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El Periódico de Aragón

CASADEMONT ZARAGOZA

La crónica del Casademont Zaragoza-Andorra: Al borde del precipicio (80-83)

El Casademont pierde su partido contra el Andorra tras dos prórrogas, cae a puesto de descenso y se complica la salvación en la Liga Endesa. El sábado, último partido en la pista del Murcia con la obligación de ganar para soñar con la permanencia

Ferrari, Kilpatrick y Thompson abandonan el pabellón cariacontecidos tras perder con el Andorra. JAIME GALINDO

En el alambre hasta el final. El Casademont Zaragoza también perdió el partido decisivo contra el Andorra después de dos prórrogas (80-83) y ahora tendrá que salvarse en la última jornada ganando en Murcia o esperando una carambola como la última vez que evitó el descenso. Pero la amenaza de la LEB Oro es más real que nunca, el destino al que lleva encaminándose el equipo y el club en una temporada plena de errores y malas decisiones. Ahora el Casademont ya no depende de sí mismo y una victoria en Murcia no le garantiza nada. 

Ayer ganaron el Fuenlabrada y el Betis, por lo que el equipo aragonés cae a puesto de descenso y los sevillanos ya han certificado su salvación. Hoy puede hacerlo el Obradoiro si gana en Badalona. Para salvarse, el equipo aragonés tendrá que ganar en Murcia. Si, además, vence Burgos a Fuenlabrada, ambos quedarían por debajo del Casademont. Incluso podría salvarse perdiendo, si también lo hacen Andorra y Burgos. Demasiadas cuentas por no hacer los deberes a tiempo.

En un partido agónico, de 50 minutos, de una igualdad máxima, el Casademont se lo jugó a cara o cruz y le salió cruz. Sakota acabó sin pívots cuando su mayor ventaja estaba por dentro y con el único sistema de balones a Kilpatrick, que terminó el partido jugando en solitario y fallándolo todo. El equipo aragonés gestionó mucho peor sus emociones y sus decisiones, le tembló la mano y el pulso, falló hasta 13 tiros libres y solo anotó cinco puntos en los últimos cinco minutos. El Casademont jugó con fuego y se quemó.

Era el día y se notó desde el principio. El equipo salió motivado y Sakota varió el rumbo. El técnico cambió radicalmente lo que había hecho hasta ahora, dio por fin la titularidad a Ferrari -que tuvo mucho más protagonismo aunque también hizo el dos- y a Kilpatrick y el Casademont salió con ritmo y muy acertado en ataque. Esta vez San Miguel volvió a salir como tercer base y Bone desapareció del equipo para no aparecer ni un segundo. Hlinason se hizo grande por dentro con siete rebotes y tres tapones en solo diez minutos de juego. Entre él y Mekowulu ganaron la partida a Llovet y Olomuyiwa.

Máxima tensión

La grada también ayudó desde el principio, muy implicada en el trabajo del día, y el Casademont dominó desde el inicio. El Morabanc Andorra comenzó, además, muy desacertado, con unos porcentajes bajísimos que favorecieron que los locales tomaran pequeñas rentas casi desde el inicio. Solo el triple parecía sostener a los andorranos. Así tomaron su única ventaja en la primera parte y así aguantaron hasta el descanso (36-28), con solo tres canastas de dos puntos en 20 minutos.

Las diferencias eran mínimas para lo que habían fallado los visitantes y en la segunda parte no tardaron en devolver la igualdad al marcador a base de triples. Así, hasta el final de los cuarenta minutos solo fueron aumentando los errores y, con ellos, la tensión. El Andorra tomó ventaja al final (58-64 a falta de tres minutos) y Sakota optó por jugar con todo pequeños. El Casademont salvó un primer match ball al límite del tiempo reglamentario y un segundo a falta de 1,9 segundos de que terminara la primera prórroga.

Llegado ese punto ya solo importaba ganar, no el cómo, pero hacerlo sin un plan definido es bastante más complicado. En la segunda prórroga se multiplicaron los fallos en el equipo aragonés, buscando el small ball sin éxito, dejando a Waczynski en el banquillo cuando Kilpatrick parecía una escopeta de ferias. La gestión de Dragan Sakota volvió a ser más que difícil de entender. El Andorra ganó con los puntos de sus bases y los triples de Morgan. No tiene mucho más pero es lo que explotó hasta el éxito final. También explotó el Casademont, pero para mal. 

FICHA TÉCNICA

Casademont Zaragoza: Ferrari (9), Kilpatrick (11), Yusta (20), Radoncic (13), Mekowulu (8) -cinco inicial-, San Miguel, Cook (7), Deon Thompson (3), Waczynski (5) y Hlinason (4).

Morabanc Andorra: Hannah (17), Crawford (-), Paulí (9), Llovet (5), Babatunde (6) -cinco inicial-, Miller McIntyre (13), Franke (2), Cline (5), Jelinek (6), Morgan (17) y Arteaga (3).

Parciales: 18-12, 18-16, 14-20, 14-16, 11-11 y 5-8

Árbitros: Pérez Pérez, Sergio Manuel e Iyán González. Excluyeron por personales a Babatunde (m.34), Kilpatrick (m.49) y Ferrari (m.49).

Incidencias: partido correspondiente a la penúltima jornada de Liga disputado en el pabellón Príncipe Felipe ante 7.347 espectadores.

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