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FERVOR POPULAR

Emociones a flor de piel con los pasos de Semana Santa en Muel

Los cofrades acompañaron a los pasos con sus tambores y bombos.

Los cofrades acompañaron a los pasos con sus tambores y bombos. / MIGUEL BERTOJO

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Miguel Bertojo

Muel

Pese a alterar sus recorridos habituales por obras de reacondicionamiento de las calles principales del centro de la villa y más allá de las manifestaciones de fe, las procesiones de Semana Santa convocaron no solo a vecinos sino a un número cada vez mayor de curiosos y turistas. Las imágenes a hombros o los pasos discurriendo por las estrechas callejas en torno a la iglesia parroquial de San Cristóbal o camino de la ermita de Nuestra Señora la Virgen de la Fuente no solo atraen por su solemnidad o la entrega palpable de fieles y voluntarios, sino también por su enorme riqueza plástica.

La parroquia de Muel alberga una de sus imágenes más queridas. | MIGUEL BERTOJO

La parroquia de Muel alberga una de sus imágenes más queridas. / MIGUEL BERTOJO

Ataviada con su habitual colorido, sus característicos capirotes o su banda de música, la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora de la Piedad, toda una institución local, cumplió así su incondicional compromiso con una de las semanas más importantes de la fe cristiana: el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

El programa de este año comenzó el 28 de marzo con un pregón y una concurrida procesión, que fue el preludio de la siempre alegre y sentida celebración del día siguiente: el Domingo de Ramos y de la popular bendición de palmas, ramos y ramas en el atrio de la ermita a cargo del párroco de la villa, Waldir R. Consuegra. El fuerte viento reinante restó sin embargo prestancia al acto que prosiguió más tarde hasta su conclusión en el templo parroquial.

Solo el discreto redoble de los tambores rompió el fervor de la Procesión del Silencio la noche del jueves 2 de abril. En cualquier caso, el día siguiente fue si cabe uno de los momentos cumbre de las celebraciones: el Santo Entierro, acompañado en esta ocasión por los compases siempre armoniosos de la Banda de Música de Muel. Los actos culminaron el domingo con el esperado encuentro del Cristo Resucitado y la Virgen María. Tal y como había descrito el párroco en su tradicional saludo previo al programa de celebraciones, la Semana Santa cumplió de nuevo su tradicional propósito: «[…] Que este tiempo nos ayude a reconciliarnos, a sanar heridas, a fortalecer la esperanza y crecer en el amor […]».

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