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El Periódico de Aragón

CASADEMONT ZARAGOZA

Zaragoza sigue en ACB

El Casademont gana en Murcia y seguirá en la élite un año más tras las derrotas de Burgos y Andorra

Waczynski, Font, Hlinason y Ferrari festejan el triunfo en Murcia con Isaac Caseras. ACB PHOTO / J. BERNAL

Por el camino más difícil, como dijo Dragan Sakota, el Casademont Zaragoza certificó su continuidad en la Liga Endesa una temporada más, y ya serán trece consecutivas. Haciendo su parte, cumpliendo y con creces en Murcia en uno de los mejores partidos de la temporada (72-77) y con las derrotas de Burgos ante Fuenlabrada y de Andorra contra Tenerife con una canasta de Shermadini en el último segundo. La jornada fue de infarto, con el Betis ganando en Bilbao en la prórroga y el Andorra a punto de forzar otra. Burgaleses y andorranos son los que descienden finalmente a la Liga LEB Oro. El Casademont acaba decimosexto. Por los pelos.

Sufriendo hasta el final, salvando in extremis una temporada que, pese al final feliz, ha sido un desastre y ha estado a punto de mandar al equipo al infierno del que salió hace más de una década. Esta vez el Casademont ha cambiado su destino, no se ha salvado por deméritos ajenos como en 2017 ni ha dejado pasar la oportunidad en un partido decisivo como le había ocurrido siempre hasta ahora. El equipo de Dragan Sakota cumplió el último día tras dejar pasar muchas oportunidades.

Hubo celebración en Murcia, lágrimas de emoción de Omar Cook al anunciar su retirada, abrazos de alivio entre todos, Sakota acabó empapado en el vestuario, Waczynski festejando con su familia. Alegría máxima por la liberación que supuso la permanencia, porque el descenso hubiera supuesto una mancha y una losa para todos. No deben ir más allá las celebraciones porque esto solo supone salvar un mal año.

Una temporada con demasiados cambios, muchos para empeorar, la mayoría a destiempo, que han convertido al Casademont en el peor equipo de la Liga Endesa en casi todos los apartados estadísticos. Un curso en el que el club ha tenido que hacer un nuevo esfuerzo económico para intentar enderezar una situación torcida de principio a fin, con el equipo siempre lejos de sus objetivos y con el mal sabor de boca que dejó el fracaso en la FIBA Europe Cup, donde solo ganó dos partidos de seis, el último ya eliminado.

Ahora se abre un periodo de reflexión en el que el club debe analizar muy bien todo lo sucedido y plantearse un futuro que, al menos, seguirá siendo en la máxima categoría. Eso salva los muebles económicos al poder mantener las ayudas públicas al máximo nivel y no perder dinero de patrocinios. Casademont tiene contrato de esponsorización una temporada más al renovarlo por tres años en 2020. Pero se impone no repetir errores, no volver por el mismo camino, no hacer las mismas cosas y, en muchos casos, no hacerlas con las mismas personas que han llevado al club al límite.

El futuro

Otra cuestión importante será su masa social, que ha vuelto a descender este año y que no ha recuperado los niveles previos a la pandemia. No ha sido solo por el coronavirus, las restricciones o el miedo, sino sobre todo porque este equipo no ha enganchado a la gente, ni este curso ni el anterior. No ha transmitido casi nada bueno, no ha jugado bien, no ha permitido a la grada identificarse con nadie con tanto cambio. Ese es uno de los principales retos de cara al futuro, recuperar a la afición, darle algo por lo que merezca la pena ir al Príncipe Felipe cada quince días. Este año eso solo lo ha conseguido el equipo femenino.

Para eso será fundamental armar un buen proyecto deportivo, después de que el iniciado hace un año se haya desmoronado del todo. Toni Muedra lleva tres meses en el cargo y ya ha estado también en el alambre porque sus cambios han estado a punto de no surtir el efecto deseado. Todo parece indicar que Dragan Sakota volverá a Serbia después de cumplir el expediente dando tumbos porque Porfirio Fisac está esperando para concretar su regreso a Zaragoza una vez que ya ha cambiado lo que le movió a no renovar hace dos años.

Volver a acertar con el banquillo resulta fundamental después de dos años de cambios y más cambios. Casi todo ha salido mal precisamente desde que Fisac se marchó a Canarias, también la apuesta de este año por un entrenador que venía de Euroliga y que parecía de lo mejor que ofrecía el mercado. Jaume Ponsarnau no supo sacar rendimiento a una plantilla mal hecha entre él y Pep Cargol. Ninguno está ya en su puesto.

El mercado y el nuevo técnico acabarán decidiendo sobre una plantilla en la que seis jugadores tienen contrato en vigor. Según informó el club en su momento, y al margen de posibles cláusulas de desenganche, firmaron hasta 2023 Santi Yusta, Stan Okoye y Hans Vanwijn. También hasta 2023 con opción de un curso más renovó Triggvy Hlinason, mientras que con San Miguel también existe la posibilidad de ampliar su relación contractual un curso más. Aleix Font y Dino Radoncic firmaron en su momento hasta 2024. Ferrari, Kilpatrick, Thompson, Mekowulu, Waczynski y Bone firmaron hasta junio. Es momento de tomar decisiones.

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