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Casademont Zaragoza

Así fue, jugada a jugada, la locura de Mariona Ortiz con el Casademont con la que alucinó Cantero: "Magistral"

La capitana lideró un parcial de 18-2 que sirvió para darle la vuelta al partido y mantener el liderato de la Liga Femenina Endesa

Mariona Ortiz, lanzando a canasta ante la defensa de Ayuso

Mariona Ortiz, lanzando a canasta ante la defensa de Ayuso / FEB

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Había perdido en un visto y no visto el Casademont Zaragoza una ventaja de diez puntos y el Jairis caminaba firme en su objetivo de asaltar el Príncipe Felipe. El marcador, un preocupante 64-67 a falta de seis minutos para el final, amenazaba también con decir adiós al liderato de la Liga Femenina Endesa. Hasta que apareció ella, Mariona Ortiz, para echarse el equipo a la espalda y dejar una secuencia que merece ser analizada paso a paso.

La chispa fue un triple que anotó la capitana para igualar el partido. El Jairis le dio espacio durante todo el partido y, llegados a esa situación límite, Mariona no se lo pensó. Bingo. En el siguiente ataque, la catalana volvió a atreverse y volvió a dar en la diana. La locura invadió el Príncipe Felipe y presidió el encuentro hasta el final.

En ese momento, los ojos de Mariona eran puro fuego y ya había decidió que ese partido lo iba a ganar ella. Solo hacía falta ver cómo. Para continuar con el recital, Ortiz robó un balón y asistió a Helena Pueyo. Por si fuera poco, la capitana del Casademont puso en la siguiente jugada un tapón y forzó dos tiros libres que anotó.

Suma y sigue

Ya estaba prácticamente sentenciado el duelo, pero el trance de Mariona no se quedó ahí. Volvió a robar un balón, dio dos asistencias que Fingall aprovechó con sendos triples, cogió un rebote más y también anotó una canasta de dos. En resumen, un parcial de 18-2 para el Casademont en el que la catalana participó directamente en cada punto de su equipo.

"Fueron minutos magistrales. Es la cabeza pensante que tienes en pista. Venía jugando bien, pero no estaba mirando el aro y supo sacar faltas en el poste que no estaba consiguiendo que se las pitaran antes. Las bases tienen la posibilidad de contagiar al resto del equipo y eso hizo. Al final yo creo que no solo ella jugó mejor, sino que también se vio acompañada de que las compañeras también la siguieron y eso es algo muy importante", valoró un Carlos Cantero, que junto a su staff, alucinó con lo que hizo su capitana.

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