Casademont Zaragoza
Helena Pueyo calibra el fusil y el Casademont Zaragoza sonríe antes de recibir al Praga
La balear, que atravesaba un bache de confianza, recuperó la puntería e hizo un partido casi inmaculado en el tiro ante el Joventut

Pueyo, peleando por el balón durante el duelo ante el Joventut / MIGUEL ANGEL GRACIA

Que el Casademont Zaragoza femenino es una máquina perfectamente engrasada es evidente. La profunda plantilla, gestionada casi a la perfección por el cuerpo técnico, está provocando que el equipo aragonés esté siendo más regular que nunca en la que está siendo su temporada más exigente (y apasionante). Pero las jugadoras son humanas, sienten el cansancio y a título individual es imposible no sufrir altibajos durante el curso.
En uno de ellos parecía encontrarse una Helena Pueyo a la que el verano le sentó estupendamente y comenzó la campaña rayando la perfección. MVP de la Supercopa ganada y exhibición tras exhibición, la balear demostró un nivel de confianza extrema que le llevó a sumar un día sí y otro también números espectaculares.
Especialmente llamativo fue su mejoría en el tiro de tres, donde durante varios meses estuvo en el 50% de acierto, una auténtica barbaridad. Sin embargo, la del Casademont fue perdiendo puntería conforme avanzaba la competición. El bache en el lanzamiento es innegable, pero también lo es que una jugadora total como Pueyo hace muchísimas más cosas en la pista y por ello ha sido siendo muy importante para Cantero y para el equipo aragonés. Su defensa y sus robos nunca se han ido.
Tuvo también la española la mala suerte de que se le saliera el triple que hubiera supuesto la victoria en Turquía ante el Fenerbahce y desde entonces se le ha visto incluso tímida, renunciando a lanzamientos que en otras ocasiones hubiera tomado sin dudar.
Por eso le puede venir muy bien a Helena Pueyo el buen choque que cuajó en el triunfo ante el Joventut. La balear, además de su trabajo de siempre, anotó prácticamente todo lo que metió y calibró su punto de mira pensando en el Praga. Pueyo no falló ninguno de sus cinco tiros de dos e hizo un gran 3/5 desde el triple, un golpe de autoestima para una jugadora que, si está inspirada desde la larga distancia se convierte en imparable.
Carla Leite
La que llegará como una moto al decisivo duelo del miércoles es Carla Leite, que fue la otra gran protagonista de la victoria ante el Joventut. La francesa cada vez está consiguiendo más el que quizá era su mayor debe desde su llegada a Zaragoza, la consistencia. Leite lleva ya una buena racha de partidos y parece estar dejando poco a poco atrás la irregularidad que mostró durante su periodo de adaptación al equipo.
Ahora no hay un solo encuentro en el que la base no deje su sello y ante las catalanas no fue una excepción. Fue una verdadera pesadilla para el Joventut, que no consiguió pararla a pesar de las seis faltas que recibió Leite en sus características penetraciones. Eso le permitió ir mucho a la línea de tiros libres, como ya sucediera en Praga, y acabó con una tarjeta intachable. La francesa hizo 20 puntos con buenos porcentajes y acabó con 26 de valoración antes de volver a verse las caras con el campeón de Europa. Si Pueyo y Leite juegan ese día al baloncesto como contra el Joventut, la Final Six estará mucho más cerca.
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