"Estamos agotados, pero no vamos a parar": el testimonio de una bombera de Infoar desde el incendio de Las Peñas de Riglos
El incendio de Las Peñas de Riglos, calificado como un desastre ecológico, ha devastado una vasta masa forestal y aún no está estabilizado


Día 8. El incendio de Las Peñas de Riglos, un auténtico desastre ecológico, sigue sin darse por estabilizado una semana después. Ha arrasado más de 17.000 hectáreas y mantiene evacuados a un millar de vecinos que llevan en vilo desde que la cercanía de las llamas les obligó a abandonar sus casas. "No vamos a parar hasta extinguirlo", asegura una de las bomberas forestales de Infoar, el batallón de infantería que se enfrenta sin miedo a las llamas desde el terreno.
Alicantina y con muchas horas y mucho calor a sus espaldas, asegura que se ha enfrentado a muchos incendios en su tierra, pero ninguno ha sido como este. "Los incendios mediterráneos son muy grandes, pero no recuerdo ninguno como este", dice.
Explica que la fuerza del fuego y la velocidad de propagación han dificultado mucho las labores de extinción. "Ha habido momentos en los que no sabías cómo actuar. Normalmente hay una cola, una cabeza del incendio y dos flancos por los que atacas, pero en este había varias cabezas y era muy complicado trabajar por las reproducciones", explica.

Un bombero del infoar, en el incendio de Las Peñas de Riglos / Servicio especial
Confiesa que ha habido momentos de desánimo y frustración. "Cuando tienes que retirarte porque las llamas se revuelven o ves que no avanzas en la extinción te desanimas, pero sabes que estas situaciones se producen y no puedes bajar los brazos", asegura sin pasar por alto que la particularidad de este incendio es el lugar. "Es todo masa forestal, en otros hay mucho campo, pero esto es un desastre ecológico", lamenta esta bombera forestal, que admite que "están agotados".
"En el momento no te das cuenta de lo que cansada que estás porque mantienes la concentración y toda la energía puestas en atacar las llamas, pero cuando paras lo notas", explica. Los bomberos de Infoar inician este martes una huelga indefinida. Exigen más personal y mejores condiciones laborales. "Necesitamos más relevos y más descanso. Estamos haciendo jornadas de 15 y 20 horas y cuando llevas tantas horas trabajando a ese nivel de exigencia no puedes pensar igual", admite.
Esta 'hormiga' de extinción, que ataca las llamas desde el terreno, considera que la petición de ayuda a Francia y a otras comunidades autónomas ha llegado tarde. "Estaba descontrolado desde el primer día y tenía una gigantesca masa forestal por delante para quemar, la ayuda tendría que haber llegado antes", apunta mientras recuerda que las llamas iban de copa en copa sin control alguno. "Está todo muy seco y a la mínima chispa se propaga el fuego a una velocidad imparable. Se escapaba a la capacidad de extinción", resume.
"Estamos cansados, pero cuando estamos trabajando estamos al 100%, con toda la energía", insiste la forestal, que empieza a ver la luz. "Tardaremos muchos días en poder darlo por extinguido, pero una vez que logremos estabilizarlo la situación cambiará".
Suscríbete para seguir leyendo
- Nayim, el histórico jugador del Real Zaragoza, habla de lo que está ocurriendo en Ceuta, su ciudad natal: 'La situación está muy mal
- Ya es oficial: Zaragoza limita el burka, prohíbe pernoctar en los parques y multará a las despedidas de soltero que 'alteren la convivencia
- El refugio de Arturo Pérez-Reverte en Aragón: un pueblo deshabitado que le sirvió de inspiración en sus novelas
- El refugio de Susanna Griso en Aragón: un pequeño rincón de Teruel donde vivió una experiencia única en el mundo
- El dueño de Mercadona logra permisos para ampliar su reino de la arcilla en el Bajo Aragón
- Cierra una histórica pescadería de Zaragoza tras 50 años de servicio en Delicias: 'Da mucha pena para el que ha venido toda la vida
- El restaurante favorito de la periodista María Gómez está en el centro de Zaragoza: 'No se ha perdido nuestros platos
- El barrio más rico de Zaragoza celebra sus fiestas con Leticia Sabater, Los Gandules y jotas: 'Mucha expectación