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Jesús Ramírez se juega su puesto de entrenador del Casademont el sábado ante el Asisa Joventut

El técnico catalán se encuentra en la cuerda floja tras cinco derrotas consecutivas en Liga y haber caído en la FIBA Europe Cup

Jesús Ramírez se juega el puesto contra el Joventut

Zaragoza

Jesús Ramírez se juega su puesto de entrenador del Casademont Zaragoza este sábado contra el Asisa Joventut. El técnico catalán está en la cuerda floja después de las cinco derrotas consecutivas en Liga Endesa, la última de ellas en casa frente al Surne Bilbao; la eliminación de la FIBA Europe Cup, el gran objetivo del club aragonés, tras una segunda fase horrible; y tras no haber estado ni cerca de luchar por entrar en la Copa del Rey.

El cúmulo de malos resultados y el pobre juego que viene desempeñando el Casademont pueden terminar en destitución si este sábado no vence al Joventut en un encuentro que es un ultimátum para Ramírez. Además, tras este choque hay parón por la Copa del Rey primero y por ventana FIBA después, por lo que el hipotético nuevo técnico tendría margen para trabajar antes del partido en Andorra.

En caso de derrota ante el Joventut sería la sexta consecutiva en Liga y la cuarta seguida en un Príncipe Felipe que, hasta ahora, solo ha visto tres triunfos en diez encuentros en la competición doméstica.

Además, tras el último triunfo del San Pablo Burgos (que va a Murcia este fin de semana), el Casademont tiene dos victorias de margen tan solo con el descenso, lo mismo que el Dreamland Gran Canaria, que también se plantea destituir a Jaka Lakovic.

Las dudas llegan diez días, dos derrotas en Liga y una victoria en la FIBA Europe Cup intrascendente después de que Pedro Llompart, secretario técnico del club, mostrara su confianza en el técnico. "No le dejamos al margen (de los malos resultados), todos los componentes del club tenemos responsabilidad, pero creemos que con la reestructuración de plantilla el equipo va a mejorar y Jesús va a tener más tiempo para entrenar. Estamos seguros de que las cosas va a ir a mejor pese a que no estamos contentos de cómo las estamos haciendo hasta el día de hoy", dijo el pasado 31 de enero.

Aparte, Ramírez no está siendo capaz de rentabilizar en victorias y buenos resultados deportivos la mayor inversión en plantilla hecha en la historia del club, aunque ha tenido que lidiar con lesiones importantes en los últimos meses. Bell-Haynes, Dubljevic, Robinson, Isaiah Washington, Spissu, Koumadje, Richardson o Yusta son una apuesta importante en lo económico.

De hecho, Llompart agradeció al club el "esfuerzo grandísimo en lo económico" y el "desembolso para reestructurar el equipo por los muchos obstáculos que nos hemos encontrado".

Divorcio con la grada

Mientras las chicas no paran de dar alegrías y de enganchar a la afición, la desafección de los seguidores del Casademont con el equipo masculino es más que evidente. Sin alicientes en Liga más allá de lograr la permanencia cuanto antes y sin la ilusión de la Europe Cup, la asistencia al pabellón ha bajado, síntoma de divorcio con la grada.

El Casademont cuenta con 6.990 abonados y en el último partido contra el Surne Bilbao la asistencia fue de 5.140 personas, unas 200 seguidores del conjunto visitante, por lo que hubo alrededor de 2.000 abonados que dieron la espalda al equipo. Y contra el Petkim Spor, en un encuentro sin historia alguna, fueron solo 1.543 espectadores al Príncipe Felipe.

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