Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CASADEMONT ZARAGOZA

El agujero interior del Casademont Zaragoza

El rendimiento de los dos pívots del equipo, Dubljevic y Soriano, está por debajo de lo esperado

Dublejvic y Soriano, durante la rueda de calentamiento previa a un partido.

Dublejvic y Soriano, durante la rueda de calentamiento previa a un partido. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Zaragoza

Hace exactamente un año, el Casademont Zaragoza contaba con la mejor pareja de 'cincos' de la Liga ACB, los que más puntos y valoración sumaban de toda la competición. Dubljevic y Bango parecían la pareja perfecta, complementaria, eficiente, y acumulaban los mejores números de la Liga y de la historia de la entidad, que nunca había tenido una pintura de esas características.

Aquello duró poco, primero lo rompió la lesión de Dubljevic en diciembre y después la salida de Bango al Fenerbahce en febrero, y un año después el conjunto aragonés se encuentra en una situación opuesta. El club apostó por la pareja de cincos Dubljevic-Soriano, cedido por el Valencia Basket, mandando a Nate Watson, que había llegado como sustituto de Bango hasta 2027, a Grecia.

Les acompañarían el turco Kabaca, que aún no ha podido debutar tras aplastarse un dedo en el gimnasio, Jaime Fernández, a quien Jesús Ramírez le está dando minutos con cuentagotas, y Devin Robinson, hasta ahora uno de los fichajes del año por su capacidad atlética que le permite jugar por encima del aro.

Pero el problema interior del Casademont Zaragoza es evidente. Sus cincos no están rindiendo como necesita el equipo aragonés y eso condiciona todo el juego del equipo porque se pueden contar con los dedos de una mano los rivales a los que el Casademont supera por dentro. Sucedió ante el Baskonia, que se presentó en el Príncipe Felipe con un solo 'cinco', o frente al Falco Szombathely en la FIBA Europe Cup.

Pero en general, es un problema con causas y orígenes distintos. En el caso de Bojan Dubljevic no es una cuestión de actitud, o de falta de ella, que sería lo grave, sino de sus características y del momento de su carrera en el que se encuentra. Ni en su punto más álgido destacó nunca como defensor el montenegrino y ahora, pese a su esfuerzo, pese a ser el primero que quiere, pese a ejercer de líder fuera de la pista, su físico no le permite alcanzar lo que pretende.

Dubljevic nunca ha sido un intimidador y, con el paso de los años, ha acentuado su salida a la línea de tres, donde tiene muy buena mano. Y es que el montenegrino mantiene la calidad que le ha hecho ser una figura histórica en el Valencia Basket y todavía tiene puntos en las manos. La cuestión es que para brillar debe aportar puntos, unos cuantos puntos, que tapen así todo lo que ya no puede aportar.

El montenegrino está firmando en este inicio de temporada los peores números desde que compite en la ACB. Nunca había estado por debajo de los dobles dígitos en puntos y ahora aporta 4 de promedio. Tampoco había logrado nunca menos de diez créditos de valoración media y ahora está en 6,3. En cambio, en rebotes ha mejorado su marca del curso pasado y promedia 6 por los 4 del año anterior.

En cuanto a Joel Soriano, está resultando una de las decepciones de este inicio de curso. El dominicano, que disputó el Americup en verano con su selección, brilló en los pocos meses que pudo jugar con el Valencia el curso pasado. Su cesión parecía una buena solución para complementar el puesto de cinco con un jugador que pudiera aportar más intimidación y físico que Dubljevic.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. A simple vista, el pívot parece pasado de peso y, desde luego, no se está haciendo un sitio en el equipo. No solo no desbanca a Dubljevic de la titularidad, lo cual no dejaría de ser algo anecdótico, sino que está perdiendo protagonismo con el paso de los partidos. Jesús Ramírez ha preferido incluso jugar con Robinson al cinco en algunos momentos antes que darle más espacio a Soriano.

En su caso los números no son tan malos como las sensaciones que está dejando en la pista. Soriano promedia 9,7 puntos, 5,7 rebotes y 10,5 de valoración, lo que le convierte en uno de los cuatro jugadores del equipo aragonés que supera los dobles dígitos en este último apartado.

Sin embargo, la sensación es que Soriano está muy lejos de su mejor versión y que la pareja de pívots del Casademont Zaragoza no funciona. En Bilbao no fue el único problema del equipo porque todo fue un desastre, pero sí es una cuestión que se hace evidente a pesar de que el equipo, hasta ahora, apenas había sufrido un par de resultados inesperados.

Tracking Pixel Contents