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El Periódico de Aragón

CASADEMONT ZARAGOZA

La crónica del Baskonia-Casademont Zaragoza: Fuera de combate (91-59)

El Casademont Zaragoza no opone resistencia al Baskonia y se lo jugará todo en la Liga Endesa ante el Andorra

Ferrari y Hlinason intentan frenar a Sedekerskis. Aitor Bouzo

Un KO desde el primer golpe. Tan inapelable como incomprensible. El Casademont Zaragoza se está jugando la vida y el Baskonia le pasó por encima en un partido sin historia (91-59). Claro que los vitorianos son mejor equipo, con más presupuesto, más aspiraciones, más banquillo, que puede considerarse normal, si tal cosa existe en el deporte, que el Casademont pierda en el Buesa Arena. Pero una cosa es una cosa y, otra, lo viso en Vitoria. El equipo aragonés desapareció, se deshizo con excesiva facilidad y regaló demasiado a un rival superior. Y no está para regalar nada a nadie. El Andorra le ganó al Fuenlabrada (92-84), convirtiendo el partido entre ambos este martes en dramático. La ACB está en juego.

El Casademont aguantó en pie un par de minutos, en los que buscó y encontró a Hlinason (2-6). Dragan Sakota apostó por el mismo quinteto inicial de los últimos dos partidos. Y por las mismas rotaciones y reparto de roles. En Lugo le vino justo para ganar, ante el Bilbao se le escapó el partido y en Vitoria fue un auténtico desastre. De nuevo Ferrari fue el último en salir. El jugador que ha mantenido al equipo con vida revolucionándolo nada más llegar, salió en el segundo cuarto, como tercer base, con once abajo en el marcador. Y no dio pie con bola. Kilpatrick, que ha cogido el ritmo anotador en los últimos partidos, también entró a pista cuando el Casademont ya estaba perdido. Y no hubo manera de encontrarlo.

El Baskonia barrió al conjunto aragonés desde el triple y gracias al rebote ofensivo. El Casademont no tenía a qué agarrarse, pese a que Kilpatrick enchufó once puntos nada más salir, porque su ataque era un quiero y no puedo continuo que solo hacía acumular pérdidas. El equipo no tenía ninguna referencia anotadora y el Baskonia seguía a lo suyo, aumentando la distancia como si tal cosa ante un rival que ni siquiera tiraba de tres. Al final, el Casademont anotó dos veces desde el 6,75 en 40 minutos de juego por las 12 de su rival. Una diferencia insalvable porque, además, los aragoneses tampoco acertaban cerca del aro.

Nada cambió en la segunda parte. Sakota hizo una sola modificación en el quinteto, dejando fuera a Hlinason, uno de los mejores de la primera parte. En realidad, daba igual. El partido ya estaba perdido porque el Baskonia ya lo había hecho suyo con su ritmo, con su juego, con mayor agresividad e intensidad. El segundo tiempo no trajo nada nuevo, solo una mayor diferencia en el marcador. El Casademont acumulaba pérdidas y el Baskonia, asistencias y triples. Nada que hacer.

Reparto de minutos

La diferencia llegó a ser de 35 puntos y el Casademont estuvo a punto de quedarse en su anotación más baja de la temporada, pero pudo maquillarlo al final. Spahija pudo dedicarse a repartir minutos entre sus jugadores y acabó jugando con los menos habituales, que no bajaron el ritmo y también pasaron por encima de los aragoneses. Sakota también debió pensar en la trascendental cita del martes, porque Ferrari apenas volvió a jugar (cuatro minutos en la segunda parte) y solo Radoncic estuvo por encima de los 20 minutos. Incluso puso a Font a falta de tres minutos para el final.

El partido ya había terminado casi nada más empezar y, al menos, acabó rápido. Sin ningún aliciente, el Baskonia certificó así su presencia en el playoff y el Casademont, que va a tener que sufrir hasta el final. Porque sigue sin tener asegurada su presencia en la ACB la próxima temporada. Porque vuelve a ofrecer la imagen y los síntomas preocupantes que le han traído hasta aquí, porque ha dejado en un espejismo -eso sí, bendito espejismo- esas tres victorias consecutivas que son las que le mantienen vivo.

Ahora tiene ante sí un cara o cruz. Una final en toda regla frente al Morabanc Andorra este martes en el Príncipe Felipe. Deberá ganar para no meterse en un lío mayúsculo y quedarse al borde del precipicio. Ahí lleva toda la temporada, a punto de caer. Hasta ahora ha ido salvándose por los pelos pero ya no va a tener más oportunidades. Le quedan dos balas, Andorra y Murcia, en una semana. Toda una prueba de esa fortaleza mental que no ha tenido este curso. Tampoco en Vitoria, donde protagonizó uno de sus peores partidos, lo que es mucho decir en esta temporada. Ahora debe reponerse lo antes posible porque se juega la vida y el futuro del Casademont Zaragoza. 

FICHA TÉCNICA

Bitci Baskonia: Baldwin (2), Giedraitis (14), Fontecchio (19), Peters (8) y Enoch (15) -cinco inicial-, Raieste, Granger (3), Marinkovic (7), Wetzell, Costello (15), Sedekerskis (3) y Kurucs (2).

Casademont Zaragoza: Jordan Bone (9), San Miguel, Santi Yusta (5), Radoncic (7) y Hlinason (8) -cinco inicial-, Ferrari (1), Cook, Kilpatrick (11), Thompson (9), Mekowulu (6), Font y Waczynski (2).

Parciales: 20-13, 26-16, 25-18, 20-12.

Árbitros: Juan Carlos García González, Rafael Serrano y Raúl Zamorano. Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la 32ª jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 6.916 aficionados.


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