Lo bueno es que el Casademont Zaragoza rompió su racha de cinco derrotas y, lo importante, logró una victoria muy necesaria para mantener sus aspiraciones de pasar a la segunda fase de la FIBA Europe Cup. También fue buena la actitud de los jugadores, que pelearon hasta el final pese a que, un día más, fueron casi siempre por debajo, superados por un rival con muchas deficiencias, llevaron el partido a la prórroga y lo sacaron adelante con eso que gritan cada vez que hacen piña, rasmia (90-91). Lo malo es que el juego de este Casademont sigue siendo muy deficiente y que las lagunas son las mismas, acaso más evidentes, que hasta ahora.

El equipo de Jaume Ponsarnau sufrió de nuevo en una primera parte de mucho desacierto en ambos equipos, de malas decisiones ofensivas, de poca intensidad defensiva. En un partido flojo, en definitiva. El principal cambio en el juego aragonés fue ver a los cincos tirar de tres. Lo hizo McLean en cuatro ocasiones y Vilá en una. Solo anotó McLean aunque estaba pisando. Una estrategia habitual en el baloncesto moderno pero que requiere de jugadores que anoten para ser efectiva. Además al equipo aragonés se le acumularon los problemas por dentro. Hlinason cometió dos faltas en poco más de un minuto nada más empezar el partido y, en el segundo cuarto, McLean sufrió un golpe en el pie izquierdo que lo dejó fuera de juego para toda la tarde.

Así que sin juego interior, el equipo se quedó con las opciones de siempre, con Mobley y Okoye. Ambos respondieron con puntos y más, porque Mobley firmó un triple doble: 16 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias. Sin embargo, ambos fueron víctimas del mal juego del equipo, que acabó provocando muchos tiros forzados, muy mal seleccionados. Como triples en una contra con todo el carril vacío o lanzamientos muy precipitados, sin elaborar jugadas y sin compañeros preparados para el rebote. Así que el Gilboa Galil, con muy poquito, fallando también mucho, tomó las riendas del partido y dominó a un Casademont aturdido. Al descanso le ganaba por nueve (40-31), en rebotes, puntos en la pintura, porcentajes y valoración.

Los números del Casademont eran muy pobres pero, de nuevo, eran aún peores las sensaciones. Caras de derrota, gestos de abatimiento. En la segunda parte cambió poco el juego del equipo, poco elaborado, pero apareció el acierto de tres, de San Miguel y Okoye principalmente, lo que, unido a un mejor trabajo sobre el rebote, permitió al equipo aragonés acercarse en el marcador, agarrarse al partido. Hlinason volvió a cometer dos faltas muy seguidas y el equipo tuvo que tirar de nuevo de Vilá. El Casademont mejoró su acierto de tres (5/10 en el tercer cuarto por los 4/16 en la primera parte) pero su pobre porcentaje de dos (9/29 en media hora de juego) le seguía lastrando.

El paso de los minutos hizo decaer el acierto en el Galboa Galil. El trabajo de Hlinason taponando y haciéndose fuerte en la zona defensiva ayudó a que el Casademont estuviera en partido, pero el pívot cometió la quinta a tres minutos del final. Con McLean fuera de combate, Ponsarnau tuvo que poner a Radondic y Vanwijn de interiores y el equipo aguantó a base de tiros libres, pero una falta en un tiro de tres del montenegrino a cuatro segundos del final permitió empatar a los locales.

En la prórroga salió Javi García como base, tras haber jugado solo unos minutos de escolta en el primer cuarto, y el Casademont tiró de casta para mantener sus exiguas ventajas a base de triples y de aprovechar los errores del Hapoel, que cada vez eran más. Así, sufriendo hasta el final, con más corazón que cabeza, el Casademont rompió su mala dinámica de resultados. Era algo absolutamente necesario, pero es solo un paso. El equipo de Jaume Ponsarnau debe seguir mejorando, y mucho, porque su juego continúa siendo pobre. Este sábado le espera un partido fundamental en la ACB frente al Breogán y tendrá que hacerlo bastante mejor para ganar.

FICHA TÉCNICA

Hapoel Gilboa Galil: Perrantes (27), Cornelius (3), Harrell (8), Hanochi (3), Killeya (18) -cinco inicial-, Brisker (9), Avivi (20), Sror (2) y Maayan.

Casademont Zaragoza: San Miguel (6), Mobley (16), Okoye (23), Vanwijn (6), Hlinason (6) -cinco inicial-, Waczynski (11), McLean (6), Radoncic (9), Vila, Font (3), Sipahi (5) y Javi García.

Parciales: 15-16, 25-15, 19-23, 19-24, 12-13.

Árbitros: Perlic (Croacia), Tsolakos (Grecia) y Manheim (Israel). 

Eliminados: Hlinason (m.38) y Harrell (m.40).

Incidencias: Pabellón Gan Ner Sports Hall.