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CASADEMONT ZARAGOZA

Casademont Zaragoza: un equipo para rato

El Casademont Zaragoza ha cambiado su estrategia este verano y no ha firmado ni un solo contrato por una única temporada, ha atado a sus seis fichajes por dos, tres y hasta cuatro años

El club pretende evitar situaciones pasadas y construir un proyecto a medio plazo que logre la identificación de la grada.

Jilson Bango, la apuesta del Casademont Zaragoza para el juego interior.

Jilson Bango, la apuesta del Casademont Zaragoza para el juego interior. / FIBA

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Zaragoza

El Casademont Zaragoza ha cambiado el paso. Cansado de tener que renovar a un alto porcentaje de la plantilla cada curso, con la carga de desafección y falta de identificación con la grada que eso conlleva, o incluso de que jugadores se vayan antes de venir, el club ha cambiado su estrategia este verano. Por primera vez en muchos años ninguno de los seis fichajes que ha realizado la entidad zaragozana ha firmado por una sola temporada. El Casademont ha incorporado jugadores que se han comprometido por un periodo de dos, tres y hasta cuatro años. En total, el club aragonés ha firmado 18 años de contratos en los últimos tres meses, contando renovaciones y fichajes.

Después, los contratos tienen cláusulas y pueden romperse llegado el caso, pero queda claro que la intención del club aragonés es construir un equipo sólido también en el tiempo. Así, solo cuenta con dos jugadores que terminarán contrato cuando acabe el nuevo curso, Trae Bell-Haynes y Emir Sulejmanovic, y ambos lo firmaron el pasado verano. También concluye en 2025 el de Porfirio Fisac, que renovó automáticamente por dos años tras salvar al equipo a su regreso en la 2022-23. El resto de la plantilla está atada hasta 2026, 2027 e, incluso, 2028.

Los contratos de menor duración firmados en este mercado han sido los de Marco Spissu y AJ Slaughter, ambos por dos temporadas, en el caso del escolta ofreciéndole la misma duración que tenía en el Gran Canaria. Hasta 2026 también se extiende la vinculación de Dídac Cuevas, cedido ahora en Burgos, que firmó hasta esa fecha en enero. Asimismo, dos años ha rubricado Bojan Dubljevic, pero con una opción de ampliarlo a un tercero en el caso del pívot montenegrino.

Tres campañas se han comprometido Jilson Bango y Arnau Parrado y tres les quedan también a los que han renovado este curso, Santi Yusta y Miguel González, y a Yoanki Mencía, que firmó cuatro cuando llegó el pasado mes de octubre. Hasta 2027 dura también el acuerdo con Lucas Langarita, renovado como jugador del primer equipo el pasado verano. Cuatro es la cantidad del contrato del uruguayo Joaquín Rodríguez que, en su caso, se extiende hasta 2028, misma fecha hasta la que dura el del maliense Youssouf Traoré. Son los acuerdos más largos que tiene el club aragonés.

El Casademont Zaragoza pretende de esta manera tanto afrontar la campaña con una mayor tranquilidad en cuanto a la duración de esos contratos como también, y sobre todo, crear un vínculo más fuerte entre el equipo y la grada. En los últimos cursos ha sido habitual el ir y venir de jugadores y eso termina afectando a la identificación del aficionado con lo que ve en la pista.

El próximo curso repiten seis jugadores, la mitad de la plantilla, pero solo uno de ellos, Santi Yusta, acumula más de una temporada en Zaragoza. El capitán llegó en 2021 y afrontará, por tanto, su tercera campaña defendiendo al Casademont Zaragoza con dos más de contrato tras renovar hasta 2027. Los otros cinco jugadores que continúan será por segunda campaña: Bell-Haynes, Sulejmanovic, Miguel González, Mencía y Langarita, porque aunque el canterano lleva ya unos cuantos años en la estructura del club, no fue hasta el verano de 2023 cuando se anunció tanto su renovación hasta 2027 como su salto definitivo a la primera plantilla. 

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