Casademont Zaragoza
La previa del Casademont Zaragoza-Lleida: marcado en rojo en el calendario
El equipo aragonés recibe en el Felipe al conjunto catalán en uno de esos días señalados a fuego y en los que no se puede fallar si quiere escapar del descenso

Los jugadores del Casademont Zaragoza, durante una acción del duelo ante el Burgos / MIGUEL ANGEL GRACIA

Uno de los últimos doce. Solo un triunfo. Y aun así, hay vida. Tanta como que el Casademont Zaragoza no está en puestos de descenso. Pero no se puede fallar más. Decía Joan Plaza que ha llegado a tener que poner en el vestuario el calendario de partidos que le restaban al equipo aragonés para acabar la temporada. Como si en la situación que atraviesa se pudiera elegir qué días apretar el acelerador y cuáles tomárselos con filosofía. Sea como sea, el duelo ante el Hipos Lleida de este sábado (18.00 horas) es de los que debe estar marcado en rojo o con algún color fosforito.
Porque tras tres derrotas ante rivales de la parte alta de la tabla y ante los que el Casademont (salvo la segunda mitad ante el Barcelona) no tuvo ninguna opción, ahora los zaragozanos empiezan ‘su’ Liga. Varios duelos directos le esperan en los que se va a jugar buena parte de su futuro y de sus posibilidades de permanencia en la ACB. El primero, ante un Lleida que ahora mismo le saca dos victorias a los de Plaza.
Un triunfo supondría muchas cosas. Además de un subidón anímico por percatarse de que es posible que este equipo vuelva a ganar partidos, la victoria (a la espera de lo que hagan en la jornada el resto de implicados en la pelea por el descenso) le daría oxígeno en la tabla y además le metería el miedo en el cuerpo a los catalanes. Y, por supuesto, permitiría a los aragoneses poder afrontar con algo más de tranquilidad lo que está por venir.
Como ante el Burgos
El choque de este sábado tiene un aroma similar al que se disputó hace un mes ante el San Pablo Burgos en el mismo escenario. Ese día, en otro de los días rojos en el calendario, el Casademont respondió. Ahora sucede algo parecido. Desde luego que ningún resultado, pase lo que pase ante el Lleida, va a ser definitivo. Ni para bien ni para mal. Pero si que puede marcar el comienzo de una tendencia esperanzadora o peligrosísima.
La pelota está en el tejado del Casademont, que juega en casa, parte como favorito y además necesita más el triunfo que su rival. Lo único que falta por ver es cuál es el plan que establece Plaza para conseguir la que sería una revitalizadora victoria. Porque comenzó el técnico intentando cambiar muchas cosas y dándole las riendas del equipo a los nuevos americanos (Washington y Wright-Foreman) y en el último duelo ante el Barcelona, Plaza confío mucho más en la vieja guardia (Yusta, Joaquín o Dubljevic).
Poder ajustar todas las piezas y que mezclen bien seguro que es el mayor quebradero de un entrenador que ojalá haya encontrado ya la fórmula mágica para frenar a un equipo, el Lleida, quizá algo descompensado y que baja enteros fuera de su pabellón, pero que tiene jugadores con calidad de sobra para ganar partidos. Nombres como Batemon o Ejim (llegarán al Felipe después de hacer 21 y 29 puntos, respectivamente, en la victoria ante el Tenerife) amenazan a un Casademont que se juega demasiadas cosas en estos 40 minutos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Adiós a la baliza v-16: la enmienda por la que su uso es 'opcional' y 'vuelta a los triángulos' y 'chalecos
- La aparición de restos medievales afecta a una promoción de lujo en el centro de Zaragoza
- Amaral: 'Lo ha intentado con fuerza, pero, y está mal que lo digamos nosotros, la canción levanta la serie
- La conjura empezó en Salamanca: lo que diga Mariona
- Dos detenidos por un homicidio en La Almunia de Doña Godina
- Un denunciante del caso Forestalia se incorpora al Gobierno de Aragón como director general de Medio Natural
- David Navarro no cita a Guti para el partido ante el Valladolid
- PP y Vox rompen en Aragón con una tradición de 40 años y participarán en las sesiones de control a su propio Gobierno