Luis Casimiro y Rodrigo San Miguel comparecieron sonrientes y satisfechos. El zaragozano no se quitó del cuello la medalla de bronce, la que le faltaba en su colección. «Conseguir la medalla con el equipo de mi ciudad es especial y tengo todas, oro, plata, bronce y cuarta posición y pienso volver el año que viene a por otro oro, así que estad preparados. Es una alegría para una ciudad como Zaragoza, que vive el baloncesto desde hace tantos años. Es un premio para el club, que ha luchado mucho para que estemos aquí, para nosotros mismos también, que ha sido un año complicado. Como maño siempre he soñado con un premio como este. Yo quería levantar la Copa, pero puede ser que el próximo año volvamos», valoró San Miguel.

El técnico estaba satisfecho y agradecido de poder sumar un bronce a su palmarés tres semanas después de llegar al equipo. «Felicidades a los jugadores, al club, a todos los aficionados. Estoy muy feliz de poder estar aquí con el equipo y agradezco al club y al equipo que lo hayan hecho posible», señaló Casimiro. «A mí me han regalado poder estar aquí y tengo que estar muy agradecido al club. Estoy contentísimo. Muchas veces no se valora el mérito que tiene estar dos años consecutivos aquí y hay que reconocerlo. Han sido ocho equipos y somos terceros, la participación es de notable. Ojalá hubiera sido de sobresaliente con la final», añadió. 

Jugador y técnico coincidieron en que el rebote fue decisivo. «La clave del partido creo que ha sido jugar una buena defensa y el control del rebote. El control del rebote y el de las emociones en el último cuarto cuando hemos tenido dificultades. Pero hemos controlado las pérdidas y hemos podido anotar fácil», opinó el manchego.