¿En qué punto se encuentra el Casademont?

Estamos con el fastidio de estos dos últimos partidos, que ha sido grande, con la reconfiguración de la situación debido a los covids y las lesiones puntuales de Waczynski y de San Miguel, pero con la sensación de que estamos en buena dinámica, de que habíamos acertado en el camino que debemos tener. Tenemos que ser más consistentes mentalmente para hacer frente a las adversidades que hemos tenido pero la línea es la adecuada.

¿Cómo explica tanta diferencia entre los partidos de Andorra y Baskonia y los de Unicaja y Real Madrid?

Hay dos factores muy importantes: roles y suma de calidades. En cuanto al primero, pierdes dos jugadores titulares para Unicaja y afrontas el partido cambiando los roles, las rotaciones, las energías. Y sumando percances porque Rodrigo no estaba en plenitud de condiciones y Adam no había entrenado mucho y además se lesionó. Eso nos llevó a no tener una respuesta mental adecuada. Y nos lo reprochamos. En Madrid la salida del partido no fue nada adecuada. No sabíamos cómo entender eso que nos estaba pasando, que no tenía nada que ver con lo que habíamos trabajado y nos afectó muchísimo. Hubo también un poco de inexperiencia con los jugadores post covid, porque realmente no estaban en el tono adecuado para ayudarnos. Y los otros, que sí que tenían que estar, no encontraron la responsabilidad como la tenían que asumir.

¿El covid afecta más allá de la baja de los positivos?

Durante la temporada no habíamos tenido casos y de repente tenemos tres. Y eso crea dudas en el equipo no solo por las bajas en sí sino porque otros jugadores tienen miedo y lo gestionan de la mejor forma posible. Jugadores que acaban de llegar o han vuelto de lesión tienen miedo de perderse partidos. Cambias la dinámica porque has conseguido un tono competitivo gracias a un trabajo más intenso, con más competencia entre los jugadores, y de repente esa competencia desaparece porque pierdes jugadores. Y en eso también se nota. Creo que también hemos pagado muchísimo el cambio de fechas de partidos. Todo esto ha desanimado al grupo más de lo que nosotros creíamos que debería y probablemente no lo hemos gestionado bien porque no éramos conscientes. Después de estos dos batacazos sí nos hemos dado cuenta y ahora estamos haciendo las cosas para dar una mejor respuesta. Está claro que tenemos que aprender a jugar con estas adversidades.

"He tenido que cambiar el método viendo que había una buena respuesta de trabajo y no se asumían cosas, que había un buen nivel físico de trabajo pero el tono en el partido no era el adecuado"

Los jugadores dicen que entrenan bien pero que eso no se traslada a la pista. ¿Por qué cree que sucede?

La culpa también es del profesor, del entrenador en este caso. Y es que el entrenador ha tenido que cambiar el método viendo que había una buena respuesta de trabajo y no se asumían cosas, que había un buen nivel físico de trabajo pero el tono en el partido no era el adecuado, hemos tenido que ajustar cosas. Cada equipo tiene su cultura, su vida, y este ha tenido una a la que yo no estaba acostumbrado, lo reconozco. Cosas que hemos tenido que hacer como poner un poco más de tensión en el trabajo, ese ha sido un primer paso importante. Ahora estamos en un proceso en el que tenemos que consolidar conocimientos. No puede ser que cosas que trabajas hoy mañana te olvides. Y es un equipo en el que hay muchos jugadores que les cuesta asumir cosas, que entren claramente en su cultura. Y hay jugadores buenos y jugadores no tan buenos. Y en ese sentido el entrenador debe encontrar un nivel intermedio que le permita aprovechar a la gente que aprende y estirar a la gente que no aprende tanto.

¿Cómo se toma un entrenador partidos como el de Unicaja o el inicio ante el Madrid, piensa que no llega su mensaje, que no le hacen caso?

Reconozco que después de estos dos partidos, y creo que lo he transmitido, he estado grogui en el sentido de querer encontrar una explicación porque me parecía inadmisible y que era fruto de un grave error como equipo y también como entrenador, a nivel de gestión, por no haber sido capaz de transmitir las cosas adecuadamente. Pero hay que aprender, ajustar cosas y utilizarlas para mejorar.

