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GESTIÓN INTEGRADA

Así ultima Aragón su gran apuesta ante las emergencias: el nuevo centro de coordinación ya toma forma

El Gobierno de Aragón lanza el contrato para el equipamiento tecnológico del futuro espacio de coordinación que comenzará a equiparse y a recibir a los primeros técnicos en los primeros meses del próximo año

El gran centro aragonés para la gestión de emergencias entra en su fase final

Pablo Ibáñez

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David Chic

David Chic

Zaragoza

Una fachada negra y un gran tótem señalizando el Centro Integrado de Gestión de Emergencias de Aragón (CIGEAR) pasarán a formar parte del paisaje de la avenida de Cataluña de Zaragoza. El espacio de gestión integrada con el que el Gobierno de Aragón busca modernizar la respuesta a incendios, inundaciones y otro tipo de accidentes ya tiene una cara visible y los obreros trabajan en los acabados hasta que el próximo mes de enero se inicie la equipación técnica de las instalaciones.

La iniciativa lleva bastantes años gestándose y supone equiparar a Aragón a la gestión de emergencias de comunidades autónomas como Galicia Madrid o Canarias. «El centro de emergencias nos permite integrar todo el operativo de Protección Civil y de respuesta a una catástrofe en un mismo edificio, con un sistema de comunicación único y con una plataforma de gestión única», destaca a este diario el director general de Interior del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Clavero. Esta unión bajo un mismo techo «ayuda muchísimo» porque la información «fluye muchísimo más rápido».

En este momento, la coordinación política se realiza en la sede el 112 que se encuentra en el edificio Pignatelli de Zaragoza, compartiendo espacio con varias consejerías y con el despacho del presidente autonómico, algo que se entiende como un lastre en materia de seguridad. «Reunir a la Policía, la Guardia Civil y los técnicos del Infoar en un mismo espacio optimiza drásticamente la circulación y calidad de la información», señala Clavero.

El gran centro aragonés para la gestión de emergencias entra en su fase final

El gran centro aragonés para la gestión de emergencias entra en su fase final / Pablo Ibáñez

En el edificio de la avenida de Cataluña trabajan cada día una treintena de obreros que esta semana han comenzado la instalación de las placas solares que cubrirán el techo del recinto. Desde la consejería de Interior destacan que las obras «están muy avanzadas» y se confía en que los primeros servicios entren en el primer trimestre del próximo año. «En este centro vamos a estar muy bien preparados para responder a cualquier tipo de emergencia, independientemente de si se repite o no una situación tan excepcional como la vivida estos meses con los incendios forestales», indica Clavero.

La inversión global del centro de emergencia es de nueve millones de euros y la adjudicataria de los trabajos ha sido Construcciones López Navarro. Las obras comenzaron en mayo del 2025 y aunque se esperaba que estuvieran rematadas este verano, los plazos se ajustaron poco después para fijar la inauguración en algún momento del comienzo del 27. El Gobierno de Aragón tiene previsto licitar este mes de septiembre un contrato para el suministro de equipamiento tecnológico, de mobiliario y de seguridad para dar comienzo a la actividad del espacio a partir de enero. El valor estimado del contrato es de 3,6 millones de euros.

Por el momento muchos kilómetros de cable de fibra óptica ya recorren pasillos, suelos y techos de un edificio en el que se van a reunir físicamente servicios que ahora trabajan desde ubicaciones distintas para compartir sistemas, comunicaciones y espacios de coordinación. El núcleo estará compuesto por el centro de emergencias 112 Aragón, el 061 Aragón y la unidad de la Policía Nacional adscrita al Gobierno de Aragón. También se instalarán allí el Servicio de Seguridad y Protección Civil, el centro de coordinación de incendios forestales, la gestión de la movilización de las ambulancias medicalizadas del 061 y de los recursos de Protección Civil, además de la Academia Aragonesa de Bomberos y la Academia Aragonesa de Policías Locales.

El Ejecutivo autonómico deja además abierta la posibilidad de incorporar espacios para servicios operativos dependientes de otras administraciones. De hecho, el mes pasado el Gobierno de Aragón y Ayuntamiento de Zaragoza también acordaron que el 112 atienda progresivamente las llamadas de emergencia dirigidas al 092 y transmita telemáticamente los avisos a la Policía Local.

El gran centro aragonés para la gestión de emergencias entra en su fase final

El gran centro aragonés para la gestión de emergencias entra en su fase final / Pablo Ibáñez

La pieza central será una sala de teleoperación y movilización alrededor de la que se distribuirán las áreas del 112 y del 061. Tendrá, junto con sus espacios operativos asociados, unos 539 metros cuadrados dentro de un inmueble de aproximadamente 6.300 metros cuadrados. En estos momentos unos grandes huecos en la pared ya esperan la llegada de las pantallas con la que se mapeará el territorio y se analizará el despliegue de efectivos.

Los primeros en llegar al centro serán los miembros de la unidad adscrita de la Policía Nacional, que estrenarán su cuartel en el recinto y en el que ya se pueden intuir los futuros despachos, salas de reuniones, vestuarios y otras dependencias del personal. El acceso, así como la atención al público, tendrán una entrada diferente al resto.

El Gobierno de Aragón quiere que el futuro centro de emergencias de la comunidad, que se está construyendo en la calle Isabel de Santo Domingo de Zaragoza, esté listo para dar respuesta en cualquier momento y en cualquier circunstancia. Por ello, el proyecto para el complejo que coordinará en los próximos tiempos la respuesta de los equipos ante las emergencias incluye una modificación por la que será capaz de aguantar «entre cuatro y seis días» con autonomía energética en el caso de que se produzca un apagón como el sufrido en España hace algo más de un año.

El área elegida para desarrollar todos estos trabajos busca mejorar la movilidad de todas las personas que están implicadas en la gestión de una emergencia. En los momentos de máxima ocupación se estima que trabajarán en el centro más de 300 personas, sin contar con los alumnos que pasen por las academias.

Con todo, para ahorrar costes no se ha optado por una construcción nueva y la rehabilitación de un antiguo centro de atención telefónica permite aprovechar parte de sus infraestructuras de telecomunicaciones.

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