Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En Directo

Casademont Zaragoza

La crónica del IDK-Casademont Zaragoza: el trance de Aminata Gueye (73-83)

El equipo aragonés espabila tras el descanso con un tercer cuarto histórico de la francesa, en el que anotó 22 puntos, que encarrila el triunfo aragonés ante el IDK

Aminata Gueye, durante el duelo ante el IDK

Aminata Gueye, durante el duelo ante el IDK / FEB

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Comenzó sufriendo, pero acabó resolviendo bien el Casademont Zaragoza su visita al IDK (aunque pareció jugar de local por el desplazamiento masivo de la afición) para seguir en lo más alto de la tabla gracias a una superlativa actuación de Aminata Gueye, que entró en trance en el tercer cuarto para merendarse ella sola al rival en unos minutos que, si no vieron el partido en directo, son para degustarlos. No se arrepentirán.

Era esperable un inicio frío del equipo aragonés y también pareció intuirlo del IDK, que salió mucho más intenso y desde el primer momento salió decidido a dar guerra a las de Cantero, algo paradas de piernas. Solo Helena Pueyo había aterrizado en el País Vasco, pero sus puntos no fueron suficientes para frenar a las locales, que con una Robinson muy inspirada colocó un 14-6 de salida que obligó a parar por primera vez el choque al técnico madrileño.

Le sentó bien el tiempo muerto a un Casademont en el que despertó Vorackova, que con su calidad fue metiendo a las suyas en partido hasta que un parcial de 0-7 coronado por un triple de Bankolé tras una gran jugada de equipo ponía la igualada cuando el primer asalto llegaba a su fin.

Cuando parecía que las aragonesas le habían tomado el pulso al partido, un 6-0 en apenas un minuto con tres canastas de Faye volvía a impulsar al IDK en el marcador y le daba moral porque habían visto asomarse al coco. Mariona, con cinco puntos consecutivos, volvía a soplar en la nuca de las vascas, pero no consiguió el Casademont ponerse por delante en ningún momento de la primera mitad.

Faye, a pesar de la bronca de Cantero a sus pupilas en un tiempo muerto, seguía haciendo daño por dentro mientras las zaragozanas tampoco encontraban ninguna fluidez en ataque. En ese escenario, el conjunto dirigido por Muguruza estiró un poco su renta hasta el 36-32 con el que se llegó al descanso.

Locura Gueye

No era un marcador preocupante, pero sí un aviso serio. Si el Casademont quería ganar el partido, debía meter una marcha más. Tenerla la tenía. De hecho, dos o tres más. Pero había que ver si el equipo aragonés tenía la capacidad de hacer el esfuerzo físico, y también mental, para elevar sus prestaciones.

Vaya si la tenía. Aunque el esfuerzo fue colectivo, el tercer cuarto se puede resumir simplemente con dos palabras: Aminata Gueye. La francesa se marcó 10 minutos sobrenaturales, para el recuerdo y seguramente los mejores de su carrera. Se hizo gigante la pívot y comenzó a anotar sin control. Hasta 22 puntos para 28 de valoración metió en ese periodo una imparable Gueye ante las caras de asombro de todo el pabellón. Cuando incluso metió un triple para cerrar su exhibición, las jugadoras del Casademont, las de la cancha y las del banquillo, no podían aguantar las carcajadas ante lo que estaban presenciando.

Tras semejante locura, el cambio de tendencia en el encuentro era evidente y las de Cantero se fueron mandando por ocho antes del parcial decisivo. El IDK, aturdido por lo sucedido, ya no tuvo fuerzas para reaccionar y tres triples de de Laia Flores acabaron sentenciando la contienda de un Casademont que ganó por inercia. Y por Aminata Gueye, claro.

Tracking Pixel Contents