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Casademont Zaragoza

El análisis del Casademont Zaragoza: la Euroliga impide la matrícula

Con la Supercopa en el bolsillo y estando colíder en Liga, el equipo ha superado con nota el primer tramo de competición, pero su irregularidad en Europa ha dejado una sensación extraña

Las jugadoras del Casademont, con Cantero y Arnau al lado, se animan entre llas antes del inicio de un choque de la Euroliga en el Príncipe Felipe.

Las jugadoras del Casademont, con Cantero y Arnau al lado, se animan entre llas antes del inicio de un choque de la Euroliga en el Príncipe Felipe. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Campeón de la Supercopa de España, colíder de la Liga Femenina Endesa y, a falta de un partido, dependiendo de sí mismo para clasificarse para la segunda fase de la Euroliga. Atendiendo exclusivamente a sus logros, el primer tramo de temporada del Casademont Zaragoza femenino roza la matrícula de honor. Sin embargo, y debido a su imparable crecimiento, la exigencia es tanta ahora a orillas del Ebro que ese no es el sentir general en torno a un equipo al que le han penalizado sus actuaciones donde otros años daba su do de pecho, en la Euroliga.

Competición a la que se llegó, por cierto, sufriendo como no estaba previsto y tras una espectacular remontada en el Príncipe Felipe que hizo olvidar el tremendo borrón de la República Checa. Curiosamente, ese chute de energía que fue levantar los 21 puntos necesarios al Zabiny Brno para volver a la mejor competición de Europa por tercera temporada consecutiva sirvió al Casademont para llegar como una moto a la disputa del primer título del curso, la Supercopa.

Jugándose en Huesca, arropadas por la Marea Roja, y con un ritmo competitivo mucho mayor que sus rivales, parecía la ocasión perfecta para que las aragonesas sumaran el segundo título de la historia del club. No desaprovecharon las de Cantero la ocasión y sometieron al Jairis en semifinales y al Valencia Basket en la final para, tras el susto en Brno, firmar un arranque soñado.

Alargó el Casademont su racha triunfal al inicio de la Liga y a la primera fase de la Euroliga, estrenándose en ambas competiciones con triunfo. Parecía que nadie podía ganar a un equipo en el que, además, todavía estaba en proceso de adaptación su fichaje estrella, Carla Leite. Pero llegó el Reyer Venezia al Príncipe Felipe y abrió una grieta inesperada. No porque las italianas no tuvieran la capacidad de ganar en Zaragoza, sino porque después se sabría que no iban a ser las únicas de hacerlo.

Problemas

No le sentó nada bien ese golpe a las aragonesas y pocos días después volvieron a caer derrotadas en un lugar del que nunca vuelven con una sonrisa. El Casademont cayó por cuarta vez consecutiva en Maloste ante el IDK y perdió el invicto en Liga. Parecían complicarse bastante las cosas porque en el siguiente partido había que visitar al Mersin.

Pero en Turquía reaccionó el conjunto zaragozano, que supo aprovechar el mal momento del Mersin y así parecía volver a enderezar su rumbo europeo tras el traspiés ante el Venezia. No fue más que un espejismo. Aunque en Liga se siguió ganando, el Landes volvió a llevarse el botín del Príncipe Felipe y, esta vez, el Casademont no pudo enmendar su error y la última derrota en Italia ha complicado mucho el futuro en la Euroliga.

Antes de que la competición parara por los compromisos internacionales, las de Cantero superaron al Joventut, un triunfo que, sumado al que se consiguió ante el hasta entonces invicto Spar Girona, colocan en Liga al equipo en una situación privilegiada. El Casademont, con un balance de cinco victorias y una derrota, es colíder (junto al Girona, el Valencia Basket, el IDK y el Ensino) y parece que está en disposición de pelear por la primera posición durante todo el curso.

Aunque las aragonesas volverán al ruedo el próximo domingo ante el recién ascendido Estepona, en sus cabezas, y en la de Cantero, solo hay un nombre: Mersin. El trascendental duelo del miércoles 26 en el Príncipe Felipe eclipsa casi todo. Porque según lo que pase ese día la temporada del Casademont Zaragoza puede cambiar radicalmente. Si vence a las turcas o pierde por menos de siete puntos, seguirá su viaje en la Euroliga. Eso sí, su camino hasta la ansiada Final Six se antoja complicadísimo. Si hay derrota abultada, el equipo pasará a la Eurocup, lo que supondría un tremendo golpe al proyecto más ambicioso del club desde la creación de la sección femenina.

Y es que lo que comenzó como un sueño, ahora es un objetivo. La entidad quiere estar presente en la Final Six de la Euroliga antes de que el evento abandone Zaragoza en 2027. Le quedan dos balas, y una está en entredicho a no ser que aparezca el Casademont de las grandes ocasiones.

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