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La Liga Endesa

Un paso del ecuador con el mono de trabajo. La previa del Valencia Basket-Casademont Zaragoza

El Casademont, ya con Iván Cruz, busca la sorpresa ante un Valencia que se juega la Copa

Iván Cruz, que debuta este domingo con el Casademont, durante un entrenamiento. ANGEL DE CASTRO

No está el Casademont Zaragoza para darse por vencido sin presentar batalla. La delicada situación clasificatoria del equipo aragonés, con solo una victoria de margen sobre el descenso, impone afrontar cada duelo con el mono de trabajo bien enfundado, los puños apretados y cara de malo. Por mucha envergadura que luzca el enemigo a batir. En este caso, un Valencia Basket que atraviesa por su mejor momento de la temporada tras acumular cuatro victorias consecutivas entre Liga y Euroliga.

Pero el errático inicio de campaña de los de Mumbrú, marcado por el infortunio con las lesiones, les ha hecho llegar al ecuador de la competición doméstica con los deberes sin hacer. Porque el Valencia todavía no ha obtenido el certificado definitivo para acudir a la fase final de la Copa. Lo tiene cerca, eso sí, pero necesita una victoria este domingo ante el Casademont para dejarse de cuentas y sellar de forma definitiva su clasificación entre los ocho primeros. 

Así que la Fuente de San Luis prepara una fiesta a la que está invitado Shannon Evans, el flamante fichaje realizado a comienzos de semana por el todopoderoso club valenciano y que viene a fortalecer todavía más una plantilla que ya ha camina con paso firme tanto en la ACB como en la máxima competición continental. 

La llegada del espectacular base norteamericano supone un problema añadido más para un Casademont que, eso sí, no lamenta la salida de Evans del Betis, un rival directo por la salvación que ahora queda notablemente debilitado tras el adiós de su mejor hombre. Está por ver si Mumbrú decide su estreno, aunque los problemas físicos de Jones y Harper, los otros bases de un plantel que también cuenta con Ferrando, invitan a pensar que Evans disputará sus primeros minutos.

El buen momento de López-Arostegui, la calidad de Prepelic o el peligro de Djublevic tanto dentro como fuera de la pintura, son otros de los considerables escollos con los que se topa un Casademont en el que debutará Iván Cruz, recién incorporado para suplir las bajas de Radoncic y Mekowulu en el puesto de 4 y cuya llegada debería espabilar a un Simanic que apenas ha dado señ¡ales de vida en toda la temporada. Del serbio se esperaba mucho pero solo ha sido capaz de mostrar a cuentagotas su indudable calidad, lastrada, sin duda, por su fragilidad anímica.

Al menos, Fisac contará con una versión mejorada de Jovic, su base titular. El serbio ha mejorado mucho de esos problemas de espalda que le han impedido mostrar su mejor nivel, lo que se convierte en una de las mejores noticias para un equipo ávido de liderazgo en la pista. 

Para amargar la fiesta al Valencia, eso sí, el Casademont deberá mejorar sus famélicos porcentajes de tiro (sobre todo en libres y triples), aunque la clave estará en la defensa y en su capacidad para convertir un mono de trabajo en traje de luces.

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