Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

TURISMO TERMAL

El balneario Sicilia de Jaraba no tira la toalla: busca apoyo y financiación para reabrir en 2027

La propiedad confía en recuperar incluso antes, de forma parcial, la actividad del histórico complejo, cerrado desde hace tres años, y desvincula la liquidación de una sociedad vinculada al grupo del plan de reactivación

El balneario Sicilia de Jaraba no tira la toalla

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

El histórico balneario Sicilia de Jaraba (Zaragoza) lleva ya cerca de tres años con las puertas cerradas, pero la propiedad asegura que todavía no ha tirado la toalla. Tras una sucesión de golpes que comenzaron con la pandemia y continuaron con la crisis energética y los daños provocados por las fuertes tormentas de 2024, los dueños de este emblemático negocio aseguran que siguen trabajando para encontrar la financiación y los socios necesarios para devolver la actividad al complejo termal.

El horizonte que manejan ahora es 2027. "Nuestro objetivo es poder reabrir antes de Semana Santa", explica a este diario José Manuel Sicilia, máximo responsable de la propiedad y durante años vinculado a la dirección del complejo. Pero incluso deja abierta la puerta a una recuperación anterior. «Mi deseo es que pueda ser antes, a finales de 2026, aunque sea de una forma parcial y testimonial», señala.

De momento no hay ningún acuerdo cerrado. La reapertura depende de culminar las negociaciones con posibles inversores y de conseguir la financiación necesaria para afrontar una nueva etapa empresarial. "Estamos coordinando todo. Tenemos cosas avanzadas y, a partir de septiembre, veremos si se van concretando", asegura Sicilia.

Crisis empresarial

La reactivación del histórico establecimiento supondría un balón de oxígeno para Jaraba y todo el Alto Jalón, una zona que ha sufrido especialmente en los últimos años el deterioro de dos de sus principales actividades económicas: el turismo termal y la industria vinculada al agua. A los cierres de dos de sus tres balnearios (Sicilia y Serón, solo sigue abierto el de La Virgen) se ha sumado recientemente el final de la actividad de la embotelladora Fontecabras.

"Estamos haciendo todo lo que podemos a nivel personal y familiar para reabrir. Llevamos dos años y medio luchando para ello", insiste Sicilia, que defiende que el proyecto todavía tiene futuro pese a la complicada trayectoria de los últimos ejercicios.

La quiebra de Aguas y Balneario de Sicilia

La reciente quiebra de una empresa vinculada al negocio termal de Jaraba había añadido incertidumbre sobre el futuro del complejo. La empresa Aguas y Balneario de Sicilia SA entró en concurso de acreedores el pasado 10 de junio y, apenas unas semanas después, a finales de julio, el juzgado que tramitaba la insolvencia dictó el auto de conclusión de la suspensión de pagos.

Sin embargo, fuentes de la propiedad desvinculan este procedimiento de los planes para la reapertura. Aseguran que Aguas y Balneario de Sicilia era la empresa gestora del balneario Serón, también ubicado en Jaraba, y funcionaba como una "sociedad instrumental" que no es propietaria de las instalaciones.

La intención de la familia Sicilia es la futura recuperación de sus dos centros termales, aunque con calendarios diferentes. El primer objetivo es Sicilia. La reapertura del Serón, cerrado desde 2020, quedaría para una fase posterior y formaría parte de un proyecto a más largo plazo que todavía no ha sido concretado.

El cierre del Sicilia es el resultado de una sucesión de crisis. La pandemia supuso un golpe especialmente duro para un sector que depende en buena medida del turismo y de los programas de termalismo. A la crisis sanitaria le siguió la energética de 2022. El encarecimiento del gas multiplicó los costes de funcionamiento de un establecimiento especialmente dependiente de este combustible. Las lluvias torrenciales y una DANA registradas en 2024 afectaron a las instalaciones del complejo y provocaron nuevos daños e inundaciones.

A pesar de ello, la propiedad mantiene que todavía merece la pena intentar salvar el negocio. "No hemos dejado de trabajar para conseguirlo", resume Sicilia. La clave para la reapertura pasa ahora por cerrar el puzle financiero y empresarial. La propiedad mantiene conversaciones con varios posibles inversores y busca también un socio especializado en la gestión hotelera que pueda acompañar la nueva etapa del complejo. "Hay que aunar intereses para asegurar la viabilidad del proyecto", señala Sicilia. Para la parte termal, la negociación estaría más avanzada.

La estrategia pasa por una primera reapertura tras realizar una puesta a punto de las instalaciones y recuperar progresivamente la actividad. Posteriormente se abordaría una transformación más profunda del complejo, especialmente en su área termal, junto a un rediseño (restyling ) general de las instalaciones.

El préstamo frustrado de la DGA

La propiedad también confía en volver a encontrar apoyo institucional. A finales de 2023, el Gobierno de Aragón aprobó la concesión de un préstamo bonificado de hasta 1,51 millones de euros a los propietarios del balneario para facilitar la reapertura. Sin embargo, el préstamo finalmente no llegó a materializarse y el proyecto de reapertura volvió a quedar paralizado.

La vuelta a la actividad del complejo permitiría recuperar en torno a 80 puestos de trabajo. La previsión de la propiedad pasa por alcanzar una media de entre cuatro y cinco noches por estancia y alrededor de 45.000 pernoctaciones anuales cuando el establecimiento recupere un funcionamiento normal. "El objetivo es que el proyecto sea viable y pueda mantenerse en el tiempo", resume Sicilia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents