Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El sector inmobiliario de la ciudad

La reconversión de los bajos en Zaragoza: "Hemos cambiado bares y talleres por trasteros, máquinas de vending y 'dark kitchens'"

Un estudio recaba 55 transformaciones de locales sin uso en trasteros en el barrio de San José y estima que hay al menos 240 en toda la ciudad

Un hombre lleva algunas cajas a un trastero en Zaragoza, en una imagen de archivo.

Un hombre lleva algunas cajas a un trastero en Zaragoza, en una imagen de archivo. / ANDREEA VORNICU / EPA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

M. C. L.

Zaragoza

Los trasteros inundan los bajos de los edificios de Zaragoza, y, como ocurre en tantas otras ciudades españolas, donde antes había un bar, un taller o un negocio de barrio, ahora hay espacios de almacenamiento para que los particulares saquen de sus viviendas trastos varios. El bum de este rentable negocio está cambiando a pasos agigantados el paisaje urbano de las ciudades copando buena parte de los locales que se quedaron vacíos en los barrios populares.

La progresiva reconversión de locales comerciales en trasteros llevó a Diego Garulo, un gestor cultural de reconocida trayectoria y estudiante del grado de Sociología en la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), a emprender un trabajo de investigación para poner cifras a la proliferación de estos almacenes que pueblan los bajos de los edificios. Al constatar que no existían datos ni una contabilización del número de licencias otorgadas, se lanzó a elaborar un listado con los centros destinados a trasteros que había en el barrio de San José, uno de los más populares de la capital aragonesa con más de 64.000 habitantes.

Garulo halló 55 locales reconvertidos en el barrio de San José, de los que 40 correspondían a trasteros y el resto a garajes y usos mixtos. La mayor parte de ellos, en torno a un 70%, se ubicaban en las áreas más vulnerables de los distritos. "Me preocupaba la pérdida de tejido comercial en los barrios. Aunque el local se reactive, en lugar de dar vida a la calle y fomentar la socialización, lo que hace es cronificar la pérdida de tejido comercial. Es un proceso coyuntural porque unos se cierran y otros abren, pero en el caso de los trasteros mata el tejido social, la actividad en los barrios, porque se pierde la red entre los comerciantes y los vecinos. Un trastero no es un problema, pero una expansión sin control sí lo es porque desertifican los barrios", explica el investigador.

Un local reconvertido en trasteros en la calle Marcial de Zaragoza.

Un local reconvertido en trasteros en la calle Marcial de Zaragoza. / Jaime Galindo

Ahora, extenderá el estudio a toda la ciudad de Zaragoza. "He registrado al menos 240 locales reconvertidos en trasteros de alquiler, aunque posiblemente la cifra se irá por encima de los 300. No es una cosa aislada. Los trasteros se suman a otros perfiles de negocio como las dark kitchens, máquinas de vending o aparcamientos en locales que antes generaban vida en los barrios, como los bares o los talleres", explica Garulo.

La trasterificación, como ha denominado a la dinámica, supone un "vaciamiento de los barrios", algo que vincula a los locales reconvertidos en viviendas, una apuesta de algunas administraciones públicas para facilitar la emancipación de los jóvenes y destensar el acceso al mercado residencial. Según los últimos datos facilitados por el Ayuntamiento de Zaragoza, en lo que va de 2026 se han aprobado 57 expedientes para reconvertir locales comerciales sin uso en un total de 83 viviendas. Desde 2021, cuando se modificó la normativa urbanística para permitir estas trasnformaciones, se han aprobado en total 204 licencias para construir 290 viviendas en bajos inicialmente reservados al comercio.

Por distritos, el análisis de los expedientes revela una clara concentración de la actividad en ciertos puntos de la capital aragonesa. A la cabeza se sitúa el barrio de Delicias con un total de 24 viviendas en lo que va de año. A una distancia considerable, la segunda posición la ocupa El Rabal, donde se contabilizan 14 inmuebles, seguido por el distrito San José, que cierra los puestos de cabeza con diez viviendas.

Un cinturón en los barrios obreros

"Hay un cinturón clarísimo en los barrios populares de Zaragoza. Torrero, Las Fuentes, Delicias y el Almozara aglutinan el la aparición de estos centros de almacenamiento, aunque el caso más escandaloso es Delicias. Utilizan los típicos edificios con un zaguán central que da a un patio interior con dos locales grandes en los bajos. Son grandes superficies que se han quedado vacías y ahora pueden ser aprovechadas por estas empresas", señala.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents