¿Qué balance hacen de la medalla de bronce en Rusia?

Hay que darle un valor positivo al bronce, es el mayor triunfo que hemos conseguido en los últimos años para el club y para el baloncesto aragonés. Seguimos buscando el ansiado título europeo que llevamos años intentando. También es verdad que, aunque han pasado ya días, tenemos bastante rabia porque íbamos con muchísima ilusión, tuvimos la final muy cerca y nos hubiera gustado dar un pasito más. Pero hay que ver lo positivo. Tenemos ganas de volver el próximo año y superarnos.

El objetivo era ganar. ¿Duele no haberlo hecho?

Sí, el club ha sido muy claro durante todo el año. Dentro de los altibajos que hemos tenido, sobre todo en la Liga ACB, hemos demostrado que queríamos el título europeo. Esa ambición no es solo del club, también de la afición, de la ciudad, del baloncesto aragonés. Nos hemos sentido respaldados por la gente y hemos ido todos a una.

¿Sigue siendo el objetivo?

Claro que sí. Hay que ser conscientes de nuestras limitaciones. Siempre habrá gente que menosprecie lo que se hace, a todos nos gustaría jugar la Euroliga, pero dentro de nuestras limitaciones tenemos que intentar ser los primeros de nuestro grupo. Con esa ambición vamos y seguiremos. Dentro de nuestras limitaciones pero con la ilusión de representar a Zaragoza y Aragón que es nuestra gente. Nos toca dar la cara por ellos pero siempre satisfechos y orgullosos de lo que hacemos.

Para volver el equipo tiene que ganar los dos partidos que quedan o esperar una invitación. ¿Ve posible esta segunda opción?

La ambición existe y queremos ganarnos la plaza europea por méritos deportivos, lógicamente. Luego si existe una Wild Card hay que tener en cuenta el historial. El Casademont Zaragoza ha sido finalista dos años y eso habrá que valorarlo. Tampoco es lo mismo ser tercero que cuarto. No vamos a apelar a eso, vamos a apelar al tema deportivo y luego ya veremos. Creo que la BCL tendrá que valorar muchos factores. Pero vamos a centrarnos en que quedan dos partidos, vamos a depender de nosotros mismos y no depender de terceros.

¿Cómo afrontan el futuro?

Primero hay que terminar este año de pandemia. En lo deportivo acabar lo mejor posible, hemos tenido muchos altibajos. Hemos hecho un giro para acabar lo mejor posible. El futuro, ya lo veremos. Siempre decimos que el objetivo es que el club exista siempre y en eso estamos porque este año ha sido complicado. Está claro que sin afición es inviable. No veo viabilidad a jugar sin público y lo que supone de impacto económico. Pero creo que no toca hablar de esto ahora. Nosotros nos planteamos el futuro para que haya Basket Zaragoza para muchísimos años.

«Hay que darle valor positivo al bronce pero también hay rabia por no haber llegado a la final»

Tienen el apoyo de Casademont firmado hasta el 2023. ¿Cuánta tranquilidad les da eso?

Estamos muy agradecidos a todos los patrocinadores, empezando por Casademont. La continuidad está asegurada, hemos firmado un contrato a medio y largo plazo. Los dos estamos muy cómodos, ha sido una relación muy buena para los dos. Que dure muchísimos años y podamos seguir creciendo.

El futuro va a depender del presupuesto que tengan.

Eso está claro, pero primero vamos a acabar este año. Tenemos tiempo de sobra para ver en qué posibilidades estamos a nivel económico y social, ver en qué situación de la pandemia estamos. Todo eso se va a tener en cuenta pero el timing es otro. Ahora hay que hablar de acabar lo mejor posible. Quedan dos partidos muy importantes contra Tenerife y Murcia y tenemos que ir a ganarlos los dos.

¿Se plantean algún cambio en la estructura del club?

No nos lo hemos planteado. Al final de temporada analizaremos y veremos qué ocurre. No es el momento de hablar de esto, dentro de un mes se verá todo.

¿Continuará Pep Cargol como director técnico?

No creo que sea el momento de comentar esto como club. Todo al final de la temporada.

¿Están contentos con el trabajo de Luis Casimiro?

Los resultados están ahí. No se le puede acusar de no ganar la Champions porque es un tema muy complicado y depende de detalles muy pequeños. Creo que dio un cambio de mentalidad al equipo, que volvimos un poco a la raíz del club de trabajo colectivo, de dar el máximo cada uno por el compañero, por sí mismo y por el club. Su llegada dio un cambio radical, se ha visto en la ACB y la ambición que ha mostrado en Champions. ¿Hablar del próximo año? Creo que no deberíamos hablar. Luis Casimiro vino a acabar la temporada, es un hombre con muchísima experiencia que nos iba a aportar esa tranquilidad y ese saber hacer. Hay que acabar lo mejor posible estos dos partidos.

