidad, pero ahora sin terraza la caída es de casi el 80%", afirma el propietario de local.

La calle Pedro Cerbuna en obras sin terrazas en el exterior de los bares

La calle Pedro Cerbuna en obras sin terrazas en el exterior de los bares / Rubén Ruiz

Miguel Ángel sitúa el inicio de las dificultades a finales de mayo, cuando las obras comenzaron a afectar a un periodo especialmente importante para el negocio. "Está siendo complicado hacer frente a los gastos, ya que desde finales de mayo sacrificamos un mes muy importante para nosotros con los exámenes universitarios o la PAU en junio", explica. El de Bocatart recuerda que el descenso de la actividad ya se había empezado a notar con la demolición de la Romareda: "Desde que ya no está la Romareda notamos una ligera bajada, pero la suplían los universitarios. Pero ahora en verano la gente buscaba terraza y es algo que no podíamos ofrecer".

La situación se repite en otros establecimientos de Pedro Cerbuna. Ousama, propietario del bar La Feria, asegura que las obras están provocando una pérdida de ingresos "enorme" respecto a años anteriores. Reconoce que el parón universitario es complicado, pero que este verano la diferencia ha sido mucho mayor: "Estamos teniendo muchas pérdidas, con muchísima diferencia por motivo de la obra".

Uno de los mayores golpes para este local ha sido la desaparición de su terraza, ya que el establecimiento contaba con alrededor de once mesas en el exterior, espacio que ahora no se puede utilizar. En su caso, el hostelero calcula que la caída de ingresos puede alcanzar "el 60 y el 70%", que además de la pérdida de la terraza se suman las molestias generadas por los trabajos, siendo el ruido otro de los factores que hace que a la gente le cueste más acudir.

Acceso a la calle Pedro Cerbuna durante las obras

Acceso a la calle Pedro Cerbuna durante las obras / Rubén Ruiz

Con la mirada puesta en septiembre, los hosteleros esperan que la vuelta de la vida universitaria al Campus San Francisco permita recuperar parte de la clientela. Sin embargo, consideran que mientras los vehículos no puedan circular y la gente no pueda acceder fácilmente será complicado volver al ritmo de antes, aunque no dudan de su clientela. "Muchos universitarios y clientes habituales continuarán viniendo aunque el acceso sea más complicado o incómodo", resume Miguel Ángel.

Mientras avanzan los trabajos, los establecimientos de la calle afrontan un verano marcado por la dificultad de la pérdida de las terrazas, el ruido y una menos afluencia de clientes, convirtiendo estos meses en uno de los periodos más complicados del año.

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