La sorprendente forma de descubrir la Ciudadela de Jaca que ya han probado 50.000 personas
El Castillo de San Pedro apuesta por la innovación turística mediante una visita teatralizada que, desde hace más de una década, permite a los visitantes interactuar con la historia de la fortaleza y descubrir sus secretos de forma única
La valoración del público ha sido decisiva en el crecimiento de 'La Memoria de la Piedra'. / Ciudadela de Jaca
Trece años, más de 650 funciones y cerca de 50.000 espectadores después, La Memoria de la Piedra, la popular visita teatralizada de la Ciudadela de Jaca, afronta una nueva etapa. El espectáculo estrena cartel, renovará vestuario y atrezo y seguirá invitando al público a recorrer casi cinco siglos de historia del Castillo de San Pedro entre humor, teatro e improvisación.
Esta propuesta se presenta como una oportunidad perfecta para redescubrir Jaca desde una mirada distinta, tanto para quienes llegan por primera vez como para quienes creen conocer ya todos los rincones de la fortaleza. El espectáculo está considerado una de las iniciativas más valoradas por instituciones, promotores y público, y su trayectoria lo confirma.
Un espectáculo que sigue creciendo
La historia de La Memoria de la Piedra comenzó con la voluntad de crear un nuevo producto turístico que complementara la oferta de visitas de la Ciudadela de Jaca. Fue una apuesta pionera en Aragón, ya que la Ciudadela fue la primera en impulsar este tipo de formato teatralizado aplicado al patrimonio. Aunque nació de forma experimental y vinculada inicialmente a la temporada de verano, la buena acogida obligó pronto a ampliar funciones y calendario.
Hoy, trece años después, el espectáculo no solo se mantiene vivo, sino que continúa creciendo en público, prestigio y reconocimiento. En la actualidad se realizan alrededor de 60 funciones al año, entre sesiones abiertas al público y pases privados por encargo.
Detrás de ese recorrido está el trabajo del actor jaqués Toño L’Hotellerie de Fallois, director y creador del guion, y del actor Jorge Andolz, que dan vida a distintos personajes durante la obra. La iniciativa cuenta además con el apoyo y compromiso del teniente coronel Alfredo Manterola, director del Castillo de San Pedro, y de Julio Rina, gestor cultural, figuras fundamentales para mantener vivo un proyecto que une turismo, cultura e identidad local.
Un nuevo cartel para una nueva etapa
La nueva edición 2026-2027 de La Memoria de la Piedra llega con novedades. Una de las más visibles es su nuevo cartel, firmado por Diego Fernández, quien fue durante muchos años gestor de la Ciudadela de Jaca y que actualmente está jubilado. La imagen rescata la esencia del regreso a los orígenes y refuerza la idea de La Memoria de la Piedra como espectáculo teatral, además de como una modalidad diferente de visita al monumento.
La renovación también llegará al vestuario del elenco y a nuevos elementos de atrezo en diferentes escenas. Además, el espectáculo mantiene una tradición ya consolidada como es adaptar sus escenarios de invierno o de tormenta a los de verano, con el objetivo de mostrar distintos emplazamientos y poner en valor la riqueza arquitectónica del Castillo.
La historia de 'La Memoria de la Piedra' comenzó con la voluntad de crear un nuevo producto turístico que complementara la oferta de visitas de la Ciudadela de Jaca. / Ciudadela de Jaca
La piedra que cuenta casi quinientos años
La sinopsis parte de una imagen tan sencilla como poderosa porque la piedra cobra vida y se asoma a la espadaña de la Ciudadela de Jaca para recibir a los visitantes y contarles lo que vio y lo que sintió durante casi quinientos años de historia. A partir de ahí, el público viaja al origen del castillo, construido sobre el antiguo barrio del Burnao, en un tiempo marcado por tensiones políticas, religiosas y militares.
La obra recorre el nacimiento y la evolución de la fortaleza, la llegada de Tiburcio Spanoqui, arquitecto de la Ciudadela, y la importancia de la “traza italiana”, vanguardia de la arquitectura militar de la época. También introduce a los visitantes en la lógica defensiva del monumento, en el uso de la pólvora, los baluartes, los fosos y los secretos estratégicos de una construcción pensada para una guerra que nunca llegó.
Pero La Memoria de la Piedra no es una clase de historia. Es teatro. Y ahí reside una de sus claves. Toño L’Hotellerie de Fallois subraya la importancia del trabajo previo, con “un guion con rigor histórico” asesorado por expertos y enmarcado en “una dramaturgia que entremezcla fantasía, arte, historia, humor y tensión”, un trabajo previo que se extendió durante cerca de dos años.
A ello se suma una puesta en escena cuidada, con vestuario, caracterización, atrezo y elementos documentales como los planos auténticos que dibujó Tiburcio Spanoqui para acometer la construcción de la Ciudadela.
La Memoria de la Piedra permite recorrer el patrimonio desde dentro, escuchar sus ecos, reír, participar y mirar la fortaleza con otros ojos. / Ciudadela de Jaca
Cada función es única y distinta
El espectáculo cuenta con una estructura fija que permite explicar el origen y la evolución histórica del Castillo de San Pedro, pero incorpora también un segundo bloque vivo, cambiante e imprevisible. En él, los actores interactúan con el público, introducen cuestiones de actualidad, noticias recientes o nombres propios, siempre desde el humor y la improvisación. Por eso, cada función de La Memoria de la Piedra resulta única e irrepetible.
Esa interacción convierte a los visitantes en parte activa de la experiencia. A lo largo del recorrido, el público puede aparecer integrado en la trama como obreros, artesanos o soldados, manipular objetos de época y conocer de cerca elementos vinculados a la construcción y defensa de la fortaleza.
El itinerario discurre por espacios como el puente levadizo, los baluartes, la plaza de Armas, el Palacio, la iglesia o el Patio de polvorines, con posibles adaptaciones según la meteorología o la temporada.
La propuesta está pensada para un público familiar, tanto para vecinos de la zona como para turistas que visitan Jaca. Toño L’Hotellerie de Fallois destaca que el humor, la sorpresa, el rigor histórico y la renovación continua de tramas son algunas de las claves que han permitido mantener la obra durante tantos años. Muchos espectadores repiten, regresan con nuevos acompañantes y terminan convirtiéndose en los mejores embajadores del espectáculo.
De hecho, la conexión emocional entre espectadores y espectáculo ha consolidado la presencia de La Memoria de la Piedra en redes sociales, Tryp Advisor, prensa y televisión, llegando a ser finalista a mejor experiencia turística del Gobierno de Aragón.
La propuesta está pensada para un público familiar, tanto para vecinos de la zona como para turistas que visitan Jaca. / Ciudadela de Jaca
Una experiencia turística para amar más la historia
La valoración del público ha sido decisiva en el crecimiento de La Memoria de la Piedra. Sus responsables destacan que muchas personas de la tierra coinciden en que "conocer mejor el arte y la historia ayuda a amarlos más y también a difundirlos".
La Memoria de la Piedra permite recorrer el patrimonio desde dentro, escuchar sus ecos, reír, participar y mirar la fortaleza con otros ojos. / Ciudadela de Jaca
En una ciudad con tanta carga histórica como Jaca, la Ciudadela ofrece mucho más que una visita monumental. La Memoria de la Piedra permite recorrer el patrimonio desde dentro, escuchar sus ecos, reír, participar y mirar la fortaleza con otros ojos. Pocas propuestas resumen mejor lo que puede ofrecer Aragón, una comunidad en la que descubrir historia, arte, patrimonio y emoción, todo ello en una experiencia capaz de quedarse en la memoria del visitante.