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El sector agrario de la comunidad

El campo aragonés clama para dejar de vender fruta por debajo del coste de producción

El sector denuncia que la venta de cerezas y melocotones amarillos está cerrando la campaña a pérdidas mientras que en los lineales el precio se multiplica y reclama más inspecciones para cumplir la ley de Cadena Alimentaria

Una producción de melocotones en Belver de Cinca.

Una producción de melocotones en Belver de Cinca. / S. E.

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M. C. L.

Zaragoza

El campo aragonés vuelve a denunciar que los fruticultores están terminando la campaña vendiendo a precios por debajo del coste de producción. La situación afecta especialmente a los productores de cereza y a los de melocotón amarillo, que, según denuncian, están percibiendo pagos en las liquidaciones que ni siquiera sirven para sufragar la inversión, lo que incide sobre todo en la agricultura familiar, que pierde explotaciones a un ritmo de unas 200 al año. Y no es la primera denuncia del verano, dado que las organizaciones agrarias llevan meses advirtiendo que el encarecimiento de la fruta en los lineales se traduce en beneficios para los intermediarios que nunca llegan al último eslabón de la cadena alimentaria.

Según explica Óscar Moret, secretario provincial de UAGA en Huesca, la situación es de tal entidad que “no es que no se cubran costes, sino que se pierde dinero”. “En el caso del melocotón amarillo, a menos de 50 céntimos el kilo es imposible recuperar el coste producción, pero se está vendiendo incluso por la mitad para la industria. En el caso de la cereza, solo el coste de la recolección está entre 1,10 y 1,50 euros, pero la están liquidando incluso por 50 céntimos”, denuncia el sindicalista agrario.

Una caja de cerezas (el peso es de 366 gramos) en un lineal, a casi 15 euros el kilo.

Una caja de cerezas (el peso es de 366 gramos) en un lineal, a casi 15 euros el kilo. / EL PERIÓDICO

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, trasladó la semana pasada a la Consejería de Agricultura su "preocupación" ante las reiteradas quejas que está recibiendo de agricultores y afiliados por la situación de la campaña agrícola, especialmente en el sector de la fruta y también en el cereal. En la misiva, el sindicato agrario reclamaba al Gobierno de Aragón (PP y Vox) la puesta en marcha inspecciones para comprobar el cumplimiento de la ley de la Cadena Alimentaria y la creación de un departamento específico que permita realizar un seguimiento de las relaciones comerciales entre agricultores, operadores y mercados.

Fuentes oficiales de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Aragón refieren a este diario que las inspecciones y controles que exigen desde las organizaciones "ya son realizadas por la DGA" dentro sus competencias. "Tenemos mecanismos de control y se están utilizando con normalidad, no es algo que haya que activar ahora", apuntan, matizando que, en la fijación de los precios, el Gobierno de Aragón no tiene capacidad de influir.

62 controles y 4 infracciones en el año 2025

Según las memorias que presenta anualmente la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), un organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el año 2025, se registraron 62 controles de oficio que investigaron 265 relaciones comerciales. Sin embargo, tan solo se sancionaron cuatro actuaciones ilegales. La cifra era inédita y supuso un incremento considerable respecto a los años previos, ya que en 2024 se registró un total de 18 controles, mientras que en los dos años previos hubo 19 investigaciones en cada año. Las sanciones más habituales suelen rondar multas de varias decenas de miles de euros.

La situación está haciendo mella en las explotaciones familiares, que cada año reducen su presencia en los pueblos de la comunidad. "Hace cinco años teníamos en Aragón 40.000 hectáreas de fruta de hueso y ahora estamos en 36.000. Mil de esas hectáreas que antes explotaban pequeños agricultores estaban en el Bajo Cinca, pero la situación es insostenible para ellos", afirma Óscar Moret. De ahí que reclamen la intervención como vigilantes del Ejecutivo autonómico. “De poco sirve reclamar que los agricultores puedan cubrir sus costes de producción si después no se garantiza que las relaciones comerciales dentro de la cadena cumplen con la legislación", señala el representante de UAGA.

“Las Administraciones aragonesas saben perfectamente quien comercializa y transforma la fruta en Aragón. Ahí es donde hay que actuar. Insistimos en que hay que crear el Observatorio de Precios para que todos los actores de la cadena nos reunamos, tutelados por la DGA, para que los datos sean públicos. Todo el mundo debe saber cuánto cuesta producir un kilo de fruta, cuánto percibe el agricultor y cuánto se va a pagar en los lineales”, explica José Manuel Roche.

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