«Siempre apostamos por la continuidad en la plantilla. Lo que funciona hay que intentar no tocarlo»

¿Lo ve como un entrenador de futuro para el Casademont?

Es que entrenadores de futuro hay muchos. No creo que sea el debate ahora. Habrá que valorar muchos factores. Los entrenadores también tendrán que valorar si quieren venir a Basket Zaragoza o no. La propuesta de uno u otro no es el momento y lo veremos al final de la temporada.

¿Pero sí será la primera decisión importante?

Por supuesto que sí, pero no queremos abrir ese debate. Él sabe a lo que vino, al mes y medio que quedaba, está cumpliendo perfectamente su trabajo y luego ya valoraremos todo. No es el momento de decir si sí o si no ni las circunstancias dan para eso ahora.

En cuanto a la plantilla, ¿habrá apuesta por la continuidad o querrán dar un giro tras lo sucedido este año?

Basket Zaragoza siempre apuesta por la continuidad, en todos los proyectos que se pueda. El mercado, las circunstancias, los jugadores, las posibilidades reales que no se pueden controlar… pues todo eso ya se verá. Pero lo que funciona hay que intentar seguir con ello y, lo que no, intentar mejorarlo. Con esas premisas trabajamos todos los años desde que existe el club. Esa es nuestra idea, con mejores o peores resultados. La continuidad es un factor clave en cualquier proyecto.

«Casimiro sabe a lo que vino y está cumpliendo su trabajo. Luego ya valoraremos todo»

Para eso es importante el presupuesto, para saber a qué jugadores se pueden acceder.

No pasa nada, tampoco hay que volverse locos. Estamos acostumbrados, es nuestro año a año. Tenemos que mirar adelante, cabeza alta, somos lo que somos y con esas circunstancias pelearemos. No estamos descubriendo nada de nuestras limitaciones presupuestarias, pero dentro de nuestras limitaciones creo que hemos demostrado que podemos luchar por cosas mayores. Hemos pasado ciclos muy malos evitando el descenso pero siempre hemos luchado por lo que ha tocado intentando dar el máximo y estar lo más alto posible.

¿Cómo valora esta temporada?

Ha sido una temporada muy complicada, no vamos a decir nada con tres entrenadores, muchos cambios de jugadores y todo eso tiene el resultado de que estamos fuera del playoff, que nuestro objetivo era pelear por él. Hemos perdido muchísimos partidos que hoy en día estamos echando en falta. Hay que hacer autocrítica, hemos intentado enderezar la situación durante todo el año, lo hemos enderezado pero igual hemos llegado tarde porque el número de partidos es limitado. Es la realidad, hay que ser autocríticos. La afición tiene que estar tranquila en cuanto a que el club y los jugadores han hecho el máximo posible. Otra cosa es que las cosas no hayan salido. Es una pena porque nos han faltado un par de partidos para lograr el objetivo. Hay que aprender día a día, temporada a temporada, de cada circunstancia.

«Hemos tratado de enderezar la situación todo el año pero igual hemos llegado tarde»

¿Cómo ACB van a exigir la presencia de público o medidas compensatorias?

Es muy triste un partido sin público porque no deja de ser la razón de la existencia de un club. Es por lo que se hacen las cosas. Aparte de romanticismos y arraigos es también un tema de sentido común. Es insoportable económicamente dos temporadas sin público y sin los ingresos correspondientes. No voy a entrar en la fórmula de si compensación o no, pero es inviable. Basket Zaragoza no se plantea jugar sin público. Es inviable.

¿Entienden que este año no haya habido ningún espectador en ningún partido de ACB?

Es un tema muy delicado por la pandemia, pero lo que no entendemos es por qué en unas actividades sí y en otras no. Y que en unas competiciones sí y en otro no o en unos deportes sí y en otros no. No se entiende. En nuestro caso, con un pabellón como el Príncipe Felipe que caben 11.000 personas, con las salidas que tiene, el volumen, la refrigeración… con todo a favor. ¿Por qué en otros sitios se ha podido hacer y aquí no? Sin querer restar al resto, que me alegro por los que han podido meter gente. Pero por qué no se ha podido actuar aquí para poder minorizar las pérdidas, siempre salvaguardando la salud de todos. Acatamos la normativa, que para eso está. Pero nos hubiera gustado que nos trataran como a otros sectores. 

Tendrán que devolver los abonos, el ingreso va a ser cero.

Nos comprometimos a devolver los abonos y al que lo solicite se le devolverá. Lógicamente también vamos a abrir la opción del donativo a la fundación para el que quiera colaborar. Es una faena tener que devolverlo pero cumpliremos con nuestra obligación, lógicamente. Esto nos va a lastrar bastante porque es un golpe fuerte para nuestras posibilidades presupuestarias. Podíamos haber hecho ertes o cerrar la ventana pero los clubs hemos hecho el esfuerzo para intentar dar a la afición lo que nos pide que es competición.