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Casademont Zaragoza

La crónica del Andorra-Casademont Zaragoza: Plaza, bienvenido al caos (113-111)

El Casademont cae en la prórroga en un duelo en el que, a pesar de un anárquico juego, se mantuvo vivo gracias a sus individualidades y que tuvo en la mano antes de acabar regalándolo

Robinson, defendido por Pons en una acción del duelo en Andorra

Robinson, defendido por Pons en una acción del duelo en Andorra / Fernando Galindo / EFE

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Derrota del Casademont Zaragoza en Anodrra en el debut de Joan Plaza en un vibrante partido (que no bueno) que se resolvió en la prórroga después de que los aragoneses hicieran lo más difícil para luego dejarlo escapar en un tiempo extra (113-111) al que nunca se tuvo que llegar. Irregular estreno del nuevo técnico en un duelo en el que quedó claro que tiene mucho trabajo por delante porque el Casademont sigue sin parecer un equipo. No falta actitud, no falta talento, pero sí falta mucho juego, orden y también claridad de ideas.

Con aplausos fue recibido Plaza en la que era su casa, aunque hasta ahí llegaron los amiguismos. Empezó el encuentro con mucho ritmo y con el Andorra algo más atinado, con Pustovyi haciendo daño por dentro. No obstante, el partido avanzó parejo durante la gran parte del primer cuarto. Koumadje fue titular pero se fue al banco pronto con dos faltas y entró Dubljevic y hasta Traoré, síntoma de que al nuevo técnico del Casademont algo no le convencía.

A trancas y a barrancas, con un triple afortunado de Santi Yusta, otro del debutante Foreman y uno más de Spissu, se mantenía cerca el equipo aragonés, pero las cosas no fluían demasiado en lo que fue un irregular arranque y el marcador (24-19) era casi lo mejor porque el margen de mejora era evidente.

Decidido a ello salió el capitán de los zaragozanos y con dos triples más (3/3 en ese momento) puso la igualada en el choque. Al madrileño le tomó el testigo el cumpleañero Robinson y el Casademont pudo tomar la delantera en unos minutos en los que salieron a relucir las individualidades del equipo aragonés.

También en el Andorra, en el que Rice y Pons alimentaban a los suyos. Una torpe antideportiva de Stephens forzaba un parcial de 5-0 para los locales, que volvían a mirar por encima a un Casademont que se agarró a la experiencia de Dubljevic para llevar el partido al descanso completamente equilibrado. No fue una primera parte brillante de los de Plaza ni mucho menos, pero las opciones de victoria estaban intactas.

Pero no mejoraron los zaragozanos en el tercer cuarto, más bien todo lo contrario. De hecho, se pareció mucho al Casademont de toda la temporada, con enormes problemas en el rebote y en el tiro de tres (1 de 11 en esos 10 minutos). Muchas veces se le vio negando con la cabeza en ese tramo a Plaza mientras Yusta, ayudado por destellos de Wright-Foreman, era el único que encontraba el aro con regularidad. En el otro lado, el cuarteto formado por Kuric, Rice, Pons y McKoy estiraba y estiraba la renta local hasta el horroroso 76-64 que puso Rafa Luz con una canasta sobre la bocina.

La resurrección

Si no todo, parecía casi todo perdido. Ya no por el marcador, que también, sino por las malas sensaciones de un equipo que no encontraba soluciones más allá de los chispazos individuales. Sin embargo, así encontró el camino el Casademont. Spissu, listísimo, anotó un triple y tres tiros libres para el primer minuto reducir la renta a la mitad. Ahí se creció el equipo aragonés. Entre Dubljevic, Foreman y Washington fueron recortando hasta que un triple del pívot puso a los de Plaza por delante. Hasta de cinco llegaron a ir ganando, pero una inocente falta de Yusta le permitió a Kuric meter tres libres para forzar la prórroga, porque Stephens tuvo un tiro para ganar en una mala jugada de pizarra, pero lo falló.

Ya en el tiempo extra, Pustovyi por dentro y los triples de Pons y Rafa Luz volvían a poner las cosas en chino a los zaragozanos. Hasta de seis se llegaron a escapar los del Principado, pero siguió remando el Casademont hasta volver a poner el partido en una moneda al aire que pudo caer de cualquier lado, pero que se quedó en Andorra de nuevo por un error básico de concepto en el baloncesto. Antes, Best había anotado un triple que parecía dejar la cosa hecha para los suyos, pero Yusta anotó un triplazo a falta de solo tres segundos que todo indicaba que iba a forzar una segunda prórroga. Tendrían aún última los andorranos, pero, como si fuera un Deja Vu, fue ahora Stephens el que cometió una innecesaria falta cuando Kuric se levantaba de tres. El tirador anotó los dos primeros y no hubo tiempo para más en un día en el que pudo pasar de todo, aunque jugando así es más normal perder que ganar. Y el peligro se acerca.

ANDORRA: Rafa Luz (5), Best (10), ‘Chumi’ Ortega (-), Pons (19) y Pustovyi (15) -cinco inicial-; Sir’Jabari Rice (19), Okoye (7), McKoy (13), Rubén Guerrero (4), Kuric (16) y Kostadinov (5).

CASADEMONT ZARAGOZA: Spissu (14), Washington (11), Santi Yusta (28), Robinson (13) y Koumadje (-) -cinco inicial-; Dubljevic (17), Wright-Foreman (19), Joaquín Rodríguez (3), Miguel González (-), DJ Stephens (6), Traoré (-) y Jaime Fernández (-).

PARCIALES POR CUARTOS: 24-19, 20-25, 32-20, 20-32 y 17-15.

ÁRBITROS: Jordi Aliaga, Martín Caballero y Carlos Merino. Eliminados por cinco faltas personales Sir’Jabari Rice (m. 39) y Pustovyi (m. 48).

INCIDENCIAS: 3.608 espectadores.

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