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Casademont Zaragoza

El gran proyecto del Casademont Zaragoza que se ha esfumado: Soumaila Keita, demasiado grande para pasar desapercibido

El africano, al que ya controla la NBA, la última muestra de lo difícil que es para las clubs retener el talento de sus canteras

Keita, lanzando un tiro libre con la camiseta del Casademont Zaragoza

Keita, lanzando un tiro libre con la camiseta del Casademont Zaragoza / Casademont Zaragoza

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Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Es complicado (o imposible) tapar a un jugador tan grande, en todos los sentidos, como Soumaila Keita. Lo es cuando mide 2,12 metros con apenas 15 años, pero todavía más cuando empieza a hacer cosas sobre una pista que obligan a no perderle la pista. El Casademont Zaragoza sabía que tenía entre manos un talento especial y durante toda la temporada trató de acompañar su crecimiento con cautela, sin acelerar etapas ni convertir cada paso del joven pívot maliense en un escaparate. Pero esa tarea era una quimera y ha sido al final el Dubai Basketball, después de que los mejores equipos de Europa hayan preguntado por él, el que ha decidido pagar su cláusula para sacarlo de Zaragoza y seguir puliendo el diamante.

Cuando Keita acabó el Campeonato de España cadete como MVP, máximo anotador y máximo reboteador, el secreto sobre lo que tenía el Casademont entre manos ya no se podía guardar más. Con sus apariciones en la Liga U22, a pesar de estar compitiendo con algunos chicos que le sacaban seis años, más de lo mismo. Ni España ni en el resto del mundo. Su nombre figura ya en proyecciones internacionales relacionadas con el Draft de la NBA de su generación. NBA Draft Room lo sitúa actualmente alrededor del número 11 de su mock para 2029, un dato que sirve para medir la dimensión que ha adquirido como proyecto el de Malí. No significa que Keita vaya a ser número 11 del Draft, ni siquiera garantiza que vaya a llegar a la NBA porque la cautela es obligatoria a esas edades, pero si nada se tuerce el hasta ahora canterano del Casademont apunta altísimo.

En ese escenario apareció el Dubai Basketball. Para el club aragonés la marcha de Keita deja una sensación contradictoria. Pierde a un jugador difícilmente reemplazable por potencial, pero su salida confirma también el acierto que supuso apostar por él. El Casademont lo reclutó, pero le ha durado poco y apenas una temporada después un proyecto de Euroliga decidió pagar para llevárselo.

Vidas paralelas

Una película que no es nueva y que, tal como avanza el mundo del baloncesto formativo en la actualidad, parece difícil que no se vuelva a repetir. Porque las historias de Soumaila Keita y Matija Lukic, la otra gran perla de la cantera, tienen muchas similitudes. Los dos llegaron a Zaragoza en el verano de 2025 procedentes de la Pablo Laso Academy, los dos fueron fichados como proyectos de futuro y los dos han necesitado muy poco tiempo para demostrar que su dimensión excede ya la de simples promesas. Lukic, un año mayor y más cerca ya del primer equipo, ha multiplicado su cartel internacional entre el Mundial sub-17 y su reciente MVP en un Basketball Without Borders organizado por NBA y FIBA.

La diferencia está en el punto del camino en el que se encuentran. Con Keita, el Casademont pierde sobre todo la posibilidad de descubrir hasta dónde podía llegar un proyecto físico extraordinario dentro de su estructura. Con Lukic, el vínculo con el baloncesto profesional ya es más tangible porque ha debutado con los mayores y todo apunta a que va a ser un habitual, a las órdenes de Gonzalo García de Vitoria, en los entrenamientos y quizá en los partidos. Visto lo visto, habrá que disfrutar mucho del serbio esta temporada. Por lo que pueda pasar.

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