ENTREVISTA | DÍDAC CUEVAS Jugador del Casademont Zaragoza cedido en el San Pablo Burgos de Primera FEB

Dídac Cuevas: "Fisac contaba conmigo pero pensamos que lo mejor era salir cedido y seguir creciendo"

Dídac Cuevas, en su presentación como nuevo jugador del Casademont.

Dídac Cuevas, en su presentación como nuevo jugador del Casademont. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Hace un paréntesis con el Casademont y se marcha cedido al San Pablo Burgos. ¿Por qué?

En primera instancia el objetivo era que siguiera en el equipo y estuviera en la plantilla de Zaragoza pero por varias circunstancias al final se tomó una decisión por las dos partes de salir cedido. También por un sentimiento personal, porque se había dado una situación en la que, a priori, iba a salir perjudicado en cuanto a minutos y con 24 años y, creo, con muchas cosas por mejorar, tanto mi entorno personal como el club pensamos que lo mejor era salir y seguir creciendo.

¿Habló con Fisac y contaba con usted?

Sí, en principio él me dijo que contaba conmigo dentro del equipo, pero luego una serie de circunstancias nos llevan a la conclusión de salir cedido al San Pablo, que desde el primer día ha apretado muchísimo para que fuera para allí como finalmente ha sido.

Bell-Haynes y Spissu parecen una competencia muy dura en el puesto de base.

Sí, claro, son jugadores de mucha calidad. Tanto si me hubiera quedado como marchándome digo que son muy buenos. Cuando en primera instancia me dijeron que iba a estar en la plantilla lo cogí con mucha ilusión y ganas y creía que podía haber ayudado al equipo en muchísimas cosas. Pero así es el deporte, no todo está siempre en tu mano, se ha dado así y estoy con muchísima ilusión de empezar la temporada en el San Pablo y conseguir los objetivos personales y de equipo.

Vuelve a Burgos, a un proyecto muy ambicioso.

Al final el club tenía muy claro que si me cedía tenía que ser a un sitio donde luchara por lo más grande, con esa palabra, que no me gusta decir, pero con la obligación de conseguir un ascenso, igual la Copa también, vamos, de ganar siempre. Era el paso que me tocaba dar si salía cedido y si un club tiene la presión de hacerlo bien y ascender es el San Pablo, que lo he vivido bastante cerca. Así que estoy muy contento de estar allí para jugar un año.

El equipo tiene buena pinta.

El San Pablo siempre tiene mucha fuerza, la tenía en la ACB, y en el mercado de LEB Oro ir a jugar allí tiene ese punto de presión. Sí, parece que están haciendo un buen equipo.

¿Qué balance hace de sus meses en Zaragoza?

Creo que llegué en un momento difícil del equipo, había muchas lesiones, el equipo estaba jodido, y desde que llegué hasta el final de la temporada hemos sufrido, hemos sufrido. Ves el resultado final y, aunque a todos nos gustaría estar más arriba, hay equipos muy potentes y hemos conseguido una plaza europea. El balance final es positivo, hemos luchado y con todas las condiciones que teníamos encima de la mesa.

¿Cómo fue su adaptación?

Difícil, muy difícil. Porque pasar de un equipo a otro a mitad de temporada ya es una experiencia jodida y más con el cambio de rol, que yo venía del Tizona de ser el capitán de todo y llegas a otro en el que tienes que hacer muchas menos cosas. Pero es algo que cuando tomé la decisión ya sabía que podía pasar y he ido trabajando cada día al máximo para ayudar al equipo en todo lo que he podido.

Para colmo, se lesionó nada más llegar.

Se me juntó todo, la adaptación deportiva, que me rompen la nariz a los diez días... Tienes que jugar en una Liga, la más dura de Europa, con una máscara, con la nariz rota y el dolor que provoca eso. Se juntaron muchas cosas pero no soy de poner excusas, este ha sido mi nivel en la ACB, me toca irme cedido, volver a jugar a un gran nivel y demostrar que puedo estar allí el año que viene.

La afición le acogió con cariño, ¿cómo ha sido su relación con la grada?

La verdad es que muy bonita, es una de las cosas que más pena me da. Creo que tenía muy buen feeling con la Marea Roja, me he sentido muy apoyado y parte de mis buenos momentos también han sido un poco por ellos. Cuando las cosas van mal y ves que ellos siguen apretando y apretando y apretando, qué derecho tienes tú a no apretar. Con la Marea Roja estoy encantado, ojalá el año que viene pueda volver a vestir de rojo y ellos me vuelvan a empujar desde la grada porque es un lujo. La verdad es que Zaragoza tiene ahí oro.

"Creo que tenía muy buen feeling con la Marea Roja, me he sentido muy apoyado y parte de mis buenos momentos también han sido un poco por ellos. Cuando las cosas van mal y ves que ellos siguen apretando y apretando y apretando, qué derecho tienes tú a no apretar"

La evolución y rendimiento de Bell-Haynes le fue quitando minutos. ¿Cómo lo ha visto?

No hace falta que diga nada de Trae, es un jugador buenísimo y para mí ha sido un placer estar al lado de un jugador así durante cinco meses, he aprendido muchísimas cosas, es una persona humilde, un jugador muy trabajador y además con el talento que tiene. He aprendido muchísimo y ahora poco a poco me toca seguir creciendo y aprender de jugadores así para poder llegar a ese nivel.

¿Cómo es trabajar con Fisac?

Porfi es una persona muy exigente, que tiene sus ideas muy claras. Como todo el mundo, tiene cosas buenas y malas, pero si tiene algo es que te transmite confianza, él te pone en la pista sin miedo y luego eres tú el que tienes que rendir. Estoy muy contento porque Porfirio me ha dado la oportunidad de estar donde estoy y seguimos de la mano ahora mismo, así que solo me queda seguir trabajando para que el año que viene vea que puedo estar con él al 100% y ayudar a Zaragoza a ganar partidos.

¿Qué le parece la plantilla que está haciendo el Casademont?

Veo mucha ilusión porque, posición por posición, veo todo muy completo. También veo cómo la Liga va fichando y va a ser una competición muy bonita. Creo que el Casademont está haciendo un equipazo, está haciendo las cosas muy bien. Luego pueden pasar mil circunstancias, pero a priori creo que va a ser un equipo muy difícil de ganar y eso es muy bonito. Me tocará vivirlo desde fuera pero siempre apoyando al club y al equipo.

"Veo mucha ilusión porque, posición por posición, veo todo muy completo. También veo cómo la Liga va fichando y va a ser una competición muy bonita. Creo que el Casademont está haciendo un equipazo, está haciendo las cosas muy bien"

¿La intención de las dos partes es que Dídac Cuevas vuelva a Zaragoza el año que viene?

Claro, claro, tengo dos años contrato y la decisión es que el primer año salga cedido para seguir creciendo. Los dos estamos en la misma línea y ojalá dé los pasos que tengo que dar. Ahora represento al San Pablo y tengo que ayudar a conseguir los objetivos. Si logramos el ascenso a la ACB eso a mí personalmente también me da muchas más opciones de seguir adelante. No me gusta pensar en el verano siguiente, formo parte del San Pablo, estoy trabajando día a día para llegar a agosto lo mejor posible y ganar muchos partidos vestido de azul. No me gusta pensar más adelante. Estoy cedido en el San Pablo, con la fuerza social que tiene, con lo que se vive allí el baloncesto y con muchísimas ganas de representar al club y ganar los máximos partidos posibles. Y disfrutar del baloncesto, que también es importante.