El club siempre ha dicho que usted está aquí para construir un proyecto a medio y largo plazo. ¿Eso es compatible con la exigencia de resultados inmediatos?

Todos hemos sido conscientes de que este era un proyecto a medio plazo pero con una necesidad a corto plazo que diera argumentos a ese medio plazo. Así es el mundo profesional, en el Casademont, en Zaragoza, en el Príncipe Felipe y en todos los clubs.

¿Qué proyecto están construyendo?

En verano es cuando sobre todo teníamos que pensar en hacer un equipo, con el margen que teníamos, para proyectar cosas a medio plazo y creo que lo hicimos y estamos satisfechos. El fichaje de Santi Yusta era un jugador modelo de lo que debía ser este proyecto a medio plazo, y creemos muchísimo en él. El fichaje de Hans Vanwijn también es esa idea, un jugador que tenía que pasar por un proceso de adaptación pero que con muchísima calidad, que allí donde había estado le había costado pero acababa dando pasos importantes y era un jugador muy cotizado que nos costó traer. Creemos en él, que nos puede ayudar muchísimo. Y jugadores como Dino, que a ver si aquí conseguimos que sea su sitio, o Stan Okoye que también se fichó para más de un año y parecía que en Zaragoza había encontrado su mejor hábitat. Todo esto se debía equilibrar con inmediatez. Creo que hicimos lo correcto con fichajes como el de Omar, renovaciones como la de Rodrigo, un fichaje como Mobley, especial pero que a todo este equilibrio pensábamos que podría encajar como anotador, y jugadores como Jamel McLean. En este sentido sí que fallamos, no acertamos y fue un jugador que nos dimos cuenta que no llegaba a todas las necesidades del equipo y se lesionó en un momento trascendental para la competición europea.

"Con Jamel McLean sí que fallamos, no acertamos y fue un jugador que nos dimos cuenta que no llegaba a todas las necesidades del equipo y se lesionó en un momento trascendental para la competición europea"

Sufrieron dos lesiones de jugadores muy importantes antes de empezar. ¿Hasta qué punto eso explica todo lo sucedido esta temporada?

Se tiene que explicar también con que el tema de McLean no saliera bien y luego con que el fichaje más importante del verano era Omar Cook. Que se lesione este jugador, que costó mucho ficharlo, que supuso mucho esfuerzo, renunciar en otras posiciones, eso fue un hándicap importante. A una semana de la competición no existía ese perfil en el mercado. Intentamos fichar a los mejores perfiles, estábamos motivados para utilizar más a Javi García y que le sirviese para tener más minutos, pero no encontramos al jugador que nos diese ese equilibrio y fichamos al que vimos mejor de lo que podíamos fichar, que fue Kenan Sipahi. No encajaba en muchísimas cosas del perfil pero tenemos pocas cosas que reprocharle en cuanto a trabajo. Las cosas no salieron bien.

¿Por qué no terminó de rendir?

Es difícil de explicar. Diría que es un jugador que a nivel de virtudes finalmente acabaron desencajando muchísimo a cómo queríamos jugar, pero las aprovechamos para competir mejor. Hay una cosa que la gente no sabe pero los ratios cuando jugaba Sipahi eran los mejores del equipo. Sus números eran los peores en cuanto a eficacia individual, pero lo que hacía al equipo eran los mejores. No jugando bien pero siendo sólido atrás, adelante alargando muchísimo las posesiones. Él hacía un bote de más, se lo decíamos y lo entendía, pero su virtud no era acertar el momento de pasar. Y era un jugador que no quería arriesgar la pérdida, sobre todo con el pase. Todo eso nos influyó muchísimo en nuestra capacidad de jugar bien y en el cómo jugar cuando él estaba. Se notaba que era un jugador que el público no se sentía a gusto con él, que no gustaba cómo jugaba y eso al final se nota en un ánimo del equipo.

"Los ratios cuando jugaba Sipahi eran los mejores del equipo. Sus números eran los peores en cuanto a eficacia individual, pero lo que hacía al equipo eran los mejores"

¿Por qué viene Jordan Bone?

