La pandemia lo impidió, pero Calatayud salió este sábado a la calle para ver a su Cristo de las Siete Palabras. Fue para celebrar los 75 años de los hermanos de Cristo de la Consolación. El crucificado de origen anónimo del siglo XVII regresó a la recién abierta colegiata de Santa María, acompañado por decenas de bilbilitanos y por representantes de cofradías de Calatayud, Terrer, Morata de Jiloca, Daroca, Teruel y Sarrión.

Fue conducido a hombros de mujeres de la cofradía y bajo palio. Le acompañó una marcha procesional y finalmente una jota. Una vez que acabó el itinerario los hermanos celebraron un acto en el interior de la iglesia, donde se reconocieron tanto a todos los hermanos mayores como a los presidentes de estos tres cuartos de siglo. También hubo menciones a los sacerdotes que han acompañado a la cofradía en la predicación de las siete palabras y a las hermandades con las que mantienen lazos históricos durante estos años.

De igual forma, la cofradía decidió conceder la medalla de oro honorífica a las juntas locales de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de la Comarca de la Comunidad de Calatayud y de Cruz Roja por su labor siempre desinteresada y muy especialmente por su aportación durante los peores momentos de la covid 19.

En Semana Santa, esta cofradía realiza cuatro actor. La entronización de Cristo, el Jueves Santo por la mañana; la procesión del Amor Fraterno del jueves Santo por la noche; la procesión de las Siete Palabras el Viernes Santo por la mañana y ya por tarde el Santo Entierro.

La imagen titular va sobre un paso en el que está acompañado por la Virgen María y un San Juan y representa el momento de la tercera palabra: «Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo Ahí tienes a tu madre».