Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La mayor eléctrica española levantará 11 aerogeneradores de 200 metros de altura en el gran corredor de centros de datos de Zaragoza

La compañía invertirá más de 61 millones en una central eólica de 49,5 MW junto al nudo de Peñaflor, donde confluyen varios de los grandes proyectos de infraestructuras digitales, y la hibridará con una planta fotovoltaica de 113 MW

Obras de construcción de un aerogenerador del parque eólico El Pradillo, promovido por Iberdrola en la provincia de Zaragoza.

Obras de construcción de un aerogenerador del parque eólico El Pradillo, promovido por Iberdrola en la provincia de Zaragoza. / Iberdrola

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

Aragón sigue atrayendo nuevos proyectos renovables en plena transformación de su mapa energético. La mayor eléctrica del país, Iberdrola, impulsa una nueva central eólica en el entorno de Zaragoza, en una ubicación que se encuentra actualmente en el foco de grandes inversiones. La compañía proyecta levantar 11 aerogeneradores de cerca de 200 metros de altura en el gran corredor donde se concentran algunos de los principales proyectos de centros de datos anunciados en la comunidad. La instalación utilizará para evacuar su producción el mismo nudo eléctrico de Peñaflor al que se conectarán varias de estas grandes infraestructuras digitales.

La iniciativa se conoce después de que el Área de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno en Zaragoza haya sometido a información pública la solicitud de declaración de impacto ambiental y autorización administrativa previa del parque eólico Peñaflor. El proyecto deberá superar ahora la tramitación ambiental y obtener las autorizaciones del Ministerio para la Transición Ecológica.

La compañía proyecta una instalación de 49,5 megavatios de potencia formada por once aerogeneradores de 4,5 MW cada uno. Las máquinas, del modelo V163 del fabricante danés Vestas, tendrán una altura de buje de 118 metros y un rotor de 163 metros de diámetro, por lo que su altura total rondará los 200 metros. El presupuesto de ejecución material asciende a 61,6 millones de euros.

Planta solar asociada

El parque se repartirá entre los términos municipales de Villamayor de Gállego, La Puebla de Alfindén y Alfajarín. Sin embargo, su importancia no reside únicamente en la nueva potencia eólica. El proyecto se integrará mediante un sistema de hibridación con la planta fotovoltaica Peñaflor, de 113,42 MW de potencia instalada y todavía en tramitación. De salir adelante ambas instalaciones, el complejo sumaría 162,92 megavatios renovables, una capacidad equivalente al consumo eléctrico de una población de alrededor de 85.000 habitantes.

El parque eólico de Iberdrola en la provincia de Zaragoza.

El parque eólico de Iberdrola en la provincia de Zaragoza. / Iberdrola

La hibridación se está consolidando como una de las tendencias del sector energético. La combinación de parques solares y eólicos permite complementar sus diferentes curvas de producción y, sobre todo, aprovechar de una forma más eficiente las infraestructuras eléctricas y el punto de acceso a la red. En un sistema cada vez más condicionado por la escasez de capacidad de conexión, compartir subestaciones y líneas de evacuación permite reducir costes y optimizar los activos ya disponibles.

La energía del parque se evacuará hasta la subestación de Alfajarín y, desde allí, utilizará la infraestructura común que conecta con el nudo de Peñaflor, donde la instalación híbrida ya tiene concedido el permiso de acceso y conexión.

Centros de datos

El proyecto se sitúa en uno de los puntos más estratégicos del nuevo mapa energético de Zaragoza. El nudo de Peñaflor se ha convertido en una pieza clave para atender la enorme demanda eléctrica asociada a la llegada de grandes centros de datos al entorno de la capital aragonesa. En este corredor se proyectan varios de estos campus digitales, que requerirán conexiones de gran potencia a la red de transporte.

El proyecto supone un nuevo movimiento de Iberdrola en una comunidad en la que mantiene una presencia creciente. La compañía cuenta en Aragón con una cartera de alrededor de 600 MW renovables ya operativos y tiene en tramitación otros proyectos de varios cientos de megavatios más. La eléctrica cifró recientemente en cerca de 200 millones de euros su impacto económico en la región en 2025.

El nuevo proyecto llega en un momento especialmente intenso para la eólica aragonesa. La comunidad es la segunda de España por potencia instalada, con 6.105 MW, solo por detrás de Castilla y León, y fue además la autonomía que más nueva capacidad puso en funcionamiento durante 2025, con 611 MW. Zaragoza, con 4.738 MW, es la provincia española con mayor potencia eólica instalada.

El liderazgo también se proyecta hacia los próximos años. Aragón concentra 12.227 MW de potencia eólica en distintas fases de tramitación, el 37,6% de toda la cartera nacional, muy por delante de cualquier otra comunidad. El parque Peñaflor de Iberdrola se suma a esa enorme bolsa de proyectos, con la particularidad de combinar viento y sol.

Naturgy logra el visto bueno ambiental para otra hibridación en Zaragoza

Otro gran gigante energético español también avanza en Aragón con un proyecto de hibridación renovable. Se trata de Naturgy, que ha recibido el visto bueno ambiental para la construcción de una planta fotovoltaica de 16,2 MW que se integrará con el parque eólico Fréscano, en los términos municipales de Fréscano, Agón y Borja, en la provincia de Zaragoza. La nueva instalación ocupará una superficie vallada de 34,55 hectáreas y contará con 31.248 módulos solares, 54 inversores y cuatro centros de transformación.

El proyecto, promovido por Naturgy Renovables, permitirá aprovechar la infraestructura eléctrica ya existente del complejo eólico mediante dos líneas subterráneas de 20 kV hasta la subestación Fréscano-Pradillo, donde se habilitarán nuevas posiciones para la planta solar.

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha formulado una declaración de impacto ambiental favorable, aunque impone una serie de condiciones para su desarrollo. La actuación se suma así a la creciente tendencia de combinar tecnologías eólica y fotovoltaica en una misma instalación, una fórmula que permite optimizar las infraestructuras de evacuación y aprovechar la complementariedad entre ambas fuentes renovables.

Tracking Pixel Contents