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El Periódico de Aragón

La 34ª jornada de la Liga Endesa

El Casademont Zaragoza burla a la muerte con un baile (72-77). La crónica del UCAM-Casademont

Un imponente equipo aragonés imparte una lección de supervivencia en Murcia para certificar su permanencia con la ayuda de Shermadini

Los jugadores del Casademont se abrazan al término del partido celebrando la permanencia. ACB FOTOS

Al borde del abismo, las piernas flaquean y la mente se bloquea. El vértigo amenaza el equilibrio y la vida pende de un hilo. Cuando la muerte mira a los ojos, la sangre se hiela y el corazón se detiene. Ahí, a centímetros del precipicio, solo sobreviven los valientes. No lo parecía un Casademont Zaragoza por el que nadie daba un euro y que llegaba a una cita a vida o muerte con la sensación de haberse abandonado a su suerte. Las tres derrotas seguidas, sobre todo la última en casa ante el Andorra, habían situado a los aragoneses con pie y medio en la LEB y ni siquiera la victoria en cancha de un UCAM que se jugaba el playoff le aseguraba seguir vivo. Pero el Casademont resucitó de sus cenizas para firmar una victoria que, gracias a Shermadini, le dejaba en la máxima categoría.

El cuadro rojillo impartió una lección de supervivencia a base de sacrificio, solidaridad y, sobre todo, baloncesto. Del bueno, además. Ganó porque fue mejor que su rival justo en lo que este destaca: agresividad, intensidad, rebote y alma. El Casademont se ganó la vida dándola por los demás.

Encaró el partido Sakota con la misma fórmula de los últimos partidos. San Miguel en la dirección para someter a Davis a una vigilancia estrecha y Ferrari como escolta en un quinteto físico en el que Radoncic, Waczynski y Mekowulu completaban una formación destinada a hacer frente al músculo del oponente. El trabajo defensivo de los dos pequeños fue clave para que el Casademont impusiera su ley en los primeros minutos ante un UCAM que no encontraba el aro e incapaz de frenar a un Radoncic pletórico. 

La valentía del montenegrino impulsaba a los aragoneses, brillante en una defensa asfixiante sobre los tiradores de un UCAM en el que solo Lima hacía daño. El acierto de Casademont desde los libres, lejos del descalabro ante el Andorra, permitía a los de Sakota mantener una renta que llegó a los diez puntos (6-16) en el ecuador de un primer cuarto marcado por la superioridad en el rebote de los rojillos y el desacierto local desde la línea de 6,75 (0 de 6).

La máxima diferencia (10-23) dio paso a la reacción del UCAM de la mano de Webb, Cate y Czerapowicz, que acercaron a su equipo a seis puntos (17-23) al final de una gran primera manga de un Casademont desconocido respecto a los últimos partidos.

Inesperado Vasileaidis

Pero la irrupción del griego Vasileaidis lo cambió todo. El veterano alero rescató a su equipo con siete tiros libres convertidos para sembrar la duda en un Casademont cuya fragilidad anímica volvía a ponerse a prueba. Sito apostaba por dos bases (Taylor y Bellas) en busca de un mayor dinamismo ante un rival encogido ante el empuje de un UCAM que enseñaba los dientes al descanso (33-35).

Pero el tercer cuarto mostró a un Casademont sereno y confiado, Siempre superior en el rebote, el conjunto aragonés derrochaba eficacia atrás y ocho puntos seguidos de Waczynski y un triple de Ferrari le volvían a otorgar una sabrosa renta (44-54) que alargaría un inspirado Yusta con un recital de acierto desde el triple para alcanzar la máxima diferencia del partido (49-68) a falta de ocho minutos para la conclusión.

Pero los marcadores necesarios en Andorrra, Burgos y Bilbao para sellar la permanencia no estaban claros, lo que coincidió con un misterioso bajón del Casademont y el resurgir de un UCAM que se puso a solo tres puntos (72-75) gracias a dos triples de McFadden y Webb, pero San Miguel respondió con otro que de nada hubiese servido de no ser por una canasta en el último segundo del amigo Shermadini para condenar al Andorra y dejar con vida a los aragoneses. Envuelto en lágrimas, el Casademont respiraba.

UCAM Murcia: Taylor (8), Davis (9), Rojas (-), Webb (13) y Lima (8) -cinco inicial-, Bellas (2), Malmanis (-), Radovic (2), McFadden (8), Cate (4), Czerapowicz (4) y Vasileiadis (14).

Casademont Zaragoza: San Miguel (3), Ferrari (4), Wacynski (12), Radoncic (14) y Mekowulu (13) -cinco inicial-, Bone (-), Kilpatrick (16), Yusta (9), Cook (3), Hilanson (3) y Thompson (-). 

Parciales: 17-23, 33-35, 49-59 y 72-77.

Árbitros: Daniel Hierrezuelo Navas, Jordi Aliaga Solé y Joaquín García González. Sin eliminados. 

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