La lluvia que poco antes de las 19.00 horas ha hecho acto de presencia en Zaragoza ha interrumpido este sábado la procesión del Pregón, que no ha podido terminar su recorrido tal y como esta previsto en la plaza del Pilar y que, finalmente, ha regresado a la iglesia de Santa Isabel de Portugal, de donde había partido.

La decisión ha llegado por parte de la Junta Coordinadora una vez que las condiciones no tenían previsión de mejorar. En todo caso, la procesión ha llegado a salir del templo en medio de un silencio sepulcral, pasadas las 18.00 horas y en una plaza del Justicia muy concurrida, donde los balcones de los edificios lucen estos días los estandartes de las 25 cofradías. Incluso el sol se ha dejado ver de vez en cuando, una tras otra, las 25 cofradías han ido saliendo acompañadas del sonido de los tambores, las cornetas y las carracas. 

Nadie esperaba el cambio de guion que ha dado el tiempo, aunque el cierzo y las nubes que minutos antes han hecho acto de presencia en el cielo ya hacían temer lo peor. El inicio no se ha visto alterado, pero poco antes de las 19.00 horas y cuando la procesión ya enfilaba la calle Alfonso, las gotas han empezado a caer. A partir de ese momento, el ritmo de la marcha se ha acelerado por el mal tiempo y se han empezado a ver los paraguas, los estandartes protegidos con plástico, a cofrades que se arremangaban sus trajes y tambores cubiertos.

Inogés, este sábado, durante su lectura del pregón en el interior de la iglesia JOSÉ MIGUEL CALVO

A su paso por el Mercado Central, cuando ya se había hecho más de la mitad del recorrido, la lluvia ha seguido arreciando, acompañada por un fuerte cierzo, y eso ha provocado ya una escasa presencia de personas para ver la procesión. La mayoría, protegidas en portales y porches. Antes de llegar a la plaza del Pilar, los 16.000 cofrades que se han reunido en las calles han regresado a la iglesia Santa Isabel de Portugal, donde la teóloga zaragozana Cristina Inogés ha leído finalmente el pregón.