Después de conocer mejor a Matt Mobley vemos que tiene una capacidad de creación pero es muy ejecutora, que el pase bueno después de una buena ventaja no es una virtud suya. Puede sacar un pase o un tiro sin mucha ventaja pero cuando se encontraba defensas agresivas le costaba ser clarividente. No tiene mucho cuerpo y la Liga ha actuado contra él, entonces era importante sumar un jugador que fuera compatible con Omar y con Rodrigo, que tuviese chispa, desborde pero también la carencia del pase. Y el mejor que encontramos disponible y que quisiese venir es Jordan bone. Es un jugador muy joven también, inexperto en Europa, pero creíamos que tenía ese perfil para ayudarnos en esto y ser un jugador de asumir responsabilidades en momentos importantes de partido, de ser un jugador que con una defensa agresiva delante tuviese basket, que era uno de los problemas que habíamos tenido y que tendríamos también con Omar.

Lo que deja fuera a Javi García.

El principal no acierto en este caso ha sido mío. Es un jugador que me gusta, que me gustaba en verano cuando empezamos a trabajar con él y le veía posibilidades de ayudarnos muchísimo. Pero cuando nos encontramos en el contexto real de más físico, de más interpretación, en él apareció un poquito menos de control. Era otro jugador que dependía mucho de su inspiración y lo que necesita tanto él como el equipo es ser un jugador que sabe hacer jugar al equipo, que encuentre equilibrio y todo esto. Y no hemos conseguido dar este paso. Claro, es un paso que cuesta años. ¿Cuántos bases hay que puedan llevar un equipo ACB con 19 años? Su proceso hemos entendido que debe ser un poco más largo para reinterpretar todo esto. Creo que él también está gestionando una decepción que es lógica. Estaba con la ilusión y ambición de aprovechar la oportunidad y las cosas no han salido tal y como queríamos. Creo que si Omar no se hubiese lesionado hubiéramos encontrado un equilibrio mejor, con él, para él y con él.

"Javi García me gusta, pero en el contexto real de más físico apareció en él un poquito menos de control. Creo que si no se hubiera lesionado Omar Cook hubiésemos encontrado un equilibrio mejor con él y para él"

Ha dicho en varias ocasiones que el Casademont sufre contra equipos físicos. ¿Si pudiera haría ahora una plantilla más física?

Lo intentamos en verano. Fichar físico suponía o bajar talento o encarecer mucho. Y lo tuvimos muy en cuenta. Pero no conseguimos, no encontramos la manera de mejorar. En este sentido el fichaje de Okoye era importante, y se ha visto todo lo que aportaba en rebote, y el de Vanwijn en el cuatro también. Sabíamos que donde podíamos sufrir era en el quinto pívot, que tenía que ser Ramón y que es pequeño para jugar de cinco pero que por actividad e ilusión nos podía ayudar. Y Jamel McLean que era ya veterano pero jugador titular de Euroliga muchos años. Es verdad que hace unos años ya, que ahí es donde nos permitimos engañarnos. Creíamos que con nosotros podía revitalizar su carrera, pero no lo consiguió. Ahí es donde fallamos un poquito, en ese nivel físico pensábamos que McLean nos podía dar ese aguantar esa realidad y, por ejemplo, fue un gran reboteador, top de la competición, pero no nos aguantó el estiró y se lesionó. Y Thompson no es un jugador tan físico, sabemos que ahí tenemos un punto de inferioridad pero esperamos que la chispa de algunos jugadores y la capacidad de controlar el juego de Omar y Rodrigo nos ayuden contra defensas más físicas.

¿Considera que la plantilla que tiene ahora es más equilibrada que la del verano?

Sí, podemos sufrir en algunas cosas como el rebote un poquito más pero en capacidad de jugar creo que podemos hacerlo mejor. Quizá podemos ser menos físicos en defensa pero podemos tener un punto más de intensidad. Creo que podemos dar un paso adelante. Creo no, estoy convencido.

¿Le preocupa la clasificación y que verse abajo le afecte al equipo?

Sí, me preocupa. Pero es que ahora, ¿cuántos equipos debemos estar preocupados? Es la competición que nos ha tocado vivir y nos dedicamos a esto para vivir retos importantes. Esto es un reto, ver esta clasificación, interpretarla y afrontarla con valentía y determinación.

No esperaba tener solo seis victorias.

No es lo que esperaba y no estoy contento con estos resultados obtenidos, pero creo firmemente que a lo mejor haber conseguido ya seis victorias habrá sido importante para todo lo que nos viene.

