Tras una pretemporada accidentada marcada por las lesiones y un inicio repleto de incógnitas, la realidad es que el Casademont Zaragoza se encuentra a tan solo 40 minutos de firmar el mejor arranque liguero de su historia. Así es el deporte y sus inercias. Algo que parecía impensable dos semanas atrás cuando el equipo dirigido por Ponsarnau caía derrotado contra el San Pablo Burgos en su presentación completando una preparación agridulce con más sombras que luces.

Y precisamente el Burgos es el que puede impedir este hito este sábado (20.45). Desde la refundación del Basket Zaragoza en 2003 nunca se ha conseguido arrancar la temporada con tres victorias consecutivas. Tanto en la temporada 2012-2013 como en la 2019-2020 el conjunto zaragozano logró los dos primeros triunfos del año pero tropezaron en el tercer encuentro. Sí que el antiguo Club Baloncesto Zaragoza tiene algún registro mejor como el 8-0 de partida en la temporada 86-67, pero en la nueva etapa del baloncesto zaragozano sería el mejor inicio.

Jaume Ponsarnau ha conseguido engranar más pronto de lo esperado a las piezas de, una plantilla casi nueva, sumado a los dos últimos recién llegados, Waczynski y Sipahi, por la plaga de lesiones y las sensaciones no podrían ser mejores tras los dos primeros encuentros, en los que está destacando por encima de todo el acierto en ataque de los zaragozanos, que están encontrando con mucha facilidad los tiros liberados

En materia de anotación destacan dos nombres por encima del resto, los de Matt Mobley y Adam Waczynski. El americano está demostrando con creces su eficacia de cara al aro rival y mostrando una rápida adaptación a la Liga Endesa. Experiencia en España que ya tenía el alero polaco, pero que ha pasado de ser un remedio de urgencia para la lesión de Yusta a uno de los jugadores más valorados de la plantilla. En el apartado defensivo quizá es donde haya más margen de mejora pero Ponsarnau no se muestra preocupado ya que la actitud de los jugadores es « muy buena» y solo necesitan tiempo para «ir adquiriendo mecanismos».

Enfrente, el San Pablo Burgos. Es es el equipo revelación de las últimas temporadas, en las que ha conseguido incluso dos títulos europeos, pero llega al encuentro en una dinámica completamente contrapuesta a la de los aragoneses. Tras un correcto partido ante el Real Madrid, cayó vapuleado en el estreno en su cancha por una diferencia de 25 puntos ante un recién ascendido como el Breogán. Entrenados por Zan Tabak, los burgaleses son un equipo muy físico al que le gusta correr cuando tiene ocasión. El Casademont tendrá que estar especialmente atento a jugadores como Tyrus Mcgee, Dejan Kravic o Dani Díez en un partido que puede quedar escrito con letras de oro en la historia del club zaragozano.