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Así llegan el Casademont y el USK Praga al Play In de la Euroliga: de las palizas de las checas en su Liga a la mejoría de las aragonesas

El equipo aragonés llega moralizado tras ganar al Gernika y mejorar en el triple tras dos derrotas seguidas y las checas, tras vencer todo en la competición doméstica

Las jugadoras del Casademont hacen una piña tras ganar al DVTK.

Las jugadoras del Casademont hacen una piña tras ganar al DVTK. / Laura Trives

Zaragoza

Es el no va más. Sin margen de error, sin poder mirar más allá. El USK Praga y el Casademont Zaragoza empiezan este miércoles un Play In a vida o muerte, una eliminatoria a tres partidos, dos de ellos en Praga si se llegase al tercero, a sangre y fuego. A puro degüello con una meta jugosa para ambos equipos. Para el equipo checo, porque quiere revalidar el título logrado en el Príncipe Felipe la pasada temporada. Para el aragonés, la oportunidad de vivir la Final Six en casa, ante una ciudad volcada y un pabellón a reventar. Y como en la Copa de la Reina del 2023, eso le convierte en candidato a todo y más.

Aunque la competición pondrá cada pieza en su sitio, sobre el papel parece que el USK Praga no es el mismo que salió campeón el pasado año, que sigue siendo un rival fiero pero de colmillo limado, y que el Casademont tampoco, ya que es un equipo con más calidad individual y con la maquinaria bien engrasada, con un estado de madurez y de baloncesto óptimo para la batalla.

Sin embargo, los números del conjunto checo asustan. Llega tras 18 victorias en 18 partidos en la ZBL, la Liga checa. Su último partido fue contra el Zabiny Brno, segundo clasificado, y se impuso por 14 puntos (70-84). Y el anterior acabó en una paliza, 130-46.

De hecho, es una tónica habitual ver resultados demasiado abultados en la competición regular, dado el bajo nivel de la ZBL. Por ejemplo, ha vencido 100-35, 62-111, 54-114, 51-109, 59-118, 112-42, 126-34 o 127-36... es decir, ha ganado varios partidos por casi 100 puntos de diferencia.

Janelle Salaün (que también es jugadora de los Golden State Valkyries) es la máxima anotadora del USK Praga en Liga con 16.8 puntos de media y su mayor peligro, junto a Ayayi o Hof, que se mantienen del pasado curso. Además, Salaün promedia un 47,6% en triples y la española internacional Maite Cazorla, un 46,4%.

Ahora bien, no está la que, hasta ahora, era una de sus grandes estrellas, si no la que más: Brionna Jones. La pívot está lesionada y el conjunto checo ha firmado a Sania Feagin, exjugadora de Los Angeles Sparks, aunque no tuvo allí un gran protagonismo.

En Euroliga solo han perdido esta temporada en dos ocasiones contra el Spar Girona, una con el Schio del aragonés Víctor Lapeña y frente al Bourges.

La plantilla del USK Praga celebra el título de la Euroliga del pasado año, logrado en Zaragoza.

La plantilla del USK Praga celebra el título de la Euroliga del pasado año, logrado en Zaragoza. / Rubén Ruiz

Un Casademont mentalizado

La vara de medir del Casademont no es la misma que la del USK Praga ya que la Liga Femenina Endesa tiene un nivel muy superior al casi ridículo de la checa. Ahora bien, el equipo aragonés ha perdido el liderato tras las dos derrotas seguidas frente al Valencia Basket y el Ensino y se reecontró a sí mismo ante el Gernika. Y eso es un toque de atención.

No es menos cierto que nadie ha ocultado, Carlos Cantero el primero, que el foco estaba puesto únicamente en la Euroliga, pero esas dos derrotas dejaron un sabor muy amargo.

Y el triple, que también fue un drama ante el Valencia, Ensino y DVTK, mejoró considerablemente frente al Gernika. Sin acierto de tres será casi imposible vencer en Praga. En total, en esos tres partidos, 9 lanzamientos anotados de 67 intentados, lo que deja un pírrico porcentaje de acierto del 13,6%. Ante el Gernika fueron 10 de 24, un 42%.

Además, aunque terminó en derrota, el Casademont demostró ante el todopoderoso Fenerbahce que es capaz de mirar a los ojos a cualquiera. Aquel triple que Helena Pueyo escupió el aro fue un mazazo en el momento, pero un refuerzo para el tramo decisivo.

Aparte, el buen momento de jugadoras como Mawuli, Fingall, Hempe o Gueye y la certeza de la calidad de Leite o Helena Pueyo, aunque les esté costando en estas últimas semanas, suponen armas más que poderosas para ganar el Play In.

Y otro factor es la Marea Roja. Primero, la que habrá en Praga, con un viaje en vuelo chárter que se agotó en apenas cinco horas. Y segundo, la del Príncipe Felipe, que se llenará para un partido que puede ser histórico.

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