Es imposible que no destaque. Con 16 años cumplidos en abril mide 2,18 metros y puede que no haya terminado de pegar aún el estirón. Pero Aday Mara (Zaragoza, 7 de abril de 2005) no es solo una torre, un adolescente genéticamente privilegiado, sino que, además, es también un buen jugador de baloncesto. Este viernes debutó en la LEB Oro con la camiseta del Levitec Huesca La Magia y, aunque el equipo perdió en Castellón (85-62), el joven zaragozano se llevo la ovación de la grada.

Aday Mara, hijo de un exjugador del antiguo CAI Zaragoza y de una internacional de voleibol, ya está acostumbrado a destacar entre los grandes. Como cadete ha disputado varios torneos júnior, el Campeonato de España o el Adidas Next Generation por ejemplo, y en todos ha dejado su huella, convirtiéndose pronto en el centro de atención de ojeadores varios. En su debut en la LEB Oro estuvo 16 minutos en pista que le valieron para ser uno de los mejores del equipo oscense, con 8 puntos sin fallo (4/4 en tiros de dos), 5 rebotes, 3 tapones, 3 pérdidas para 13 créditos de valoración.

Mara pertenece a la cantera del Casademont Zaragoza. Actualmente está enrolado en las filas del júnior que compite también en la Liga EBA como Embou Olivar. En la primera jornada ya destacó en la pista del CB Salou (78-83), con 12 puntos (4/5 en tiros de dos, 1/1 en tiros de tres y 1/2 en tiros libres), 9 rebotes, 2 asistencias, 2 tapones y 22 de valoración en algo más de 26 minutos. Este domingo le toca recibir al Sant Cugat (17.00 horas) en el club de Miralbueno. Pero mientras, el Levitec Huesca La Magia debía debutar en la LEB Oro con bajas importantes en el juego interior. Sergio Lamúa no podía contar para el estreno con Aleksandar Andrejevic, positivo en covid-19 y que aún no se ha podido incorporar al equipo, ni con Aitor Etxeguren y Gracin Bakumanya por lesión.

Debido al convenio existente entre ambos clubs y reforzado este mismo verano, el Levitec llamó a última hora de Aday Mara y Pavle Stosic, que hicieron un par de entrenamientos con el equipo y viajaron a Castellón para echar una mano en un roster muy corto. El conjunto peñista no pudo superar a su rival, pero Aday Mara dio un paso más en su formación y crecimiento como jugador.

Los pasos

«Nos ha venido a echar una mano desde Zaragoza, tiene una trayectoria muy buena en las categorías inferiores. Nos faltan interiores y él nos ha dado esa aportación. Ha hecho un buen partido, necesita aprovechar esos minutos y los ha aprovechado para seguir creciendo, mejorando y haciéndose como jugador. Es un niño todavía, es un bebé muy grande, un niño de 16 años. Tiene que aprovechar y entrenar mañana con su equipo de Liga EBA, el domingo jugar con su equipo, el lunes venir con nosotros, el martes competir. Tiene que seguir mejorando y haciéndose jugador. No hay que darle más importancia más que felicitarlo porque con solo dos entrenamientos ha sido capaz de salir a pista y jugar ante gente muy competitiva», valoró Lamúa tras el partido.

Ya ha destacado en las categorías inferiores –es un fijo con Aragón y ha participado también con la española– y ahora empieza a llamar la atención en la LEB Oro. Porque pese a su tamaño, y aunque físicamente no haya completado aún su desarrollo, es un jugador bastante coordinado, que usa las dos manos, tiene buena muñeca y va bien al rebote. Además, está acostumbrado a jugar ya contra rivales más mayores y no le asustan los retos.