Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Casademont Zaragoza

El lío en el que está el Casademont Zaragoza: el descenso, faena para Plaza y la sombra de Fisac

La derrota en Andorra y la victoria del Burgos complican sobremanera la vida a un equipo al que el debut de Plaza no le cambió la cara

Stephens, por los aires durante el duelo ante el Andorra

Stephens, por los aires durante el duelo ante el Andorra / Fernando Galindo / EFE

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Dolorosísima fue la derrota del Casademont Zaragoza ante el Andorra por ser el debut de Plaza y podría haber supuesto un cambio de dinámica, por importancia que tenía el choque a nivel clasificatorio ante un rival directo y por cómo se produjo. Porque primero tuvieron los aragoneses casi perdido el encuentro, para luego tenerlo ganado y acabar cometiendo dos veces el mismo error infantil que te deja con cara de tonto. Era el duelo en el Principado uno de esos que pueden marcar la tendencia de una temporada y el resultado negativo pone ya en alerta máxima a un equipo que cada vez se acerca más al descenso.

Porque, por si fuera poco, el San Pablo Burgos de Porfirio Fisac sigue creciendo y superó al Bilbao Basket. Parecía condenado hace unas semanas, pero la llegada del segoviano al banquillo le ha cambiado la cara a los burgaleses, que ya suman cinco victorias y están solo a una del Casademont, que ahora está igualado en la tabla con el Andorra. Por detrás, el Granada, que parece ya desahuciado con solo un triunfo.

Son ya siete las derrotas consecutivas que acumula el conjunto aragonés, una nefasta racha que se llevó a Jesús Ramírez por delante y que no ha podido romper Joan Plaza en el primer intento. Aunque todos los encuentros hay que pelearlos y el Casademont no está para tirar partidos, lo lógico es que ese número aumentara a ocho porque, visto lo visto, el Unicaja será muy favorito ante los aragoneses en el choque del próximo sábado. Eso haría que el encuentro de la siguiente jornada cogiera tintes dramáticos porque serán el Burgos y Porfirio los que visitarán el Príncipe Felipe con la intención de hacer que salte por los aires.

Ese día, si no es una final, se le parecerá mucho. Hasta entonces, dos semanas tiene Joan Plaza para comenzar a imponer su criterio y su experiencia a una plantilla que necesita orden como el comer. Porque da la sensación de que hay que construir un equipo desde cero. Los múltiples cambios en la plantilla y los vaivenes de Ramírez han provocado que este Casademont no tenga ni idea de a lo que juega. No hay plan y su competitividad llega hasta donde llega la calidad de sus jugadores.

¿Pasar el balón?

Eso se evidenció a la perfección en Andorra, donde a pesar de las buenas actuaciones individuales de muchos de ellos (29 de valoración de Yusta, 21 de Dubi, 20 de Robinson, 19 puntos del debutante Wright-Foreman…) los aragoneses no pudieron llevarse el triunfo. «El equipo ha sido competitivo, aunque algunas veces lo ha hecho sin control. Hay mucho por mejorar, quizá la asistencia es lo que más nos penaliza y también el porcentaje en el tiro. Nos hemos pasado mucho peor el balón», analizó Plaza tras su estreno con derrota en la que era su casa hasta hace un mes.

De allí salió porque el Andorra no ha acabado de funcionar durante la temporada y tampoco es que ayer su exequipo cuajara un gran partido. De hecho, que el Casademont tuviera opciones ayer de ganar habla más de lo mal que estuvieron ellos que de lo bien que lo hizo el conjunto aragonés. Es demasiado pronto e incluso sería injusto sacar ninguna conclusión sobre el trabajo de Joan Plaza en Zaragoza, siendo además que durante estas semanas no ha contado con los internacionales. Pero, por el momento, no se percibió ningún cambio sustancial ni esperanzador con respecto a las últimas actuaciones aún con Ramírez.

Tiempo queda por delante, aunque cada vez menos, y mimbres se ven en la plantilla como para armar un plan que saque al Casademont Zaragoza de este apuro, una situación que nadie esperaba que se produjera. Se prometió en verano que este año iba a ser el que se diera un salto, pero de momento solo se ha producido hacia atrás. Ahora hay que evitar como sea que la caída sea hasta el mismísimo infierno.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents