Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Casademont Zaragoza

La familia más fiel al Casademont Zaragoza femenino: "Lo que engancha es su cercanía, son buena jugadoras...y buenas personas"

Eduardo, Laura, Claudia y Valeria viajan a casi todos los desplazamientos del equipo y solo acontecimientos puntuales les impiden estar cerca de unas jugadoras que ya son amigas

La fiel familia al Casademont, en las gradas durante el partido en Praga

La fiel familia al Casademont, en las gradas durante el partido en Praga / Arturo Pola

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Si son ustedes aficionados al Casademont Zaragoza femenino, seguramente les suenen sus caras de haberlas visto siempre detrás del banquillo del equipo mientras Carlos Cantero da instrucciones. Ellos son Eduardo, Laura, Claudia y Valeria y allá donde juega el Casademont Zaragoza, allá va esta familia que, ya sea por tierra, mar o aire, acumula kilómetros por España y por Europa siempre para animar a las aragonesas. Si van a casi todos los desplazamientos, por supuesto que volaron a Praga (a una de las jóvenes aficionadas no le frenaron ni las muletas) para el que era el partido más esperado de lo que va de temporada y que acabó en una jornada apoteósica.

"Nuestro último viaje había sido a Lugo, para el partido ante el Ensino. Había que comer pulpo", cuenta Eduardo, al que no le asustan las grandes distancias como esa aventura a la Galicia profunda. "Este año solo no hemos ido a cuatro partidos fuera, vamos a todos los que podemos", subraya el aragonés, orgulloso de compartir esta pasión con sus seres más queridos. "Al final lo más importante es hacerlo en familia. Mis hijas además de gustarles mucho el Casademont, juegan a baloncesto", dice.

Gracias a ello, acumulan casi tantas experiencias como kilómetros y les ha pasado de todo. "Nosotros lo vivimos muy intensamente desde la grada, pero siempre con respeto. Cuando sales te das cuenta la cantidad de borregos que hay por ahí", lamenta Eduardo, que recuerda con especial enfado cuando hace pocos meses le arrancaron la bandera de Aragón en La Seu durante el choque ante el Cadí. No obstante, el aficionado del Casademont afirma que la gran mayoría les trata estupendamente sea cual sea el destino de su viaje.

Tantos encuentros a sus espaldas y tantos desplazamientos hacen que hayan desarrollado una relación especial con las jugadoras y el cuerpo técnico del equipo aragonés. "Lo que más engancha del Casademont femenino es su cercanía. Son personas como tú y como yo. Con nosotros han tenido muchos detalles, nos hemos hecho favores mutuos...Son buenas personas y buenas jugadoras. Nunca les verás una mala cara", explica el zaragozano, que reconoce que esa parte la echa de menos en el deporte profesional femenino. "Más ayudas es lo que necesita este equipo", acaba uno de los seguidores más fieles del Casademont Zaragoza.

Tracking Pixel Contents