"Sé cuál es mi trabajo y sé que si no ganas, estás en riesgo. Me hayan dicho cosas o no, no era necesario porque sé que dependes de ganar. El club se ha esforzado al máximo por ayudar al equipo"

¿Se ha sentido cuestionado? ¿Qué le ha transmitido el club?

Sé cuál es mi trabajo y sé que si no ganas, estás en riesgo. Me hayan dicho cosas o no, no era necesario porque sé que dependes de ganar. Lo que sí me he encontrado es una respuesta muy buena, sorprendentemente buena porque no me había encontrado esta realidad, porque que el club se ha arremangado en cuanto ha habido dificultades y se ha puesto en nuestras manos para ver qué hacía falta y han hecho el máximo esfuerzo para sumarlo al equipo.

¿Le gusta aplicar siempre un estilo o construir en función de los jugadores que tiene?

Ha sido un debate personal que he tenido, a ver si he acertado. Soy de, a través de unas respuestas tácticas, interpretar las virtudes de los jugadores y readaptar la táctica y adaptarme a las virtudes de los jugadores por roles. Y tener roles definidos. Me he encontrado dificultad en que las virtudes de muchos jugadores eran virtudes sobre las que la competición ha actuado muy rápido y muy bien. Quizá hubiera tenido más éxito, y más teniendo en cuenta todos los cambios de plantilla que hemos tenido que hacer, tener un modelo de juego y que la gente se adaptase. Creo que esto nos hubiese ayudado a ser más competitivos. Pero sigo creyendo que lo mejor para conseguir los mejores resultados que podamos tener es adaptarnos a las virtudes y hacerlas crecer, estimularlas y afinar y ayudarles a que tengan respuestas a las cosas. creo mucho en que el baloncesto es de los jugadores y el entrenador tiene que potenciar esas virtudes.

¿Ya tiene los roles definidos?

Sí, a no ser que haya más lesiones. El periplo de estos cuatro partidos es muy significativo. El equipo con el que jugamos contra Andorra parece que es el equipo base con el que vamos a tener que afrontar todo esto, pero en los siguientes partidos hemos tenido problemas musculares, covid… Yo puedo tenerlo muy claro pero las circunstancias te obligan a readaptarte. Sí sabemos a qué queremos jugar pero tenemos que encontrar más fuerza mental y que esos jugadores que no tengan un papel tan importante cuando están todos den un paso también a nivel de mentalidad y calidad cuando sea necesario. También es cierto que esto es más difícil hacerlo contra el Madrid o el Unicaja.

¿Encuentra receptividad en los jugadores cuando les explica esas cosas?

Sí y creo que una de las cosas buenas de esta temporada, que a mí me anima y me hace creer en lo que hacemos, es que cada día después de un varapalo el equipo ha llegado al entrenamiento a escucharte para decir lo que teníamos que hacer. En eso vamos bien. Mientras haya esto es que sigo siendo el entrenador adecuado y vamos a sacarlo adelante.

"Me lo paso muy bien cuando vienen a entrenar Pavle, Lucas, Aday. Y si no fuese porque tenemos que pensar en ganar nos agarraríamos mucho más a ellos"

¿Cómo está viendo a los proyectos de cantera del club?

Hay una dificultad para integrar. Pavle Stosic que sí tiene edad y físico para empezar a pensar en él porque encaja, está en el proceso adecuado pero tiene que rentabilizar mucho más su capacidad para aprender. En el corto o medio plazo está allí. Con Aday Mara y Lucas Langarita lo primero que no hay que olvidar es que tienen 16 años, aún están en un momento en el que lo más importante de su vida no es el baloncesto. Y esto tenemos que respetarlo y entenderlo porque esto les preparará para que si algún día lo más importante es el baloncesto lo hagan de la mejo manera posible. Esto es un hándicap porque tiene que ir a clase, aprobar, sacar las notas. Ahora bien, me lo paso muy bien cuando vienen a entrenar. Y si no fuese porque tenemos que pensar en ganar nos agarraríamos mucho más a ellos. Pero no podemos olvidar que la prioridad más importante es que crezcan en su vida, que sigan amando el baloncesto y queriendo vivir de esto pero aprobando los exámenes.