Luis Casimiro y Rodrigo San Miguel atendieron a los medios tras la derrota de este viernes ante el Pinar Karsiyaka que les eliminó de la Final a Ocho de la Basketball Champions League. Ambos explicaron que el partido estaba en sus manos pero que se les escapó en los últimos minutos. El entrenador recordó que «costó igualar la energía que ponían ellos en el primer cuarto» y que esto dio lugar en ese primer período a «problemas y dificultades».

 Sin embargo, sin parar de luchar afrontaron ya el segundo con más confianza: «Volvimos», sentenció el míster y añadió que consiguieron que ese parcial fuese más igualado. Pero el mejor momento del equipo no llegó hasta después del descanso. En esto coincidieron preparador y pupilo. San Miguel aseguró que todo el equipo salió «muy bien tras el descanso». «Hemos recuperado la esencia de poder correr, de poder sentirnos fuertes, apretando muchísimo en defensa», recalcó el jugador del Casademont.

Después de esto al equipo se le escapó la ventaja que había obtenido y no logró hacerse con la victoria. «Hemos perdido una grandísima oportunidad, teníamos el partido en nuestras manos con muy buenas sensaciones después de un tercer cuarto espectacular», apostilló el zaragozano. Casimiro, por su parte, habló de que tenían «controlado el partido» pero que «dos triples consecutivos, sobre todo uno desde la esquina, se lo devuelve a ellos». 

«Hemos perdido una grandísima oportunidad, teníamos el partido en nuestras manos»

Los últimos minutos fueron fatales para el conjunto aragonés. «Nos han colapsado, no hemos tenido claridad de ideas en ataque y hemos tenido demasiados errores», confesó el entrenador, que llegó al equipo hace menos de un mes, y añadió que concedieron «demasiados tiros libres». Con esto también estuvo de acuerdo San Miguel: «Hemos cometido errores, faltas personales, han ido un montón de veces a la línea de tiros libres», valoró. 

También reiteró que el encuentro «estaba medio muerto», que solo se trataba de «darles un poquito más la estacada» porque el Casademont estaba arriba, pero no supieron «matar el partido». «Estoy jodido porque era una buena oportunidad y lo teníamos en nuestras manos», concluyó el base.